Violencia de género

25N: Mujeres desaparecidas bajo la sospecha de la violencia machista

La hipótesis policial que más pesa en todos los casos es la misma: homicidio, crimen machista, a la espera de encontrarlas

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Tamara Morillo
Tamara Morillo

Periodista

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Quince nombres completan esta lista aunque, previsiblemente, la cifra es más alta. La lacra de la violencia de género se expande, no cesa y la amenaza es constante.

Piedad G., Juana, Ángelines, María José, Sonia, Piedad M., María Dolores, Lisa, Mary, Cristina, Marisol, Nuria, Mari Cielo, Ana Eva y Marta continúan desaparecidas.

Lo están bajo la sombra de la violencia de género, el crimen machista. Los investigadores buscan. Su familia, espera.

Piedad García

Desaparecida el 12/12/2010 en Boadilla del Monte (Madrid) |

Sábado por la noche. María Piedad (30 años, 2 hijos) acude a la cena de Navidad de la empresa. Entre sus compañeros está su exnovio, Javier Sánchez Toledo. Tras la cena, irían a un karaoke. Se alarga la fiesta. Como se ha hecho tarde, Javier se ofrece a llevarla en coche. Aunque hacía seis meses que se habían separado, tenían un hijo en común de ocho meses y se veían todos los días en el trabajo, así que a nadie le extrañó que su expareja tuviera ese gesto. Nunca más volvieron a saber de ella.

Dos días después, en una zona boscosa del término municipal de San Lorenzo de El Escorial, Javier aparecía muerto, se había ahorcado. No dejó ninguna nota, nunca confesó si había hecho algo a Piedad ni dejó pista alguna sobre su paradero. La buscan sin descanso desde entonces.

Juana Ramos

Desaparecida el 20 de agosto de 2016 en Las Palmas de Gran Canaria |

Juana, 56 años, vecina del barrio de La Paterna (Las Palmas de Gran Canaria). Regentaba un pequeño comercio de alimentación: Víveres Juani. Su desaparición inquietó a todos. Muy conocida y querida, a todos menos a su expareja, que prácticamente desde el inicio se dibujó como principal sospechoso. Ambos habían vivido numerosos altibajos durante varios años, hasta que ella decidió romper la relación.

Actualmente en libertad pero con cargos de homicidio o asesinato, malos tratos y hostigamiento, la titular del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria, María Auxiliadora Pérez, no tiene dudas: solo él sabe "dónde se encuentra su cuerpo".

Piedad Moya

Desaparecida el 4 de abril de 2014 en Mataró (Barcelona) |

Hay culpable. Cumple condena. Pero Piedad no está. Mohamed Taheri fue condenado a 15 años de prisión porque el 4 de abril de 2014 mató e hizo desaparecer el cuerpo de la mujer de quien se acababa de separar. "Si no eres mía, no serás de nadie", amenazó el acusado, que además sometió a la víctima a una persecución implacable y constantes llamadas a su teléfono móvil, pocos días antes de su desaparición. Del colegio donde dejaba a sus hijas a la residencia de ancianos en la que trabajaba. Era su rutina. Tenía 44 años, hacía poco tiempo que se había separado y siempre llevaba encima el móvil. Desde el 2014 no da señal.  

Ángeles Zurera

Desaparecida el 2 de marzo de 2008 en Aguilar de La Frontera (Córdoba) |

Angelines (42 años y madre de dos niños) comenzaba a rehacer su vida tras su divorcio.

Por la noche, alguien llamó por teléfono, después hicieron sonar un claxon. Angelines salió a la puerta. No hay más. Desde entonces, es imposible seguir sus pasos. Ángeles se marchó sin nada: sin las gafas ni lentillas -pese a sufrir una gran miopía-, sin DNI, sin bolso ni dinero. Se dejó una lavadora puesta lista para tender.

Doce días antes de que se perdiera su rastro fue víctima de una agresión por parte de su exmarido, el único investigado en relación con la desaparición y que, de hecho, fue condenado por los malos tratos que sufrió la mujer.  

María Jose Arcos

Desaparecida el 15 de agosto de 1996 Santiago de Compostela |

María José (35 años) había quedado con su compañero sentimental para pasar un fin de semana en la playa. Estaba ilusionada, feliz. La Guardia Civil llamaría poco después a su casa preguntando por el propietario del coche que llevaba tres días aparcado en el faro de Corrubedo. Era de la mujer. Y ella no estaba. La investigación policial puso en el foco a su pareja, fue detenido, pero puesto en libertad por falta de pruebas. No hay rastro de ella.

