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SELECCIÓN ESPAÑOLA

Luis Enrique da forma a la regeneración

Las certezas se imponen a las incertidumbres en el nuevo proyecto de España tras el fracaso del Mundial

Alejandro García

Marc Bartra celebra un gol con la selección española.

Marc Bartra celebra un gol con la selección española. / X03808

La incertidumbre que rodeaba a la selección que tenía proyectada Luis Enrique antes de su primera lista se ha disipado tres partidos después. Más allá del debate en torno a la evolución del estilo, de la intensidad o la verticalidad que el seleccionador intenta imprimir a su equipo, la apuesta en cuanto a nombres está hecha, el equipo ha definido su columbra vertebral y las responsabilidades repartidas, salvo contadas excepciones.

Desde la portería, con la pertinaz elección de De Gea, el nuevo seleccionador ha ido resolviendo dudas puesto a puesto. En el lateral izquierdo, la certeza es que no va a ser Jordi Alba, pero sí Gayà y Alonso, los que se van a disputar el puesto.

Después de la renuncia a la selección de Piqué e Iniesta, los dos grandes vacíos que todavía quedan por llenar son el del tercer centrocampista y el de uno de los centrales. Con la ausencia de Íñigo Martínez, la incorporación de Bartra abre una nueva vía, además de la del retornado Albiol, más de dos años después de su última convocatoria, y la de Nacho, sin asentar en un puesto de titular en el Real Madrid. 

La irrupción de Bartra

“Ya no está Piqué, pero sigue habiendo mucha competencia”, contestaba este sábado Marc Bartra con una media sonrisa sobre sus opciones de ser titular este lunes en el Benito Villamarín ante Inglaterra (20.45 h.), en el único partido oficial de España en esta ventana de partidos internacionales.

Ya en plena madurez, después de haber crecido con dificultades en el Barcelona y haber pasado por el Borussia Dortmund, Bartra ha alcanzado en el Betis, bajo las órdenes de Setien, el mejor rendimiento de su carrera. Transmite el poso de un jugador maduro, que explota con criterio sus virtudes, sobre todo en salida de balón, y que ha limado sus carencias.

Saúl, líder del centro del campo

Los galones en el centro del campo, más allá de la coexistencia de Busquets y Rodrigo, han sido entregados con honores a Saúl. Para el tercer elemento, Luis Enrique ha usado a Ceballos, como en el amistoso de este jueves ante Gales (1-4), y a Thiago. Con la irrupción de Koke, ausente en la primera lista, las dudas se arremolinan entorno a un puesto clave, implicado en el equilibro del equipo, la construcción de la jugada y el pase definitorio.

El valencianista Rodrigo Moreno ha aprovechado la doble ausencia de Diego Costa (por paternidad y por lesión) y el bajo rendimiento de Morata para apoderarse de un puesto siempre complicado y cambiante en la selección española, el de delantero centro. Además del hueco reservado para Isco, cuando reciba el alta, el otro puesto en ataque comenzó siendo para Asensio, pero su irrupción en la temporada futbolística se ha atemperado. Iago Aspas, el hombre que convenció a Luis Enrique en los entrenamientos, es la alternativa.

Sea como fuere, el nuevo seleccionador imprime una tendencia autárquica a unas convocatorias tendentes al continuismo. Ha insistido en asimilar a la selección el trabajo habitual de un club, con una labor intensiva para que sus jugadores asimilen los conceptos de un sistema complejo en el que cada vez va a ser más complicado introducir elementos externos.