SUPERACIÓN SIN LÍMITES

El increíble reto de Astrid Fina

  • En 2009 fue arrollada por un coche cuando regresaba de ver un partido del Barça y poco después tuvo que tomar la difícil decisión y autorizar que le amputaran el pie derecho.

  • Un documental, de la mano de Marc Galver, se estrena este viernes donde se cuenta la vida de la deportista desde el accidente hasta que logra una medalla en los Juegos Paralímpicos de 2018 en el snowboard.

Tráiler del documental ’Astrid’.

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La vida de una persona puede cambiar en un segundo; un semáforo verde en el cruce entre las calles Consell de Cent yPadilla de Barcelona y un coche que aparece a toda velocidad, que impacta sobre el pie derecho encima de la moto. A partir de aquí un drama de hospitales durante tres años con la decisión más dura que nunca jamás debería decidir una persona y mucho menos Astrid Fina (Barcelona, 1983): la amputación del pie. "Tardé medio año en decidirme". 

Astrid regresaba del Camp Nou. Iba a su casa después de presenciar en la grada un Barça-Villarreal. Y ocurrió el accidente. Hasta entonces toda su relación con el deporte se centraba en seguir partidos de fútbol como espectadora y alguna sesión de 'spinning' en el gimnasio. Solo había pisado la nieve de pequeña, en una excursión con la escuela. ¿Ponerse encima de una tabla de snow? ¿Preparar unos Juegos Paralímpicos? ¿Ganar una medalla? Un nuevo mundo se le presentó a Astrid cuando, ya adaptada a la prótesis, un amigo le propuso ir un fin de semana a Baqueira "Y en Vielha me quedé".

Astrid Fina, en plena acción.

/ Astrid Fina

De la mano de Marc Galver se estrena este viernes en el Caixa Forum 'Astrid', un maravilloso documental de 60 minutos que se proyectará en salas de Barcelona, Sitges y Vielha, y que recoge el cambió de vida de una persona que sufre un grave accidente de tráfico y que nueve años después se cuelga la medalla de bronce en la prueba de snowboard cross de los Juegos Paralímpicos de Pyeongchang. "Fue por allá 2012 y en Baqueira donde me propusieron que entrase en el equipo paralímpico de snowboard. No había ninguna chica. Sería un reto para mí. Me lo pensé. Al principio fue un proyecto duro y loco. Me caía mucho. Pero ya empecé a marcarme el objetivo de acudir a los Paralímpicos de Sochi. Lo primero que aprendí fue más la técnica que la velocidad. Y por esta razón tuve cierta suerte en Sochi. El día de la competición hacía mucho calor, más de 20 grados y tuvieron que cambiar de pista. Nos hicieron descender por una roja y mis contrincantes más veloces caían en la nieve. Yo iba más lenta, pero más segura, por lo que logré un diploma olímpico".

La protagonista de la historia, en Barcelona.

/ Astrid Fina

Astrid ya estaba perfectamente adaptada a la prótesis con lo que hacía una vida normal. "Después de haber ido tanto tiempo en silla de ruedas o muletas yo tenía siempre la maleta preparada para viajar. Dejé mi trabajo (ella es auxiliar de enfermería pero en la época del accidente trabajaba en una joyería, nada que ver con el deporte), alquilé el piso de Barcelona y me fui a vivir a Vielha. Al principio, hasta que no obtuve resultados, no tenía ni patrocinadores ni beca, así que lo pasé bastante mal porque casi no podía ni echar gasolina para ir a ver a mi madre". Su madre, Gemma Paredes, fue su principal apoyo y la persona con la que se abrazó en Corea tras conquistar la medalla paralímpica. Gemma y su entrenador, Albert Mallol, son los otros dos protagonistas del documental.

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La retirada

"A finales del año pasado decidí dejar la competición. Ya no era feliz entrenando. Ya estaba bien de romperse más hombros o más costillas por las caídas. Ahora prefiero enseñar el snow como monitora de Baqueira. Estoy en periodo de prácticas, pero es un año muy complicado porque por las restricciones a causa de la pandemia casi no hay esquiadores. Mi deseo es especializarme como entrenadora de personas con alguna discapacidad". Y, seguro, que visto su empeño, fuerza y tenacidad Astrid lo conseguirá.