03 abr 2020

Ir a contenido

BADALONA - GRANADA (1-3)

El Badalona solo cae en la prórroga

Un gol de Gonalons (m.102) y otro de Carlos Fernández (m. 110) quiebra la resistencia del equipo catalán en una noche de perros

El Periódico

Soldado salta ante Álex Sánchez, el meta del Badalona.

Soldado salta ante Álex Sánchez, el meta del Badalona.

El partido empezó mal para el Badalona. En una desapacible noche bajo la lluvia, hubo momentos incluso de diluvio en el Estadi Municipal badalonés, el Granada ya comenzó ganando el partido. Sin tiempo apenas para disfrutar de la Copa. A los dos minutos de encuentro, y tras asistencia de Soldado, apareció İsmail Köybaşı, el futbolista turco, silenciaba al Badalona, quien supo levantarse con entusiasmo y acierto con el empate de Robuste. Pero ya en la prórroga llegaron los tantos de Gonalons (m. 102) y Carlos Fernández (m. 110)para echar al equipo catalán de la Copa. 

Ese gol inicial de Ismail ejerció, como suele ocurrir muchas veces, un efecto depresivo. El Granada entendió que tenía el trabajo prácticamente hecho, a pesar de que le quedaba todo el partido por delante. El autor del gol tuvo que ser sustituido por un problema muscular (m. 37).

Llegado al descanso, el Badalona activó su pizarra para refugiarse en un saque de esquina servido por Esteban y rematado con energía por Robuste (m. 59). Se disparó entonces la esperanza local que le permitió resistir durante los 90 minutos.

La condena llegó a balón parado

Forzó la prórroga, todo un éxito ante el Granada, un equipo de Primera. Pero el Badalona no tenía ya fuerzas en esa noche de perros climatológicamente hablando que le tocó vivir. Un córner, mal defendido, permitió a Gonalons conectar el cabezazo y lograr el tanto que permite al conjunto andaluz colarse en los octavos de final. 

Después, el gol de Carlos Fernández terminó de abrirle la puerta al conjunto granadino. No era nada fácil superar tantos dificultades, condicionado todo el desarrollo del encuentro por ese gol inicial. Aún así, el Badalona compitió con entereza y dignidad, llevando al Granada hasta la prórroga. Allí ya no tenía piernas ni tampoco energía para repetir ante los andaluces la gesta del Getafe.