27 nov 2020

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INVESTIGACIÓN ABIERTA

Primera querella de la fiscalía por insultos racistas en el fútbol

Un juzgado de Cornellà investiga a dos seguidores del RCD Espanyol que insultaron a Iñaki Williams en un partido contra el Athletic el pasado enero

Al jugador se le gritó "uh, uh, uh, uh", una onomatopeya que reproduce el sonido del mono y usado para menospreciar a los deportistas negros

J. G. Albalat / R. Paniagua

El jugador del Athletic de Bilbao Iñaki Williams.

El jugador del Athletic de Bilbao Iñaki Williams. / Europa Press

Un juzgado de Cornellà de Llobregat (Barcelona) investiga a dos seguidores del RCD Espanyol por los insultos racistas al jugador negro del Athletic de Bilbao Iñaki Williams, en un partido de fútbol disputado el pasado 25 de enero, a raíz de una querella pionera presentada por el fiscal contra el delito de odio de Barcelona, Miguel Ángel Aguilar. 

"Estoy muy contento con la fiscalía que se ha querellado contra los individuos que me ofendieron con insultos racistas", ha dicho en las redes sociales un Williams que considera que desde el ministerio público se ha dado "un paso muy importante". "Estamos en una sociedad en la que tiene que haber cambios y este es uno de ellos. Independientemente del color de la piel, de la raza o de la ideología, creo que todos somos iguales y por eso nos tenemos que respetar unos a otros", ha subrayado.

Lesión de la dignidad

La querella, la primera de la fiscalía que presenta por insultos racistas en la grada de un partido de fútbol profesional, atribuye a los dos seguidores del Espanyol un delito contra los derechos fundamentales y las libertades públicas, en su modalidad de lesión de la dignidad de las personas por discriminación relativa al origen nacional , y ha sido admitida a trámite por el Juzgado de Instrucción número 2 de Cornellà, población donde está ubicado el campo RCDE Stadium y, por lo tanto, donde se cometieron los hechos.

La investigación se inició a raíz de la denuncia presentada por la Liga de Fútbol Profesional (LFP) ante la Fiscalía de Barcelona, en la que relataba los insultos racistas proferidos cuando el jugador era sustituido del terreno de juego y recibió de un sector de la grada del Espanyol "gritos de menosprecio hacia su persona, con la indudable intención de humillarle y menoscabo de su su dignidad por motivos racistas", sostiene el ministerio público.

Autores identificados

Concretamente, precisa la querella del fiscal, la grada del Espanyol despidió entre las 14.26 horas y las 14.28 al jugador gritándole "uh, uh, uh, uh", una onomatopeya que reproduce los sonidos emitidos por los monos y que, según la acusación, "ha sido proferida en diversas ocasiones por grupos de aficionados de distintos países para menoscabar la dignidad de los futbolistas de raza negra".

La fiscalía encargó una investigación a los Mossos d'Esquadra, que lograron identificar a los autores de los insultos tras examinar las imágenes de las cámaras de seguridad y gracias a la información facilitada por el RCD Espanyol sobre los titulares de las localidades de donde procedían los gritos, en el sector 108 de la grada.

Condena blanquiazul

El club perico, mientras, volvió a condenar los hechos. "El campo de fútbol es para disfrutar todo el mundo. No caben situaciones así. El Espanyol actuó rápidamente. Son situaciones que desterramos y actuamos en tiempo récord, como reconoció incluso el 'The Guardian'. No damos la espalda a la realidad. Nuestro mensaje es claro: la tolerancia cero ha sido y será siempre nuestro camino", aseguraron fuentes del club a EL PERIÓDICO.

La entidad emitió también un comunicado remarcando su respeto al procedimiento judicial en marcha "sin menoscabo del principio de presunción de inocencia". El club asegura que seguirá trabajando "para cultivar y promover valores deportivos que hagan honor a nuestros 120 años de historia", remarca.

De seis meses a dos años

Las investigaciones policiales permitieron identificar a tres seguidores presuntamente relacionados con los insultos racistas, uno de ellos menor y, por lo tanto, no será perseguido en la jurisdicción penal ordinaria destinada a los mayores de edad. Los dos adultos identificados fueron citados en calidad de investigados ante los Mossos d'Esquadra: uno de ellos, J.C.M.A., se acogió a su derecho a no declarar y el otro, K.B.G., no acudió a la comisaría.

La condena prevista por el delito que se imputa a los dos seguidores del Espanyol es de seis meses a dos años de prisión, más multa. El artículo 510.2 apartado A del Código Penal castiga a los que "lesionen la dignidad de las personas mediante acciones que entrañen humillación, menosprecio o descrédito"  por motivos racistas, antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias y situación familiar", así como su pertenencia a una etnia, raza o nación.