Sonia Iglesias

Desaparecida el 18 de agosto de 2010 en Pontevedra |

Sonia (37 años), madre de un niño de 7 años, estaba en trámites de divorcio. En los meses previos, había acudido a un centro de ayuda a mujeres maltratadas. Aquella mañana salió de casa para hacer recados, aprovechando que hasta las 13:30 horas no entraba a trabajar.

Lo hizo junto a Julio Araújo, su expareja, quien a pesar de haber iniciado los trámites de separación, se ofreció a llevarla en coche. Dejó unos zapatos en el zapatero. Salió del local y después no hay más.

La aparición de su cartera en el entorno del poblado chabolista de O Vao hizo aflorar los peores presagios. La investigación siempre apuntó a Araújo. Estuvo imputado pero se le retirarían los cargos por falta de pruebas. Falleció sin confesar ni decir nada. Once años después todavía no se han encontrado respuestas. Tampoco a Sonia.

Maria Dolores Sandoval

Desaparecida desde el 25 de diciembre de 2018 |

La familia de María Dolores (54 años) -tres hijos- denunció su desaparición tras un tiempo sin saber de ella. La mujer, natural de Cieza, convivía con su pareja en Cartagena. No había movimiento en sus cuentas bancarias ni registro del uso de su cartilla sanitaria, pese a que la mujer era diabética. 

Tras una intensa investigación, su pareja (60 años) sería detenido acusado de asesinar a María Dolores y de haber hecho desaparecer el cuerpo. En el interrogatorio policial dio varias versiones: la inicial, que al entrar en casa el 25 de diciembre de 2018 se encontró a su pareja muerta y que, para evitarse problemas, decidió deshacerse del cadáver. La segunda, que asesinó a María Dolores, la descuartizó y se fue desprendiendo poco a poco del cuerpo; y, la última, ya con asistencia de un abogado, que no tenía vinculación alguna con la desaparición. Su cuerpo sigue sin encontrarse.

Lisa Brown

Desaparecida el 4 de noviembre de 2015 en Guadiaro (Cádiz) |

Lisa, 32 años, llevaba 14 viviendo en España. Las alertas saltaron aquel 4 de noviembre porque no fue a recoger a su hijo al colegio, que entonces tenía de 8 años. Estaba ilusionada, feliz. Había conseguido un nuevo trabajo que iba a empezar un día después de su desaparición.

Desde que Lisa desapareció su exmarido estuvo en el punto de mira. Simon Corner, con antecedentes violentos, siempre fue sospechoso de haberla hecho desaparecer tirando su cuerpo al mar. Fue detenido, salió en libertad bajo fianza en abril de 2017 y huyó de España. Se dictó una orden de detención europea y lo arrestaron en el aeropuerto de Heathrow (Londres). Lisa continúa sin aparecer.

Mari Cielo Cañavate

Desaparecida el 10 de octubre de 2007 en Hellín (Albacete) |

Mari Cielo (36 años) desapareció después de dejar a sus hijos en el colegio. Se subió al coche, llegó a casa y no hay más. Tras su divorcio, había comenzado una relación con un hombre mayor que ella. La relación dejó de ser idílica, él estaba casado. Poco antes de su desaparición, Mari Cielo pidió a su padre que cambiara el bombín de la cerradura de su casa, ya que este tenía llaves y quería romper con él. El padre de Mari Cielo, en una entrevista, recordó que las últimas palabras que escuchó de su hija fueron: "Papá, si desaparezco, ¿me buscarás?".

En 2009, la policía detuvo al hombre. Dos años después, un jurado popular lo declaró culpable de homicidio y la Audiencia Provincial de Albacete lo condenó a 15 años de prisión. Pero el Tribunal Supremo revocó la sentencia.

María Dolores Sánchez Moya

Desaparecida en Medina del Campo (Valladolid) el 24 de julio de 1990 |

Martes por la mañana. Mary (21 años) camina hacia el tren que la lleva cada día a Valladolid para ir a la vivienda donde trabaja. En el trayecto hasta la estación se pierde su pista.

Se trató como una desaparición voluntaria hasta que sus hermanas encontraron un baúl lleno de cartas. La última, fechada cinco días antes de desaparecer, dirigida a su novio, con el que había roto recientemente. En esta descubrieron que la joven era una mujer maltratada. La investigación, en los años 90, fue mínima. El expediente al que la familia ha tenido acceso se reduce a un folio y medio. El novio aseguró no saber nada.

