01 jun 2020

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CONFLICTO ABIERTO

Joan Oliver reclama 1,2 millones de euros al Reus

El nuevo propietario cifra la deuda real de la entidad en 8,8 millones de euros

Joan Vidal

Joan Oliver, exmáximo dirigente del Reus

Joan Oliver, exmáximo dirigente del Reus / JAUME SELLART (EFE)

Sorpresa mayúscula en la capital del Baix Camp. El Reus Deportiu sigue con su travesía por el desierto y su presidente, Clifton Onolfo, en una rueda de prensa improvisada, ha anunciado que el antiguo máximo accionista, Joan Oliver, y su grupo inversor, reclama al conjunto rojinegro la cantidad de 1,2 millones de euros en concepto de “préstamos personales”. 

Una información que ha venido acompañada de la confirmación que la deuda real de la entidad asciende a 8,8 millones de euros, lejos de los cinco que anunció en Junta General de Accionistas, Joan Oliver el pasado mes de octubre. Sorprendentes declaraciones que no han dejado indiferente a nadie y más cuando el propio Clifton Onolfo, que sigue sin pagar a sus trabajadores a pesar de las diferentes promesas,  ha manifestado que la mitad del personal de oficinas será despedido de forma directa en los próximos días como consecuencia que “en Segunda B no se precisa tanto personal”.

La voluntad del máximo accionista americano es conservar al grupo humano que permitió que el Reus Deportiu jugara en la LFP. Xavi Bartolo, entrenador, y Sergi Parés, director deportivo, son la prioridad de un Onolfo que parece no atender a la demanda de ambos profesionales de rescindir ipsofacto su relación contractual con el conjunto reusense. 

Problemas sin un final determinado de un club abocado a la desaparición, previo concurso de acreedores, si no se da un giro de 180 grados a la situación. Los trabajadores, en el enésimo comunicado denunciando su situación, llevan seis mensualidades sin cobrar, esperan la a justicia ordinaria, tras el fallido acto de conciliación del pasado martes,  para poder abandonar una institución demasiado deteriorada.