Grave tropiezo

Miserias sin Messi

  • El astro, recién llegado de Argentina, asistió desde la grada a otro desastre de un equipo que ya se ha dejado 9 puntos de 27 en el Camp Nou

  • Griezmann volvió a decepcionar en un encuentro ideal para él y Coutinho se lesionó en otra noche para olvidar que deja la Liga casi imposible

Messi, este martes en la grada del Camp Nou.

Messi, este martes en la grada del Camp Nou. / Jordi Cotrina

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Allí estaba Leo Messi recién llegado de Argentina. En la grada de un Camp Nou vacío junto a Ansu Fati, asistiendo a otra nefasta actuación de un Barça deprimente. Cuando ya parece que se ha tocado fondo, el equipo azulgrana demuestra que se puede ir a peor. Privado de su mejor futbolista, que regresó este martes de su país, el bloque catalán sufrió otro cortocircuito. Incluso el Eibar, un rival acostumbrado a salir goleado del templo culé, sonrió ante un Barça gris instalado en la mediocridad. 

La anterior visita del cuadro vasco al Camp Nou se saldó con un 5-0 el 22 de febrero pasado. Messi firmó un póquer en esa manita que este martes se transformó en un pírrico punto. Sin el argentino, con molestias en el tobillo según el club, parecía el día ideal para que el resto de atacantes alzaran la mano, empezando por Antoine Griezmann, que volvió a cuajar una pobre actuación en los 65 minutos que duró sobre el césped.

Carrusel de desgracias

La tristeza se ha apoderado de la afición culé, que ni siquiera tiene la posibilidad de recriminar en el estadio los pésimos episodios de su equipo. El club se gastó 400 millones en Griezmann, Coutinho, Dembélé, Braithwaite y Trincao, pero las carencias siguen siendo evidentes. Este martes no estaba Messi y Dembélé fue el único que que dio señales de vida.

Lo más grave es el rendimiento del exdelantero del Atlético, que ha marcado solo cinco goles en 19 partidos en este curso. Contra el Eibar ni siquiera tiró el penalti. Fue Braithwaite quien asumió la responsabilidad con un lanzamiento horrible que abrió el carrusel de desgracias de los azulgranas. 

La pena de Araujo

Ni siquiera Araujo, uno de los mejores de las últimas citas, se salvó de una noche calamitosa que trajo, cómo no, otro error incomprensible. El central se dejó birlar la cartera por el obrero Kike García. "Fue una cagada el gol que concedimos. No puede pasar. Fue una jugada rápida, no vi que estaba tan cerca el delantero. Perder esos balones es muy peligroso. Arriesgamos bastante, es nuestro estilo, hay que hacerlo. Hay que tener confianza y levantarse. Asumo la responsabilidad. Somos bastante grandes para eso. Fue una macana ese gol", apuntó el central, recurriendo a una palabra sudamericana traducible por broma o disparate. Tal cual. "Somos el Barça, queda mucho, no podemos decir que no podemos pelear por la Liga", agregó el uruguayo.

"Nos faltaba Leo, pero me voy con una sensación que ya me cansa: ‘¿Cómo es posible no haber ganado este partido?’"

Ronald Koeman, entrenador del Barça

Más incrédulo se mostró Ronald Koeman, que aún no se explica cómo han volado 9 puntos de 27 en el Camp Nou. «Nos faltaba un jugador como Leo, que ha marcado diferencias durante años, pero me voy con una sensación que ya me cansa: '¿Cómo es posible no haber ganado este partido?'». El propio técnico se intentó responder con tres razones: "Tuvimos ocasiones, fallamos un penalti y regalamos un gol en su único chut a puerta. En la vida nada es imposible, pero la Liga está muy complicada».

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El empate dio oxígeno a un Eibar de enhorabuena por la ausencia de Messi. "Siempre que veníamos aquí nos llevábamos alguna goleada. ¿Quién no va a echar de menos al mejor jugador de la historia? A nosotros siempre nos ha metido tres o cuatro", aseguró Kike García, el más feliz en una noche de miserias culés.