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el trono de la F-1

El rey Hamilton y los 'rookies'

Verstappen y Leclerc aún parecen algo verdes para pensar que el campeón británico no pueda alcanzar el año próximo el mítico récord de siete títulos de Michael Schumacher

Miguel Martínez

Charles Leclerc (Ferrari) charla con Lewis Hamilton (Mercedes).

Charles Leclerc (Ferrari) charla con Lewis Hamilton (Mercedes). / REUTERS / MASSIMO PINCA

Se acomodará en su cabeza el negro sombrero tejano de Pirelli en el podio de Austin y celebrará su sexto título mundial el próximo domingo. O ni eso. Puede ser incluso campeón tomándose unas costillas en la parrilla del Circuito de Las Américas. A Lewis Hamilton tan solo le hace falta sumar cuatro puntos si Valteri Bottas, su compañero, gana la carrera. Y aún restan dos grandes premios más… 

La pregunta ya no es si será campeón en 2019. La cuestión es si igualará el mítico récord de siete títulos de Michael Schumacher en 2020. Todo apunta a que sí, porque los dos pilotos llamados a retirarle, los dos rapidísimos y talentosos Max Verstappen y Charles Leclerc, aún fallan demasiado para luchar contra el gran jefe en una temporada a 22 carreras.

Dudas y chulerías

En México volvieron a sembrar dudas, Verstappen, el chico que dice que “a igualdad de coche soy dos décimas más rápido que Hamilton y Leclerc”, se pasó de chulo. Había logrado la pole el sábado, pero una bandera amarilla en el último sector sembró las dudas. La telemetría de su Red Bul registró que en en ese minisector —el del accidente de Valteri Bottas— no había mejorado el tiempo de la vuelta anterior: todo legal.

Verstappen, en Singapur, seguido por Hamilton / MOHD RASFAN (AP) 

Pero va el niño terrible holandés y se descuelga dicicendo: “Vi la bandera amarilla, pero no levanté, estaba luchando por la pole y fui al máximo”. Y claro, los comisarios le castigaron con tres puestos en la parrilla. Perdió la ventaja de salir el primero y se enredó en varios toques con otros coches que le hicieron pinchar y perder las opciones de ganar una carrera con el que en Méxíco era el coche más rápido.

Charles Leclerc salió en la pole y dominaba la carrera hasta que su equipo le mandó entrar a box en una errónea estrategia a dos paradas. Su compañero, Sebastian Vettel vio venir el desacierto de los ingenieros y pidió una estrategia a una parada como los Mercedes. “Sebastian me ha dado una lección al cambiar el plan. Tengo que mejorar en se aspecto”, asumió.

Pero es que Leclerc y Verstappen llegaban a Mexico después de hacerla polvo en la carrera anterior de Japón, donde se chocaron en la primera curva. Dice Ricardo Cecarelli, uno de los gurús de la preparación física y metal de los pilotos de F-1, que cuando comenzó a tratar al joven Charles Leclerc, en su primer año en monoplazas, con apenas 18 años, “lo hacía todo bien, todos los parámetros eran de superclase. Lo peor es que no sabía controlar su ira. Y en eso trabajamos”. Y lo mismo se podría decir de Verstappen, capaz de liarse a empujones con Lance Strolz, o de amenazar con “romper la cabeza al primer periodista que e vuelva a preguntar por mi crisis”.

Errores muy caros

Son rápidos, sí, velocísimos a una vuelta, grandes adelantadores, con una sensibilidad especial, dos fenómenos, pero aún manejan números de 'rookies' cuando se habla de errores por temporada que les cuestan victorias, podios o puntos. No bajan de tres o cuatro al año… Y eso es demasiado para luchar contra un extraterrestre como Hamilton. El chico de Stevenage ha logrado los cinco últimos títulos con una consistencia fuera de los normal: Dejó de puntuar  tres veces en 2014 —dos por avería— una en 2015 por avería; puntuó en todas las carreras en 2017, solo dejó de puntuar una —también por avería— en 2018, ha puntuado en todas las carreras de 2019… y a una galáctica media de 11 victorias y 17 podios al año.

En todo este tiempo solo ha abandonado por accidente en dos ocasiones, Bélgica 2014 y Barcelona 2016, en las dos chocó contra su compañero Rosberg, y se podría decir que fueron más culpa del alemán que de nadie. Dos errores en cinco años… Hamilton está a otro nivel, y sí, el récord de Schumacher puede ser suyo el próximo año.