De Cracovia a Varsovia

Una ruta navideña por Polonia: muchas tradiciones, magia y mercados

En las dos ciudades polacas, que cuentan con una gran historia, se vive la Navidad de forma muy especial

La cultura, sus tradiciones y la gastronomía convierten a este destino en una experiencia única

El mercado de Navidad de Cracovia es uno de los más bonitos de Europa

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Albert Falcó

En Polonia, la Navidad se vive de una de las formas más especiales de Europa. El ‘Boże Narodzenie’, traducido literalmente como "el nacimiento de Dios" o Navidad, se celebra de forma intensa en los hogares y las calles polacas. Las tradiciones, las comidas típicas, los villancicos y una decoración brillante inundan el día a día en Polonia desde el Adviento y hasta el último día de las fiestas navideñas.

Cracovia y Varsovia son dos destinos que merece la pena visitar en Navidad. En Adviento, ambas urbes de llenan de magia, tradiciones únicas y mercados navideños. Las dos ciudades, además, cuentan con una gran historia y son un destino perfecto para conocer Polonia, sus tradiciones, su cultura y su gastronomía.

¿Estás pensando en viajar a algún destino para vivir las fiestas navideñas? Prepara abrigo y muchas ganas de caminar.

Visitar Cracovia en Navidad

Cracovia, antigua capital de Polonia, cuenta con un casco histórico que está inscrito en el Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y tiene lugares tan emblemáticos como el barrio judío de Kaziemierz o la colina de Wavel.

La Plaza del Mercado es el punto de reunión de los ciudadanos y turistas y siempre está animada. Aquí suena cada hora el toque de trompeta, una antigua tradición de esta ciudad. En Adviento, la plaza medieval más amplia de Europa acoge un espléndido mercadillo donde se pueden comprar adornos como las típicas bolas de Navidad. Cabe destacar que Polonia es uno de los mayores productores de estas delicadas piezas de decoración que se elaboran de forma artesanal.

La Plaza del Mercado de Cracovia es uno de los rincones más especiales de la Navidad polaca

/ Juan Coma

En el mercado navideño también es recomendable degustar especialidades locales como la 'obwarzanek', una rosquilla de pan muy sabrosa, salchichas asadas, codillos y un apetecible vino caliente. Más allá del centro de Cracovia hay lugares muy interesantes como el Jardín de Luces del Parque de los Pilotos Polacos, un espacio que acoge un 'food market' donde seguir degustando especialidades locales.

Museos y gastronomía en Cracovia

En Cracovia hay varios museos todos ellos muy interesantes. Destacan dos: el Czartoryski, donde se encuentra una pieza de gran valor, la Dama del Armiño de Leonardo da Vinci, y el impresionante Museo de Vitrales, que también es un taller que cuenta con una historia de más de 100 años.

El Museo de Vitrales es un taller que cuenta con más de 100 años de historia

/ Juan Coma

La gastronomía en Cracovia es excelente y no es de extrañar que fuera Capital Europea de la Cultura Gastronómica en el año 2019. En un menú no pueden faltar las sopas o los 'pierogis', unas deliciosas empanadillas que armonizan a la perfección con los vinos polacos. Una comida en Cracovia se remata, además, con una rica tarta. Cabe destacar que Cracovia es un buen lugar para comer un excelente menú gastronómico a un precio muy asequible.

El ganso asado es uno de los platos más típicos de Polonia

/ Juan Coma

Varsovia en Navidad

Desde Cracovia la mejor manera de ir a Varsovia es en tren rápido que tarda unas tres horas aproximadamente. La capital de Polonia destaca por su casco antiguo, el alma de esta urbe, declarado también como Patrimonio de la Humanidad. Como particularidad, fue reconstruido completamente tras su destrucción durante la Segunda Guerra Mundial. El castillo o la columna de Segimsundo III son algunos de sus monumentos más destacados.  

El Castillo de Varsovia es uno de los monumentos más destacados de su casco antiguo

/ Juan Coma

Varsovia también es maravillosa en Navidad. La iluminación de sus calles es excepcional, sobre todo la de la llamada Ruta Real, que unía las tres residencias de los monarcas polacos. Otro lugar que no hay que perderse durante el Adviento es el Jardín de Luces del Jardín Real de Wilanow. Un espacio muy recomendable es el Museo de la Historia de los Judíos Polacos-Polin. Este lugar representa mil años de convivencia entre civilizaciones en tierras polacas. 

El Museo de la Historia de los Judíos Polacos - Polin representa la convivencia entre culturas en tierras polacas

/ Juan Coma

En una escapada al barrio de Praga, ubicado a la otra orilla del río Vístula, se encuentra el Centrum Praskie Koneser. Está situado en una antigua destilería de vodka y cuenta con bares, galerías de arte o un museo dedicado, precisamente, a este espirituoso. Varsovia hace referencias a Chopin en varios emplazamientos. Algunos rincones de esta urbe acogen conciertos de este músico, además de un museo.

Por último, en los restaurantes de Varsovia seguiremos degustando las mejores especialidades polacas, maridadas con su cerveza. Al igual que en Cracovia, en la capital polaca hay muchas opciones para todos los gustos y bolsillos. Por este motivo y otros muchos, Polonia es un país que recibe a todo tipo de turistas con los brazos abiertos.