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LIGA DE LAS NACIONES

La selección española pone a prueba su evolución ante Croacia

El triunfo en Wembley consagra la transformación hacia un estilo de juego más versatil, directo y veloz

Alejandro García

Saúl Ñíguez celebra su gol en Wembley ante Inglaterra.

Saúl Ñíguez celebra su gol en Wembley ante Inglaterra. / TOBY MELVILLE (REUTERS)

“Me encanta que la afición esté ilusionada”, ha dicho Luis Enrique en plena ola de satisfacción tras el debut con victoria de España ante Inglaterra. En Wembley se empezó a ver la evolución del estilo que el nuevo seleccionador promulgó en sus primeras comparecencias, con alternativas poco productivas a problemas recurrentes. “Nos costó controlar los pases largos cuando Inglaterra arriesgó presionando mucho nuestra salida desde atrás”, ha reconocido Luis Enrique.

Este martes ante Croacia, en Elche (20.45h.) en el segundo partido de la Liga de Naciones, la posesión de balón va a ser un bien más preciado que ante Inglaterra. Frente a Modric y Rakitic, el actualizado estilo de España tiene una prueba más complicada. Después de llegar a la final del Mundial, la generación dorada de Croacia empieza a disfrutar de la dulce resaca de las mayores gestas de su fútbol.

Más allá del indiscutible solitario medio centro para Luis Enrique: “Busquets es el timón de nuestro juego, muy importante. Tengo también a Rodri en esa posición, con condiciones muy parecidas. Dos grandes jugadores para una posición”, el técnico ha aportado la gran novedad en los interiores. Con Thiago y Saúl, España ha incorporado velocidad, frescura, agilidad y versatilidad a su juego.

Profeta en su tierra

Saúl Ñíguez, elevado a los altares de la crítica tras su partido en Wembley, llega a su casa, Elche, convertido en líder inesperado de la nueva España de Luis Enrique, la extensión en el campo de la evolución del estilo que predica el seleccionador.

“Tiene unas condiciones únicas, reúne los perfiles asociativo, defensivo, llegador con gol... Lo tiene todo para ser importante en la selección”, ha dicho de él Luis Enrique. Saúl ha encontrado la confianza para trasladar a la selección las virtudes que lleva años explotando Simeone en el Atlético de Madrid. Agrega llegada al área, goles, recorrido, presencia física y trabajo defensivo a un sistema basado en el juego en el que se siento cómodo. “Luis Enrique no me pide nada extraño”, dijo tras jugar ante Inglaterra.

No es un reto desdeñable heredar los galones del mejor centro del campo de la historia, pero Saúl tiene la virtud de no aspirar a ser Xavi Hernández. Ha crecido en el Atlético de Madrid bajo la influencia de otro tipo de centrocampistas, que han moldeado un talento que ya venía con garantía familiar y que, consciente o inconscientemente, también conserva cierta herencia de la España campeona de Europa en 2008.

La apuesta por De Gea

“Nunca he tenido dudas en ese puesto”, dijo Luis Enrique antes y después del partido ante Inglaterra, con especial énfasis en refrendar su decisión en la portería. A la espera de que actuaciones solventes con la selección cierren el debate, De Gea es su apuesta firme y convencida. “Ser profesional también es estar preparado para recibir críticas. Estamos preparados”, ha dicho Luis Enrique sobre el portero del Manchester United.

En el siempre cuestionado puesto de 9, la baja por paternidad de Diego Costa parecía que abría las puertas a un Morata con ilusiones renovadas, con un proyecto nuevo en el Chelsea y con la confianza del seleccionador, pero se marchó de Wembley sin jugar. Iago Aspas, ausente en la primera lista, llegó directo al once inicial: “Le he visto volar entrenando”, ha reconocido Luis Enrique.