07 jun 2020

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EMERGENCIA SANITARIA

Las federaciones acuerdan con la UEFA acabar las ligas nacionales

El nuevo plan dibuja el escenario si el virus lo permite de reemprender el fútbol en junio o inicios de julio para poder terminar todas las competiciones

Marcos López / Joan Domènech

Aleksander Ceferin, en un acto de la UEFA.

Aleksander Ceferin, en un acto de la UEFA. / AFP / FABRICE COFFRINI

El coronavirus avanza descontrolado por el mundo, mientras el fútbol, al igual que todos los deportes, continúa paralizado, atrapado en una crisis que jamás podía imaginar. La UEFA, tras una reunión vía telemática realizada este miércoles con las 55 federaciones, decidió limpiar el calendario de las selecciones (la Eurocopa del 2020 ya fue desplazada al 2021), cediendo también las ventanas de las selecciones (había dos fechas reservadas en junio) para acabar la actual temporada como sea. Y cuándo sea.

Esa es la prioridad, tanto deportiva como económica. Pero no depende, obviamente, de la UEFA. Ni tampoco de las federaciones o de los clubs. Solo depende de la evolución de la pandemia que ha obligado a cerrar todo el deporte mundial, Wimbledon incluído, un legendario torneo de tenis que solo había sido detenido por las guerras mundiales, como los Juegos Olímpicos. Pero la tercera guerra que vive el planeta está siendo devastadora. Y los calendarios, obligados por la terrible fuerza del virus, pasan de ser sólidos a líquidos.

Todo provisional

Cada día hay reuniones telemáticas, cada díahay nuevos planes, pero cada día todo resulta mucho más provisional. Para los clubs y federaciones el objetivo es terminar las competiciones en juego, aunque tenga que adoptar nuevos formatos, mucho más cortos para aprovechar al máximo las fechas, si es que existen, claro.

Están en juego 7.000 millones de euros, el 30% de los ingresos que debía percibir por la actual campaña. En el caso de España la cifra sería de 700 millones lo que pondría en peligro la sostenibilidad económica del modelo, entendido como hasta ahora.

Reordenar el calendario

En esa reunión, la UEFA acordó no solo limpiar las citas de selecciones, como informó después la federación española, sino que también trasladó el Europeo sub-21 del próximo año al 2022, un movimiento que también ejecutó con la Eurocopa femenina (del 2021 al 2022) en una obligada "reordenación del calendario para poder cumplir con todos los compromisos".

Después, el organismo europeo recalcó que "está trabajando sobre dos escenarios" para intentar reemprender el fútbol. "Por un lado, poder reanudar la competición a comienzos de junio". Ese es el primero, supeditado, por supuesto, a la evolución del virus. "El otro es que el balón pueda echar a rodar a finales del mismo mes de junio o a principios de julio".

A puerta cerrada

Esta propuesta lanzada por la UEFA permitiría incluir los partidos de las diversas Ligas nacionales, la Champions y la Europa League en un verano inusual porque habría "fútbol en julio y agosto". La idea del organismo europeo pasa porque esos partidos, si lo permite la pandemia, se disputen a puerta cerrada en una salida gradual del confinamiento manteniendo la estructura de la Liga en los fines de semana y la Champions entre semana.

Si se cumpliera el plan de la UEFA, la Liga española podría empezar a mediados del próximo mes de septiembre

Y eso, obviamente, haría correr todo el calendario de la próxima temporada provocando, por ejemplo, que la Liga 21-22 se inicie a mitad de septiembre y la fase de grupos de la Champions arranque en octubre, por lo que se comprimiría aún más el nuevo curso con el horizonte de la Eurocopa y Copa América (ambas trasladadas al 2021). Pero eso es un asunto menor ahora mismo porque lo trascendente es acabar como sea lo que queda, asumiendo que todos estos planes están en manos del virus.
En Inglaterra, entretanto, ya se empiezan a alzar las voces críticas hacia la Premier, que no ha ejecutado ninguna rebaja salarial en sus clubs. Los jugadores del Barça, Juventus y Bayern Múnichs y Olympique de Lyon son los primeros de los grandes clubs europeos que han asumido los recortes, mientras Tottenham, Newcastle, Bournemouth y Norwich sí que han adoptado medidas para reducir el impacto. Pero solo afectan a los trabajadores no deportivos. De momento, los sueldos de los futbolistas de la Premier todavía no se han visto afectados.