23 feb 2020

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EL CULEBRÓN DEJÓ SECUELAS

Icardi volvió a jugar y anotó un gol, pero los aficionados piden su salida del Inter

El delantero argentino recibió insultos y abucheos por parte de la Curva Nord, que sacaron un comunicado para que se vaya del club

Iván Adler

Mauro Icardi en el partido de su regreso, ante el Genoa.

Mauro Icardi en el partido de su regreso, ante el Genoa.

El culebrón Icardi ha dejado secuelas. Mauro ha vuelto a pisar el verde césped con la camiseta del Inter tras casi dos meses sin jugar. Lo que no tenía puesto era el brazalete de capitán y parece muy difícil que pueda recuperarlo. Pero lo que será más difícil que pueda recuperar es el apoyo de la afición del Inter y de la 'Curva Nord', porque a pesar de la goleada como visitante al Genoa (0-4) con gol de Mauro de penalti para seguir firme en los puestos de clasificación a Champions, los fanáticos 'neroazzurros' que viajaron a Génova, y sobre todo los ultras de la 'Curva Nord', lo abuchearon e insultaron durante todo el partido y hasta sacaron un comunicado en el que piden su salida del club.

"Adelante con los interistas, Icardi vete", se titula el comunicado que además dice: "La Curva Nord cree que Icardi demostró que no tiene el carácter necesario para llevar la cinta de capitán, y tampoco para jugar en el equipo. En este comunicado animamos al club a que tome las medidas para alejarlo de un grupo, que no parece estar dispuesto a compartir con él el camino inmediato", sentenciaron. Y agregaron: "Nuestra postura es que Icardi ya no forma parte del Inter". Cuando Mauro hizo la entrada en calor antes de comenzar, los ultras de la Curva Nord descargaron toda su bronca contra el delantero. Hasta cuando metió el gol lo abuchearon e insultaron. "Hombre de mierda, andate", le gritaban.

El argentino no disputaba un partido oficial desde el 9 de febrero cuando vencieron al Parma. Después, el conflicto por la renovación de su contrato llegó a tal punto que le removieron el brazalete de capitán y lo apartaron, o se apartó, de sus compañeros de equipo, y con algunos de ellos también tenía una relación tensionada por algunas declaraciones públicas de su esposa y agente, Wanda Nara.

Lo cierto es que cuando todo parecía que Icardi volvía contra la Lazio en San Siro hace tres días, el entrenador Luciano Spalleti decidió dejarlo fuera de la convocatoria y, posderrota por 0-1, el míster italiano fue duro con el rosarino. "Icardi no marca diferencia como Messi o Cristiano Ronaldo. El profesionalismo y el respeto lo es todo", había dicho. Ahora sus palabaras cambiaron y, tras la victoria en Génova, dijo: "Hizo un buen partido y podría haberlo hecho aún mejor. Pagó lo que tenía que pagar y si no respetas al equipo, es correcto que salgas. Ahora podemos hacernos más fuertes con él. En el penalti ha demostrado personalidad", concluyó el entrenador, aunque la relación entre Icardi y Spalleti estaría también rota.

En tan solo dos meses, Mauro Icardi perdió todo el respaldo que se ganó con goles y buenos rendimientos desde que llegó al Inter en el 2013. El enojo que le provocó que le quitásen la capitanía derivó en que se apartara del grupo y, como consecuencia, perder todo el apoyo de la Curva Nord y de gran parte de la afición interista. Las intervenciones mediáticas de Wanda Nara tampoco ayudaron al goleador. Pero quizás una de las cosas más dolorosas que perdió es su lugar en la selección argentina. Debido a su conflicto con el InterMauro no fue convocado por el técnico de Argentina en la última doble jornada de fecha FIFA antes de la Copa América en Brasil, que se llevará a cabo en junio. Su lugar en la plantilla de Argentina que dispute el certamen continental está en la cuerda floja.