mundiales de doha

Carro y la marcha buscan mejorar el medallero español

Fernando Carro, el 1 de octubre del 2019, en Doha.

Fernando Carro, el 1 de octubre del 2019, en Doha.

Se lee en minutos

Después de la medalla in extremis de Orlando Ortega en la final de 110 vallas, el equipo español que compite en los Mundiales de Doha quiere más. Fernando Carro en los 3.000 obstáculos y los marchadores de 20 kilómetros tendrán este viernes la oportunidad de mejorar la posición de España en el medallero.

SUBETEALCARRO tiene más de 12.000 seguidores en Instagram, 5.000 en la red del pajarito a nombre de Fernando kipkemoi Carro Morillo. Su segundo nombre kalenjín le delata. El madrileño tiene que correr como un keniano si quiere subir al podio, apuntarse al carro  ganador del que también tirarán en la final de hoy (20.45) tres etíopes, un estadounidense de segundo nombre Kipkoech, un francés que se apellida Dedrani, un marroquí que ha bajado de 8 minutos (El Bakkali)… El español lo tiene muy complicado para morder chapa, pero carácter e inteligencia en carrera no le faltan. SUBETEALCARRO se ha convertido es uno de los mantras que circulan entre los españoles para llevar al límite su “pasión por competir” en Doha. 

Un viaje plagado de obstáculos

“Llegar a la parte final con los mejores y tener la oportunidad de soñar". Así suscribe el atleta de Canillejas su intención de finalizar un viaje plagado de obstáculos que quiere hacer en primera clase, aunque reviente como un turista en el empeño. "Las sensaciones han sido muy buenas. Desde el principio tenía la impresión de una carrera de mitin. Iba muy tranquilo. En la parte final solo he querido mantenerme recto, correr bien y no quemar balas. Si entraba a los cambios podía madurarme yo solo y eso era una estupidez", explicó el madrileño  tras clasificarse para la final después de dos intentos fallidos en mundiales.

El Carro de 27 años necesitará engrasar bien los ejes para codearse con el Conseslus Kipruto de 24, campeón olímpico en Río y mundial en Londres. Kipruto significa “el que le gusta viajar”, y sus medallas de oro de delatan como el VIP de los 3.000 obstáculos. Le entusiasma, si va sobrado,  montar el numerito, algo en lo que no se prodigan los corredores africanos. Carro es de Canillejas, melenas y tatuajes a la vista. Se hizo atleta corriendo para que los fachas no le pegaran. Corre como un desesperado, como si le persiguieran todavía. Es su estilo, bien diferente al de los africanos. 

Heredero de Ezekiel Kemboi

Kipruto es  un nandi de Mosoriot y digno sucesor de Ezekiel Kemboi, dos invencibles con una facilidad pasmosa para correr, puede que por falta de zapatos y transporte escolar. El favorito en la final de hoy posee un talento atlético asombroso. Con 18 años ganó el cros de Elgoibar en 2013 y en 2018  la reunión de Zurich corriendo y pasando la ría sin la zapatilla izquierda desde la segunda vuelta.

Carro está pletórico. Ha conseguido esta temporada un récord de España (8.05.69) en 3.000 obstáculos que duraba demasiado, un registro extraordinario para un subcampeón europeo. Le faltarían unos segundos para dar caza a las gacelas africanas si la carrera se convierte en una estampida. Si sale táctica, puede tener una oportunidad guardando chispa para el final. El madrileño posee una pequeña ventaja, un modo ahorro de energía gracias al paso exquisito del obstáculo, en comparación con los saltos de Kipruto y de la mayoría de los kenianos que han dominado esta especialidad desde los ochenta. Y el descaro en pista de  un chaval de Canillejas.

Más calor y humedad

Noticias relacionadas

El extremeño Álvaro Martín -campeón de Europa-, el murciano Miguel Ángel López -campeón mundial en 2015- y el madrileño Diego García Carrera -subcampeón de Europa- se enfrentan a otra jornada de calor y humedad excesivos en los 20kilómetos marcha (22.30).  López recuerda que en Pekín 2015 fue bastante diferente. "Allí me encontré muy bien, el clima era más benigno, competimos a primera hora de la mañana, no se sufrió tanto. Aquí las condiciones son extremas. Pude ganar al chino en casa, que fue algo muy difícil". 

Los favoritos en Doha son los chinos y japoneses, mejor adaptados por el entorno caluroso en el que viven. "Puede que para ganar se esté en un tiempo de 1h24. Dependerá del ritmo inicial. Nosotros vamos a por todas, pero somos conscientes de que es muy difícil. Nuestro objetivo pasa por Tokio, y aquí siendo finalista (8 primeros) podemos ganar la plaza. Buscaremos la medalla con ilusión, pero con cautela",  afirmó López, que se ha preparado para afrontar el calor y la humedad de Doha en la base militar de Torrejón, en Tokio, Sierra Nevada y Font Romeu, para terminar en San Pedro del Pinatar (Murcia). 

Temas

Atletismo