Ir a contenido

La segunda jornada de Liga

Diego López salva un punto en el descuento

El Espanyol se olvida de atacar en Mendizorroza y empata a nada con el Alavés

Rafael Tapounet

Dídac Vilà intenta controlar un balón ante la mirada de Aleix Vidal.

Dídac Vilà intenta controlar un balón ante la mirada de Aleix Vidal. / EFE / ADRIÁN RUIZ

Dos intervenciones salvadoras de Diego López en el minuto 92 rescataron un punto para el Espanyol ante el Alavés en un partido plano en el que el cuadro catalán se olvidó de atacar. Los de David Gallego, que parecen reservar toda su producción ofensiva para los encuentros de la Europa League, se volvió a quedar a cero en la segunda cita liguera y a punto estuvo de pagar muy cara su nulidad en el último tercio de campo. Solo un Diego López providencial evitó una nueva derrota.     

A David Gallego se le podrán reprochar otras cosas, pero no falta de personalidad a la hora de diseñar las alineaciones. Tras el fiasco ante el Sevilla en el estreno en la competición doméstica, el técnico de Súria cambió el dibujo, dio entrada en el once a Corchia (sin apenas minutos de entrenamiento) y Calero y sentó en el banquillo a Wu Lei y Ferreyra para componer una delantera del todo novedosa con Melendo, Vargas y Campuzano.  

Y se diría que los primeros sorprendidos por la identidad de los integrantes de la línea de ataque fueron sus propios compañeros, que se pasaron 40 minutos sin encontrarlos. Ante un Alavés muy replegado, ordenado a partir de un sólido ‘trivote’ defensivo, el Espanyol tardó muy poco en hacerse con el control del balón, pero sus notables estadísticas de posesión solo se tradujeron en un montón de pases en zonas irrelevantes, con una escasísima producción ofensiva.

Un Alavés a verlas venir

Tampoco la propuesta del equipo ‘babazorro’ resultaba mucho más vistosa, ya que se limitaba a esperar el error en una de las muchos entregas del cuadro visitante para robar por dentro y lanzar pases profundos, con Lucas Pérez como destinatario preferente. A punto estuvo de lograr su objetivo en el minuto 25, cuando un mal pase de Marc Roca acabó propiciando la ocasión más clara del primer tiempo, en un disparo de Aleix Vidal que acabó en el exterior de la red.

De primeras partes como la protagonizada por el Espanyol, tan dominante como inocuo, suele decirse que son una manera de madurar el partido para noquear al rival tras el descanso. Bien, no fue el caso. El Alavés salió en la reanudación con un plus añadido de ambición. Tampoco gran cosa, pero al menos puso a otro delantero en el campo (Joselu), adelantó las líneas y obligó a los de Gallego a empezar a remar en defensa, tarea en la que destacó la aclimatación del muy prometedor Calero.

Un solo disparo

Con el partido más abierto, llegó el primer (y único a la postre) disparo visitante entre los tres palos, obra de Corchia en el minuto 61, pero las mejores ocasiones volvieron a ser para los vitorianos. Viendo cómo el control del encuentro se le iba por el sumidero, David Gallego hizo entrar a Wu Lei por el desaparecido Melendo, lo que inyectó algo de dinamismo en el ataque perico y contuvo la crecida del juego local.

Y cuando unos y otros parecían dar por bueno el empate a nada y el navarro Prieto Iglesias se disponía a pitar el final para alivio del aburrido respetable llegaron las dos ocasiones claras, casi consecutivas, de Borja Sainz y Rubén Duarte, desbaratadas ambas por un Diego López superlativo. El Espanyol le debe su primer punto.   

Temas: Alavés Espanyol