04 jun 2020

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GRAVE CASTIGO

LaLiga pone el punto final al Reus

El juez expulsa al club tres años de la competición sin valorar que tenga ahora nuevos propietarios

Joan Vidal

El Reus, durante su victoria ante el Málaga.

El Reus, durante su victoria ante el Málaga.

Punto y final a la situación del Reus Deportiu en la LFP. El juez de disciplina social ha fallado expulsando a los reusense de su competición, a partir de ya,por los reiterados impagos a sus jugadores con la gravísima consecuencia adicional de que seis de ellos han tenido que abandonar el club, durante los tres próximos años y ha aplicado una multa económica de 250.000 euros. Los jugadores quedan todos con la carta de libertad, según ha explicado a este diartio el capitán del equipo, Jesús Olmo, en contacto con la AFE.

Una sanción algo menor de lo que pedía el juez instructor, solicitaba cinco años de inhabilitación en la Liga Profesional, pero que ha caído como un auténtico jarro de agua fría entre empleados y nuevos propietarios de la entidad del Baix Camp. No por lo inesperado, más bien por el poco tiempo de maniobra que se les ha concedido la patronal para presentar el nuevo proyecto y para validar la existencia de recursos económicos suficientes como para liquidar la deuda de más de cinco millones creada por Joan Oliver, expropietario. 

Quince días para alegaciones

Una terrible noticia que tiene efecto inmediato y que concede 15 días para presentar alegaciones, en busca de rebaja de pena, para presentar al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD). ”Esperamos que se sancione al infractor y no al club con los nuevos propietarios. Es un proyecto a largo plazo”, explicaba Curt Onolfo, actual presidente del Reus, horas antes de la resolución de un caso que se ha alargado en el tiempo.

En sus palabras se denotaba que estaban preparados para un fallo negativo y aún así confirmaba que su voluntad era la de seguir al frente de la entidad deportiva.

Veremos cuales son los pasos que seguirán. De momento esta mañana el Consejo Superior de Deportes (CSD) ha recibido toda la documentación en la que se especifica el cambio de propietarios entre Joan Oliver, y su grupo financiero, y US Real State Investment.

Una vez se de el ‘ok’ los nuevos líderes del Reus Deportiu podrán hacer frente a la deuda de nóminas de empleados, proveedores y 'staff' técnico, que cabe recordar no cobran desde el pasado septiembre. Muchas hipótesis e incógnitas se abren en el futuro inmediato del club.

¿Qué pasará con los jugadores? Nadie conoce los detalles de los contratos de los miembros de la plantilla reusense, pero se da a entender que existe en todos ellos una cláusula que indica que en caso de descenso quedan automáticamente en libertad para negociar con cualquier entidad.

La federación, sin pronunciarse

La Federación Española de Fútbol (RFEF) no se ha pronunciado aún acerca del papel que firmó Joan Olvier en el que se comprometía que si no cobraban la última mensualidad adeuda antes del miércoles pasado podían rescindir su relación contractual con el club de la calle Recasens y Mercader. Quizás no hace falta que se posicione y con el fallo del juez quede todo visto por sentencia.

A todo ello Joan Oliver sigue en estos momentos en paradero desconocido. El gran culpable, por la nefasta e indigna gestión económica de un club de 109 años de historia, ha desaparecido del mapa desde que traspasó su marrón a un grupo inversor que deberá mediar ahora para sacar algo en claro de un negocio que puede ser del todo ruinoso.

Clifton Onolfo aseguró que "Oliver nos ocultó el compromiso con los jugadores, fue un acto de sabotaje hacia nosotros. Nos hemos encontrado muchas dificultades y espero que LaLiga entienda que todo lo que ocurrió en el pasado no tiene nada que ver con nosotros".

Nada más lejos de la realidad. El infractor, Joan Oliver, es el único que de momento no tiene ningún castigo, por lo menos en lo que a la patronal se refiere. Habrá que esperar a ver si los dueños americanos deciden interponer una denuncia al exmáximo accionista del Reus Deportiu.

Muchas dudas y pocas luces de un proceso que recién inicia su andadura en estos momentos y que puede terminar con la desaparición de la entidad. Nadie parece dispuesto a esperar cuatro años para liderar un proyecto ambicioso. Silencio demoledor en las oficinas del Municipal que preparan ya desde el preciso momento que se dictó el fallo las alegaciones junto a los abogados.

De momento los nuevos propietarios siguen en Madrid a la espera de reuniones fructíferas para desarrollar un proyecto que había convencido y calado entre la masa social de la capital del Baix Camp.