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Orlando Ortega falla en la final y acaba séptimo

El subcampeón olímpico no baja de 13.37 en los 110 vallas ganados por el jamaicano McLeod (13.04)

Gerardo Prieto / Londres

Ortega, entre McLeod (vencedor) y Shubenkov.

Ortega, entre McLeod (vencedor) y Shubenkov. / AFP / ANTONIN THUILLIER

Orlando Ortega no ha podido confirmar el podio logrado el año pasado en los Juegos Olímpicos de Río y solo ha quedado séptimo en la final de los 110 metros vallas en los Mundiales de Londres. El hispanocubano, que fue plata olímpica, ha descendido varios peldaños después de una carrera que ha sido decepcionante para él, puesto que después de una buena salida ha ido descendiendo hasta el séptimo puesto final, con una discreta marca de 13.37.

Ortega ha corrido en la calle 3, emparedado entre el ruso Sergei Shubenkov (que defendía el título mundial de Pekín 2015) y el campeón olímpico, el jamaicano Omar McLeod. Quizá ha sido esa presión la que ha podido con el hispanocubano, que en las semifinales del domingo había corrido en 13.23, una marca que le hubiera dado el bronce que ha ido a parar al sorprendente húngaro Balasz Baji (13.28). Por delante, McLeod ha confirmado que ahora mismo es el mejor, con el oro (13.04), y Shubenkov se mantiene entre los mejores, con la plata (13.14). El plusmarquista mundial, Aries Merritt (EEUU), ha sido quinto (13.31).

Ortega (26 años) representaba una de las escasas opciones de medalla del equipo español en Londres 2017, que ahora se ven limitadas a una tocada Ruth Beitia en altura y a algún marchador en los 20 kilómetros del próximo domingo, encabezados por el campeón mundial el 2015, Miguel Ángel López.

Era la primera final mundialista de Ortega, que en su anterior campeonato, aún como cubano, en Moscú 2013, no logró pasar de la penúltima ronda. El vallista logró el permiso para competir como español a mediados del año pasado.

"Estoy cabreado conmigo mismo, no esperaba ser séptimo con esa marca. Pero ha sido un año complicado, con lesiones, y no he podido cumplir en una final en la que he estado pensando todo el año, porque este era mi objetivo número 1", ha asegurado el vallista habanero, visiblemente disgustado. "Definitivamente, no he disfrutado de mi primera final en un Mundial".