Viaje a Europa del este

Qué ver en Gdansk y Lodz: Una ruta diferente por Polonia

La primera marcó la historia actual del país y la segunda está muy vinculada al sector cinematográfico

Gdansk fue una de las ciudades más ricas de Polonia

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Albert Falcó / Vídeo: Juan Coma

Varsovia y Cracovia son, quizás, las dos ciudades más conocidas de Polonia. Pero este país, situado al este de Europa, tiene otros destinos turísticos muy interesantes y muy distintos entre sí: Gdansk y Lodz.

Ahora que las vacaciones de verano están cerca y todo el mundo busca el mejor destino para visitar, estas dos ciudades de Polonia cuentan con muchos atractivos para organizar un viaje distinto. 

¿Quieres viajar a Polonia este verano? En este artículo te proponemos una ruta por Gdansk y Lodz con muchos planes para disfrutar de las dos ciudades.

Gdansk y su historia 

Situada a las orillas del mar Báltico, Gdansk es una urbe milenaria que jugó un papel fundamental en la historia reciente de Polonia. La ciudad es la cuna del político y activista Lech Walesa, que fue uno de los cofundadores de Solidaridad en 1980. Este sindicato, el primero libre del Bloque del Este y de raíz católica, contribuyó de forma sustancial a la caída del gobierno comunista polaco.

Gdansk es símbolo de libertad para Polonia

/ Juan Coma

La ciudad antigua de Gdansk, reconstruida tras el final de la II Guerra Mundial es, sin duda, la zona más emblemática de esta urbe. Sus casas burguesas muestran la riqueza que tuvo esta ciudad polaca en el siglo XVI. La Casa de Uphagen, una construcción del siglo XVIII y actualmente parte del museo municipal, muestra cómo eran aquellas viviendas.

Uno de los productos más típicos de esta zona de Polonia es el ámbar, una resina fosilizada que todavía hoy se puede encontrar en algunos sitios como las playas bálticas. En Gdansk hay muchas tiendas donde venden joyas realizadas a base de ámbar y un museo ubicado desde hace pocos meses en un antiguo molino.

El ámbar es uno de los productos más típicos de la zona

/ Juan Coma

Qué ver cerca de Gdansk 

Cerca de Gdansk también hay ubicaciones que merecen una visita. La península de Hel, en el Báltico, es uno de ellos. Sus playas con numerosas villas y pequeños hoteles encantadores son un refugio genial para el turismo vacacional.

La localidad costera de Sopot también merece una visita por sus playas y sus propuestas de ocio. Uno de sus atractivos es su largo muelle de madera, además de la calle Monte Cassino.

Las playas de la península de Hel, en las costas del Báltico, merecen una visita

/ Juan Coma

Una curiosidad de Sopot es que el músico polaco Władysław Szpilman, en cuya figura se inspiró Roman Polanski cuando dirigió “El Pianista”, fue el impulsor del Festival Internacional de la Canción que se celebra en Sopot desde el año 1964. Muchos artistas han participado en este certamen como Charles Aznavour, Whitney Houston o, curiosamente, la española Conchita Bautista, quien después de triunfar en este certamen hizo una gira por Polonia.

La fortaleza teutónica de Malbork es otro de los atractivos de la zona. Su impresionante arquitectura es única y se trata del castillo medieval más grande del mundo construido con ladrillo

El castillo de Malbork es una de las fortalezas medievales más grandes del mundo construidas con ladrillo

/ Juan Coma

Qué ver en Lodz

Lodz es uno de los destinos menos conocidos de Polonia, pero que merecen una visita. Esta ciudad, la tercera más poblada del país, fue un gran polo industrial durante el siglo XIX. Hoy en día, muchas de sus fábricas se han convertido en lugares muy interesantes para visitar.  

Un caso es la fábrica Manufaktura del judío Israel Poznanski. Actualmente alberga un centro comercial, restaurantes y varios museos como el de la Fábrica. Poznanski tuvo mucho peso en la historia de Lodz y su palacio, hoy Museo Municipal, acoge una exposición dedicada a la sociedad multicultural de la urbe. Antes de la II Guerra Mundial convivían pacíficamente allí polacos, judíos, alemanes y rusos.

Manufaktura es una antigua fábrica reconvertida en espacio de ocio

/ Juan Coma

El Museo de la Costura, herencia del industrial Ludwik Geyer, acoge en su espacio un parque etnográfico de la arquitectura de madera. Otro espacio industrial reconvertido es Monópolis, una antigua destilería de vodka, que ahora acoge un pequeño museo, espacios culturales y un restaurante.  

Off Piotrkowska es otro antiguo complejo industrial. Aunque no está restaurado, tiene un toque artístico con murales interesantes entre el que destaca uno del artista murciano Carlos Callizo. Cabe destacar que Lodz es un importante centro de artes plásticas en el que hay varios museos y galerías de arte moderno y muchas muestras de ‘street art’ por sus calles. Por último, otro espacio singular es el Centro de la Ciencia y de la Técnica, EC1, una antigua central termoeléctrica transformada en un museo interactivo y plató de anuncios de publicidad.

Off Piotrkowska es otro espacio industrial que tiene como atractivo los impresionantes murales pintados en sus paredes

/ Juan Coma

Lodz, una ciudad de cine

Lodz tiene una vinculación muy especial con la historia del cine de Polonia. Cuenta con un museo dedicado al séptimo arte, muy cerca de la escuela superior de cine donde estudiaron, entre otros, grandes actores y directores como Roman Polanski.  

Por si no fuera poco, también cuenta con un paseo de la fama a lo más puro estilo de Hollywood en la calle Piotrkowska, una de las más largas de Europa. En esa misma calle está el hotel Stare Kino, el primer cine de Polonia y en el sótano del cual hay aún una sala de proyección para los clientes.

Lodz cuenta con su propio paseo de la fama

/ Juan Coma

Finalmente, también hay que descubrir el parque Zródliska, un pulmón verde de la ciudad que acoge eventos al aire libre y, por otra parte, el complejo Ksiezy Mlyn, un antiguo barrio obrero reconvertido en un espacio ‘hipster’ donde lo antiguo convive con lo moderno.