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SEGUNDA DERROTA DE ESPAÑA

El baño de realidad del proyecto Luis Enrique

El proyecto de reconstrucción de la selección española se tambalea después de un inicio de ciclo esperanzador

Alejandro García

Luis Enrique, seleccionador español, durante el Croacia-España de la Liga de Naciones.

Luis Enrique, seleccionador español, durante el Croacia-España de la Liga de Naciones. / AP

La renovación generacional que se le encomendó a Luis Enrique no era una tarea sencilla, pero todo comenzó funcionando bien. Tras la desilusión del mundial, España ganó en Wembley a Inglaterra y goleó a Croacia en las dos primeras jornadas de la Liga de Naciones. En los enfrentamientos de vuelta, dos derrotas han devuelto a España a la realidad, han recordado al incipiente proyecto de Luis Enrique que cualquier fallo se penaliza, que no ejecutar el plan con precisión supone perder y que no aferrarse con desesperación a las oportunidades supone fracasar. 

El entusiasmo que rodeaba a la selección española se ha disipado en dos convocatorias, entre los contragolpes ingleses y el afán croata. La nueva realidad de España es que está lejos de ser un equipo sólido e integrado, que la construcción apenas ha empezado y que, aunque cuente con los planos del rascacielos, tiene que buscar los materiales y ensamblarlos. 

En Zagreb (3-2), en un partido que el seleccionador había catalogado como una final, España perdió las pocas señas de identidad que había anticipado, perdió la batalla táctica y fue un equipo inoperante. En el segundo periodo, espoleado por los goles croatas, las reacciones del equipo español fueron rápidas y contundentes, pero cuando tuvo al rival moribundo, contra las cuerdas, no se fue a por la victoria con el arrojo que las circunstancias merecían. Croacia sobrevivió y encontró el premio a la insistencia, que no al juego, en el corralito privado de Jedvaj, al costado del área pequeña de De Gea. 

España se recoloca en el orden mundial del fútbol

Con el final de su generación dorada, España ha perdido el lugar privilegiado en el olimpo del fútbol. Una nueva era está en ciernes y tendrá que granjearse su estatus con su trabajo y sus resultados, de momento irregulares. La reconstrucción de Luis Enrique está en pañales, inmersa en un largo periplo por la vida hasta alcanzar una madurez que se atisba lejana.

En la transición, el equipo español perdió talento y jugadores de trascendentes a primer nivel mundial. Más allá de la evolución del sistema de juego (estancada), el proceso que ocupa a España es volver a funcionar como un equipo que potencia las habilidades de sus mejores jugadores. 

Luis Enrique, que dijo tras el partido que esperaba el partido que hizo Croacia, no supo imponer su idea. Más allá de mantener su sistema habitual, la gran apuesta fue Sergi Roberto, tan peligroso en ataque como en defensa, pero con más trascendencia atrás en el partido de Zagreb.

El debate de la portería

De Gea, el epicentro del debate en la portería, contribuyó a mantener a España en el partido con dos paradas de mérito en momentos de bonanza para Croacia, pero quedó penalizado por su pasividad en los goles, desasistido por la defensa. El portero del United arrastra las dudas del mundial y no ha completado actuaciones que disipen las dudas que sigue generando su presencia en la portería, mientras Kepa aguarda su oportunidad. 

Saúl y Asensio, los estandartes del proyecto en sus primeros días de gloria, han pasado a camuflarse entre las tropas hasta pasar inadvertidos en la batalla. El centrocampista del Atlético, diluido entre posesiones largas y tediosas, el atacante del Madrid en el banquillo. Pese a haber sido el gran beneficiado en minutos con la marcha de Ronaldo del equipo blanco, Asensio se ha disipado con el avanzar de la temporada tanto en su club como en la selección.

Todo termina con la variabilidad y la poca consistencia de los delanteros. Con Diego Costa sin debutar con Luis Enrique y Alcácer, el único delantero español en forma goleadora, fuera de la lista. A Aspas, Rodrigo y Morata no se les puede reconocer mucho más que el esfuerzo y la entrega. 

Sergio Ramos abandona la concentración

Ya sin Sergio Ramos, de vuelta a Madrid con una sobrecarga, España juega este domingo en Gran Canaria un amistoso contra Bosnia (20.45 h.), mientras espera la carambola en Wembley (empate entre Inglaterra y Croacia) que le permita ganar el grupo de la Liga de Naciones. La competición no volverá hasta la primavera para la selección de un Luis Enrique que tiene trabajo por delante.