Cristina Bergua

Desaparecida el 9 de marzo de 1997 en Cornellá de Llobregat (Barcelona) |Cristina (16 años) había quedado con el chico con el que salía, diez años mayor que ella, dispuesta a dejar la relación. No regresó. Convertido en principal sospechoso porque fue el último que la vio, intentó desviar la atención, tildó de "tontería todo el revuelo de los carteles" y apuntó a la fuga voluntaria.

La sombra del maltrato, del crimen machista, siempre acechó. Lo interrogaron en varias ocasiones. Frío y sin titubeos, mantuvo siempre la misma versión: no sabía nada, aseguró que la había dejado en una carretera de Esplugues de Llobregat y se despidió. Primero la policía y luego los mossos, nunca han dejado de investigarle. No hallaron nada contundente para imputarle la desaparición. 24 años después no hay rastro de Cristina.

Marisol de Gracia

Desaparecida el 15 de septiembre de 2000 en Aldea del Fresno (Madrid) |

Marisol desapareció tras discutir con su marido con el que estaba en pleno proceso de separación. Tras acordar separarse se instaló -temporalmente- en casa de su hermana. Su marido se quedó en la familiar. Marisol dijo que iba a pasarse por allí antes de ir a trabajar. Algunos testigos la vieron entrar en el chalé donde estaba su marido y se inició una discusión que se escuchaba desde la calle. Nadie la vio salir.

El juzgado nunca autorizó la entrada en la vivienda para comprobar una obra que había realizado recientemente el marido allí. La familia de ella siempre dudó que saliera de la casa. 

Nuria Escalante

Desaparecida el 31 de octubre de 2018 en Ibiza |

Nuria (52 años, dos hijos) viajó a Ibiza para encontrar trabajo. La isla le había dado esa suerte alguna vez y necesitaba un nuevo impulso. No regresó.

En la mente de todos, una última imagen: la del vídeo en que sale Nuria, acompañada de un hombre con el que habría estado en los últimos días. En este se ve cómo él regresa solo, empujando un carro de la compra, con un bulto cubierto por una lona. La hipótesis más probable es que se tratara de un homicidio con ocultación de cadáver.

El sospechoso entró en prisión provisional, pero fue puesto en libertad por falta de pruebas. No hay cuerpo. No hay indicios que indiquen que Nuria ha muerto. Tampoco que viva.

Ana Eva Guasch

Desaparecida el 20 de octubre de 2001 en Mallorca |

Ana Eva Guasch (27 años), maestra del colegio palmesano de Santa Mónica, había salido con amigas y regresó ya de madrugada al piso que tenía alquilado. No se la volvió a ver. No se presentó en el colegio y se especuló con una huida voluntaria. Hipótesis que rápidamente fue descartada aunque ralentizó la investigación. En su piso faltaban tres objetos: un edredón, la lámpara de la mesilla de noche y el ordenador personal de la maestra. La puerta no estaba forzada. 

Las sospechas se centraron en un hombre con el que hacía poco había empezado una relación. El sospechoso, un ciudadano argentino, llegó a ser detenido en dos ocasiones. La policía siempre sospechó que había alterado puebas en el piso de Ana Eva pero él nunca confesó. Quedó en libertad y volvió a su país.

Marta Calvo

Desaparecida el 7 de Noviembre en Manuel (Valencia) |

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Marta Calvo (25 años) acaba de conocer a un chico en Internet: colombiano, 38 años, simpático. Se llama Jorge Ignacio P.J. Ha quedado con él. Por si acaso, cuando llega a Manuel (Valencia) envía la ubicación a su madre. Por seguridad. No volvieron a saber de ella. La desaparición puso en jaque a la familia de la joven y a la Guardia Civil, que no consigue dar con su paradero.

"Soy Jorge Ignacio P. J., el hombre que estáis buscando por la desaparición de Marta Calvo". Así se presentó en el cuartel de la Guardia Civil de Carcaixent (Valencia) el propio sospechoso en diciembre de 2019. En su primera declaración, confesó que descuartizó el cuerpo de la joven, lo metió en bolsas y arrojó sus restos a varios contenedores de la zona. La Guardia Civil dibuja otra línea. El cuerpo de Marta sigue sin aparecer. El presunto asesino, desde la cárcel, sigue negándose a desvelar el verdadero paradero del cuerpo.