05 ago 2020

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RIDÍCULO BLANCO EN EL DERBY DE EEUU

El nuevo Atlético de Simeone humilla al viejo Madrid de Zidane

El técnico del conjunto blanco, que intenta quitarle hierro a la goleada (3-7), reconoce que los rojiblancos se tomaron el partido más en serio

"No es cuestión de hambre, no, que sigue intacta, pero no podemos perder así", confesó el 'gran capitán' Sergio Ramos, que dio la cara

Emilio Pérez de Rozas

El técnico francés Zinedine Zidane, durante el Real Madrid-Atlético de Madrid de New Jersey.

El técnico francés Zinedine Zidane, durante el Real Madrid-Atlético de Madrid de New Jersey. / AFP / JOHANNES EISELE

Era solo el 26 de agosto. Era New JerseyEstados Unidos, un amistoso. Falta un mes para comenzar la Liga, pero la sensación que ofreció el Real Madrid de Zinedine Zidane es que sigue siendo el mismo equipo sin alma ni hambre que se convirtió en el hazmereír de todo el mundo la pasada temporada. Ser goleado (3-7), por un excelente Atlético de Madrides para hacérselo mirar.

Es pretemporada, cierto, pero la impresión que transmitió el conjunto de Florentino Pérez, que tiene muchos motivos para estar preocupado, es que con las ‘vacas sagradas’ de la pasada temporada (volvieron a jugar todos, incluido, sí, Marcelo, que ha perdido siete kilos) va a tener muy difícil, mucho, recuperar el papel de protagonista que ha tenido siempre.

“Humillación con mensaje”, “Baño veraniego histórico”. “Un ciclón y un pelele” y “Suicidio deportivo” son algunos de los titulares de hoy de la prensa deportiva de Madrid, que critica la pasividad de los blancos en el ‘derby de New Jersey’ y pronostica que, pese a estar en pretemporada, la cosa pinta muy mal para el conjunto del Bernabéu.

Ramos trata de defenderse

Lo cierto es que la intensidad demostrado por los rojiblancos, que no solo apalizaron, cómo, cuándo y de la manera que quisieron a los blancos, es un fiel reflejo del hambre que tienen unos y lo cómodos que están los otros, pese a que el ‘gran capitán’ Sergio Ramos, que siempre da la cara, señalase que “nuestra ambición sigue intacta, pero no podemos perder así”.

El partido, visto en directo por 57.710 espectadores, que disfrutaron de lo lindo con la demostración futbolística del Atlético, demostró que el ‘Cholo’ Simeone se ve capaz de remontar (o mantener) el vuelo en la era después de Griezmann y, aunque también en esto sea pronto, el fichaje más que millonario de Joao Félix puede reportar grandes alegrías al conjunto del Wanda, pues tiene fútbol por toneladas y, no solo hace goles, sino que se los regala a un renacido Diego Costa.

La conclusión a la que llegaron tanto Zidane como Ramos, una vez concluido el partido, no sé si puede añadir mayor preocupación, pues ambos señalaron que la diferencia estuvo en que el Atlético se tomó el partido como si fuese un encuentro oficial y ellos, no. Es evidente que esa explicación, partiendo del entrenador que regresa para evitar esas situaciones y un líder que asegura que sus compañeros no han perdido el hambre de ganar, no solo es insuficiente sino ridícula. Como señalaban todos en la capital, antes y después del partido, “no hay derbys amistosos, pues todos se deben ganar”. Y también en eso coincidió anoche Ramos: “Te vas dolido como me imagino que estará el madridismo porque hemos perdido contra nuestro gran rival de la ciudad".

Inicio desalentador

"Lo que pasó es que entramos muy mal en el partido”, señaló Zidane en la sala de prensa, a la que acudió, directamente desde el césped sin pasar por el vestuario de los blancos, donde, sí, junto a todos sus compañeros estaba el gran fichaje blanco (de momento) de esta temporada, el belga Hazard. “En una competición de alto nivel entramos muy mal. Después de 8 minutos estábamos 2-0 y no nos revolvimos para decir que vamos a cambiar algo. La primera parte fue difícil y no entramos nunca en el partido. Nos ha faltado todo, sobre todo intensidad, que es necesaria a este nivel. Pero estoy convencido de que este equipo, esta temporada, hará cosas buenas".

Es evidente que el ridículo del Real Madrid ante el Atlético puede provocar o acelerar más de una operación en la ‘casa blanca’. Puede, tal vez, que se acelere el fichaje de Pogba o la salida de más de una ‘vaca sagrada’. Puede. Lo que parece difícil (y hasta peligroso), es que Florentino y Zidane den el visto bueno a que un jugador del nivelazo de James pueda reforzar ahora al conjunto colchonero, como pretende Simeone. Ya hay quien asegura que, con la llegada de Joao Félix, el Atlético se ha quitado de encima el complejo de que no puede fichar como fichan los grandes, a golpe de talonario.

La mayor de las humillaciones

Y, desde luego, lo que no ha variado, pese a este contundente y provocador 3-7, es el partido a partido del ‘Cholo’ y su manera de continuar con los pies en el suelo, tal vez, más consciente que nadie de que “este resultado no refleja la realidad, el nivel y el potencial ni de ellos ni de nosotros”. Ni que decir tiene que Simeone acabó orgulloso y feliz del partido de los suyos. No es para menos, el golpe de autoridad dado por el nuevo Atlético esta madrugada, sea 27 de julio, sea New Jersey, sea un amistoso, fue impresionante y veremos si no trae consecuencia para el viejo Real Madrid, que sigue donde acabó el pasado curso, perdiendo, siendo humillado y superado en todos los frentes.

Bromas al margen, la goleada hace hecho mucho daño en el madridismo. Lean a Tomás Roncero: “Desde 1973, que vi en el Bernabéu mi primer partido con un 5-0 a Las Palmas, jamás había sufrido y sentido una humillación semejante en este casi medio siglo de vocación y lealtad madridista. Ya sé que es pretemporada y que en 1980, tras sufrir un sonrojante 9-1 con el Bayern en Múnich, Boskov lo arregló con una frase genial: "Más vale perder un partido por nueve, que nueve partidos por uno". Pero esto no era un amistoso. Ante el Atleti nunca lo son. Medio país se quedó hasta las cuatro de la madrugada despierto para verles y en Nueva York miles y miles de madridistas asistieron en las gradas a una actuación vergonzosa que debe traer consecuencias”.