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EL ANÁLISIS DE FRANCIA

Una delantera de 400 millones

Francia, el vigente subcampeón de Europa, competirá con el cotizado ataque que componen Griezmann, Mbappé y Dembélé

Joan Domènech

Griezmann posa para unos aficionados en un entrenamiento en Clairefontaine.

Griezmann posa para unos aficionados en un entrenamiento en Clairefontaine. / GERARD JULIEN

Argentina tiene a Messi, Brasil tiene a Neymar y Portugal tiene a Cristiano. Pero Francia tiene una delantera de 400 millones de euros. La que forman Mbappé, Griezmann y Dembélé. Sin ser genios mundiales como aquellos, reunidos en el mismo ataque convierten al once tricolor en uno de los favoritos a título. Porque concentran la mayor virtud en el gol. Y, como aquellas, esconden el principal defecto en la propia portería.

Solo por ser la subcampeona de Europa merece Francia cierta consideración, aunque nadie la nombre entre las cinco favoritas. El equipo de Didier Deschamps superó con paciencia y tiempo la catástrofe del 2016 cuando perdió el título en casa, en París, frente una Portugal sin Cristiano en la prórroga. Un tiro lejano de Éder que se comió Hugo Lloris dejó boquiabierto a Antoine Griezmann, seco el último día, cuando más se le necesitaba, tras haberse proclamado máximo goleador del torneo.

Siete victorias y dos empates en diez partidos (en un grupo con Holanda, Suecia y Bulgaria) acreditaron la consistencia del grupo, que ha ido ganando gol a medida que se consolidaba Griezmann como el principal referente del ataque. Kylian Mbappé ha crecido a su vera sin presión (igual que en el PSG junto a Cavani y Neymar), Ousmane Dembélé ha vuelto como una flecha y Olivier Giroud no ha guardado la caña de pescar.

“Ousmane puede hacer cosas fantásticas y puede marcar la diferencia, pero Giroud, un futbolista a menudo injustamente criticado, tiene un estilo que permite jugar bien al equipo y eso no le impide ser efectivo”. El dilema de Didier Deschamps

Mbappé y Pogba, en un entrenamiento en Clairefontaine. / FRANCK FIFE (AFP)

Tres a lo sumo

Pero los cuatro no caben en el equipo. Tres, a lo sumo. Deschamps nunca fue un tipo alegre en el campo, en el banquillo ni tampoco en el despacho para dibujar el esquema táctico. Griezmann y Mbappé son fijos, y la tercera plaza se la disputan Dembélé y Giroud. En función del elegido, se ubica Griezmann en el campo: con Dembélé es un falso delantero centro; con Giroud, el auténtico, se recosta en la banda.

“Ousmane puede hacer cosas fantásticas y puede marcar la diferencia, pero Giroud, un futbolista a menudo injustamente criticado, tiene un estilo que permite jugar bien al equipo y eso no le impide ser efectivo”, reflexionó Deschamps en voz alta para compartir su dilema.

El jefe y el líder

Cien millones de euros a precio tasado vale Griezmann según su cláusula a partir del 1 de julio (180 costó Mbappé y 115 ha pagado ya el Barça por Dembélé) y cien millones de ojos le escrutarán en el campo, convertido en un referente mundial. Curiosamente, sin embargo, no lo es en la selección. Tampoco lo ha sido en el Atlético. Ni lo sería en el Barça.

"Quiero ser el jefe del equipo"

Paul Pogba

Centrocampista

Grizi rehúye el protagonismo aunque se lo acabe ganando en el campo por el rendimiento. Gabi y Godín le dispensan en el Metropolitano. Entre Lloris, el capitán, y Pogba, el carismático, se disputan el liderazgo, en una partida que puede saltar por los aires si los resultados no corresponden.

Cruce complicado

No tiene Francia un camino cómodo, ni mucho menos. Australia, Perú y Dinamarca exigirán la mejor versión desde el primer día en el grupo C, y el cruce de octavos le deparará un encontronazo con Argentina o Croacia si nadie se pierde por el camino en el D.

Didier Deschamps, el seleccionador. / laURENT CIPRIANI (ap)

“Quiero ser el jefe del equipo”, proclamó Pogba quien, a diferencia de Griezmann, con quien comparte una estrecha relación como exhiben en las redes sociales, está encantado de conocerse. “Jefe es una palabra contundente –en francés utilizaba el término ‘patron’- pero que sea el líder es lo que se espera de Pogba, dentro y fuera del campo. Está madurando, es importante que se centre en sí mismo y en sus actuaciones, esa es la mejor manera de dar ejemplo”, concedió Lloris.

Duda por línea

Las dudas de Deschamps en el ataque se repiten en todas las líneas. Excepto la portería, donde LLoris, a pesar de todo, no tiene oposición con Mandanda y Areola. En la defensa solo tiene el sitio garantizado Samuel Umtiti. Rami y Varane pugnan por acompañarle en el centro. Sidibe y Pavard se disputan el lateral derecho y Mendy y Lucas, el izquierdo.

Innegociable la defensa de cuatro, el dibujo varía a partir de la divisoria. Pogba fue silbado en el amistoso frente a Italia de Niza, y su temporada en el United no ha sido para tirar cohetes. Ngolo Kanté es el primer guardián de la retaguardia y el centrocampista más sacrificado, como lo es en el Chelsea, y Corentin Tolisso ha ganado más puntos que el sevillista Steven Nzonzi y el veterano Blaise Matuidi para empezar el torneo de titular.

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