ATLETISMO

Kipchoge vs. Bekele: duelo en la burbuja maratoniana

Los dos grandes fondistas del arranque del siglo se enfrentan este domingo en un reinventado maratón de Londres

Bekele (izquierda) y Kipchoge, en la conferecia de prensa de presentación del maratón de Londres.

Bekele (izquierda) y Kipchoge, en la conferecia de prensa de presentación del maratón de Londres. / BOB MARTIN (AFP)

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Gerardo Prieto

Los dos grandes fondistas en el arranque del siglo XXI, Eliud Kipchoge y Kenenisa Bekele, se enfrentan este domingo en un reinventado maratón de Londres, en el que también tomarán parte 45.000 'runners' virtuales, repartidos por medio mundo.

Los organizadores han dispuesto para la carrera presencial de una biosfera segura y acotada alrededor de Saint James Park, en el centro de la capital inglesa. Una burbuja sanitaria en la que se ha diseñado un circuito de asfalto de 2,15 kilómetros, al que habrá que dar 19 vueltas, casi como en una competición de pista.

Brigid Kosgei, plusmarquista femenina de la distancia, parte como favorita entre las mujeres. El duelo entre Bekele y Kipchoge revive la vieja rivalidad atlética entre Kenia y Etiopía, la avanzadilla de un continente que, desde la irrupción del legendario Abebe Bikila, domina por completo esta especialidad.

Pies descalzos

La leyenda cuenta que se escucharon algunos comentarios jocosos cuando Bikila se presentó descalzo en la salida del maratón olímpico de 1960 en Roma. Mientras esperaba en meta la llegada del segundo clasificado, el etíope realizó unos sencillos ejercicios de estiramiento para reafirmar  su enorme superioridad y, quizá, para tapar algunas bocas. Una olimpiada después, Bikila volvía a ganar el tórrido maratón olímpico de Tokio en 1964 y rebajaba su tope mundial en tres minutos y cuatro segundos. Esta vez calzado por un innovador zapatero alemán.

Bikila fue el atleta que dio el pistoletazo de salida a la imparable estampida de los fondistas africanos, atraídos por el fenómeno global del 'running' y sus golosos premios a partir de los años ochenta. Países vecinos de Kenia y Etiopía, como Uganda, Eritrea, Yibuti, Tanzania y en breve Ruanda, producen ya talentos atléticos capaces de desafiar los récords de legendarios como Bekele. Llama la atención la escasa relevancia actual de los corredores magrebís desde la retirada de Hicham El Gerruj en la década pasada.

Bekele (izquierda) y Kipchoge, en la rueda de prensa virtual previa a la carrera. / BOB MARTIN (AFP)

El precoz Bekele fue el inmediato sucesor de Haile Gebrselassie, a quien arrebató sus plusmarcas en pista calzado con las novedosas Pegasus de Nike, registros conseguidos en el cambio de milenio: en 5.000 metros en el 2004, y en 10.000 en el 2005, cuando apenas contaba con 23 años de edad y ocho meses después del fallecimiento de su prometida, Alem Techale, mientras rodaban juntos.

Solamente un desconocido  de 19 años llamado Eliud Kipchoge había sido capaz de derrotar al imbatible etíope en la pista, en el Mundial de París 2003, cuandoBekele corrió la final de 5.000 metros más pendiente de El Gerruj que del 'rookie' keniano.

Sin el carisma ni el tirón de Gebrselassie,  capaz de reunir a un millón de personas en Addis Abeba para celebrar su éxito olímpico en Atenas 2004, Kenenisa siempre se ha mirado en el espejo de Haile, el primer maratoniano en correr un maratón sub 2.04 horas,  calzado para la ocasión con las innovadoras Adizero de Adidas.

Como Gebrselassie, Bekele invirtió sus ganancias en la construcción y la hostelería. Cumplidos los 30, su carrera atlética parecía definitivamente distraída en favor de sus negocios, desinflados por la crisis financiera.

Su mentor, el holandés Jos Hermens, convence entonces a Bekele para que vuelva al circuito atlético y, por su edad,  al asfalto. Su talento resurge enseguida, pero como le sucedía a su admirado Gebre, su espectacular zancada en pista no resulta del todo eficiente para correr en modo eco, como requiere una prueba de 42 kilómetros. Su predecesor tuvo que pasar su Aquiles por el quirófano. Bekele contó con la ayuda, entre otros, del fisioterapeuta catalán Marc Roig tras debutar en el difícil recorrido del maratón de París en 2014, con un registro prometedor, 2.05.04.

Dos segundos

Un año antes, en 2013,  Eliud Kipchoge debutaba en el maratón de Hamburgo con victoria y una marca (2.05.30) similar. A partir de ahí, su progresión ha sido meteórica. En 2019, Kipchoge ya era el vigente campeón olímpico de maratón (Río 2016), el primer humano en correr esta distancia en menos de 2 horas (en el Prater de Viena) y el plusmarquista oficial (2.01.39 en Berlín 2018), calzado con las codiciadas Vaporfly. Bekele, también equipado con las revolucionarias y polémicas bambas de Nike, intentó ese récord en el circuito de la capital alemana al año siguiente, pero le faltaron 3 segundos para superarlo (acabó en 2.01.41), tras sufrir varias rampas durante la prueba.

Kipchoge, tres de tres

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Dos segundos. Esa es la cronométrica diferencia entre Kipchoge y Bekele en los 42 kilómetros, sin duda los dos maratonianos más talentosos del Siglo XXI.

Kipchoge ha ganado los tres maratones de Londres en los que ha participado. Bekele, también con tres participaciones, acabó tercero en 2016, segundo al año siguiente y sexto en 2018. Cumplidos los 38, quizá sea ésta la última oportunidad del etíope antes de ceder el paso a la figura emergente del fondo mundial, el ugandés Joshua Cheptegei, flamante plusmarquista mundial de 5.000 metros al superar en Mónaco el récord que pertenecía a Bekele. Cheptegei, con 24 años recién cumplidos, intentará el de 10.000 metros(26.17.53 minutos), aún en poder de Bekele, en la pista del Turia (Valencia), el próximo miércoles 7 de octubre, calzado con las modernistas Dragonfly de la firma estadounidense.