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Bolt y Farah abren el espectáculo en Londres

Los dos atletas más laureados centran la atención en la primera jornada del viernes

Gerardo Prieto / Londres

Farah, haciendo de Usain, y Bolt, con la M de Mo, en los Juegos Olímpicos del 2012. Ahora volverán a ser protagonistas en Londres.

Farah, haciendo de Usain, y Bolt, con la M de Mo, en los Juegos Olímpicos del 2012. Ahora volverán a ser protagonistas en Londres. / AFP / Johannes Eisele

Usain Bolt comienza su Mundial del adiós. El rey Midas del atletismo quiere retirarse en Londres sin haber perdido nunca una carrera importante. Para ello, el ocho veces campeón olímpico,  deberá ganar la final de los 100 metros este sábado tras haber superado este viernes (21.20 h.) la primera eliminatoria. Bolt afronta su recta final con algunas dudas, aunque al atleta no se le note, dado su carácter despreocupado y expansivo. El que probablemente sea el último y más difícil hectómetro de su extraordinaria carrera deportiva llega  tras una temporada más irregular que nunca.

'El Relámpago' no quiere retirarse con una derrota, aunque, sin lugar a dudas, su último año no ha sido, de momento, el mejor. Siendo un tipo listo como parece ser, y bien aconsejado, ha renunciado a correr los 200 metros, consciente de que su preparación, condicionada por su dolor crónico de espalda, se ha deslizado esta vez por una montaña rusa.

El pasado mes abril, después de una noche de fiesta en Jamaica, uno de sus mejores amigos, el saltador de altura británico Germaine Manson, murió en un accidente de tráfico al caer de una moto. Bolt comentó anteayer  que este suceso le entristeció de tal manera que se mantuvo parado durante más de tres semanas, incapaz de superar al principio la muerte de alguien tan cercano. Su entrenador Glen Mills no quiso apurarle, pero pasado este tiempo le animó a seguir, argumentando que a su amigo Germaine le habría gustado que entrenara para competir a su mejor nivel en Londres. "Fue muy duro, pero ahora quiero ganar por él, por su familia y por todos los amigos que me han ayudado".

Camino de su 12º oro

Con el título del sábado, en su penúltimo fulgor, 'El Relámpago' jamaicano sumaría su 12º oro en Mundiales. Uno más, 13,  si Jamaica consigue al sábado siguiente ganar el relevo 4x100.

Bolt solo dejó de ganar los 100 metros en el Mundial de Daegu 2011, cuando fue descalificado por una salida nula. Su compatriota Yohan Blake se adjudicó el oro entonces, tras haber cumplido en 2009 una sanción por uso de un estimulante prohibido (metilxantina).

"¿Qué titulares quiero leer el domingo?: Usain Bolt se retira imbatido", comentó el miércoles en una rueda de prensa ofrecida por uno de sus patrocinadores. Y añadió - genio y figura - que se resiste a admitir que los récords están para ser mejorados. "No me gustaría ver que nadie bate mis marcas. Me haría mucha ilusión decirle a mis hijos que sigo siendo el mejor, el más rápido de siempre".

La retirada de Bolt no es una catástrofe, pero casi. De las 30 mejores marcas de la historia en los 100 metros, 21 pertenecen a velocistas sancionados por dopaje. Las nueve restantes son del jamaicano, que en su despedida ha querido dejar un recado a los tramposos, tan importante como inquietante: "Si no lo paramos, el dopaje acabará matando a este deporte", para a continuación sugerir sutilmente que está de acuerdo con la política de la federación internacional con respecto a Rusia. "Espero que sirva de ejemplo para que algunos atletas sean conscientes de su responsabilidad, de que pueden matar el atletismo con su conducta si no rectifican".

Mo Farah,  el otro invencible

Como Bolt, Mo Farah no pierde una carrera importante de 5.000 y  10.000 metros en pista desde hace muchos años. Concretamente, desde el Europeo de Barcelona 2010. Como el velocista jamaicano, el fondista británico solo falló en Corea, en la final de 10.000 de Daegu 2011, en un codo a codo que finalmente se resolvió a favor del etíope Ibrahim Jelan.

Siete años después, Jelan sigue siendo un desconocido mientras Farah suma cuatro oros olímpicos y se prepara para  convertir su doble doblete mundialista (oro en 5.000 y 10.000 en Moscú 2013 y Pekín 2015) en un trío de dobles victorias, si es capaz de sumar los dos títulos en juego en Londres, en su casa, la ciudad que le acogió como refugiado somalí con siete años, que le consagró como doble campeón olímpico, y que ahora le nombra ciudadano distinguido.

Los grandes dominadores del fondo mundial, etíopes y kenianos, han encontrado en el somalí de origen un duro hueso de roer. El keniano Geoffrey Kamworor es el único que le ha vencido convincentemente, pero fuera de pista,  en asfalto y en una distancia demasiado larga (medio maratón) para un corredor con 3.28 minutos en 1.500.

Farah, un valor seguro para el medallero británico, está tutelado por Alberto Salazar, el técnico estadounidense de origen cubano y director de un ambicioso proyecto deportivo patrocinado por Nike. Su primera final la tendrá este viernes (22.20 h.) en los 10.000 metros, camino de este triple doblete tan histórico casi como la trayectoria impoluta de Bolt.