Ir a contenido

El maratón en el corazón

Disputar el maratón de Barcelona es mucho más que correr, disfrutar y sufrir durante 42,195 kilómetros

Sergi López-Egea

Tic, tac, tic tac... Las horas previas al maratón pasan lentamente para quienes mañana serán protagonistas de la gran cita barcelonesa anual con el atletismo. Antaño eran corredores y ahora, con esa moda de buscar constantemente términos en inglés, son runners, venidos de todas partes del mundo, principalmente desde Francia, gracias a la colaboración que existe con el maratón de París y su organizador, la empresa ASO, organizadora también de dos grandes citas deportivas mundiales, el Tour de Francia y el rali Dakar.

«Si corréis el maratón recordad que Barcelona no es una ciudad llana y que, por lo tanto, la mayor parte del desnivel se concentra en la primera parte de la prueba. Por lo tanto, si hacéis un tiempo por encima de vuestras marcas en el medio maratón, no desesperéis, es lo normal, en la segunda parte de la carrera seguro que se mejora». Con estas palabras, Cristian Llorens, director técnico del Marató de Barcelona, pretende animar a los miles de maratonianos que afrontarán la prueba con el ánimo de mejorar marcas y algunos de ellos, bastantes, con el reto de conquistar el mito que supone llegar a la meta por debajo de las tres horas, algo por lo que llevan entrenando, al menos, desde que acabaron las fiestas de Navidad.

A las 8.30 de la mañana se dará la salida a la prueba. Será el momento en el que los atletas africanos, principamente kenianos y etíopes, partirán en busca de rebajar las 2.07.30 horas que Jackson Kotut, en el 2010, estableció como récord del Marató de Barcelona y que lleva seis años sin poderse rebajar.

LAS MARCAS PERSONALES

La marca, y otras por debajo, estará en consonancia de las previsiones meteorológicas, que parecen óptimas para disputar la carrera e, incluso, con temperaturas algo superiores a las habituales del mes de marzo, por lo que será imprescindible administrar una buena hidratación a lo largo de los 42.195 metros de la prueba.

La prueba contará con avituallamientos cada 5 kilómetros y un grupo de fisioterapeutas correrán los últimos tramos para ayudar a los atletas con problemas

La organización ha establecido controles de avituallamiento líquidos cada cinco kilómetros, lugares en los que también habrá un asistente de la Cruz Roja y un fisioterapeuta para aliviar los problemas que puedan afectar a los 'runners', aunque suele ser a partir de la segunda mitad y, sobre todo, en el llamado muro, a partir del kilómetro 30, cuando aparece la crisis.

IRRITACIONES DE LA PIEL

«Por primera vez –añade Sergi Pujalte, otro de los directores del maratón– tendremos fisio runners que irán perfectamente identificados y que correrán los kilómetros finales de la prueba para asistir a los participantes sobre la marcha». Una de las principales molestias que afectan a los corredores (perdón, runners), sobre todo si hace calor, en la última fase, está motivado por el roce de la camiseta con la piel, sobre todo, en el caso de los hombres, con los pezones, lo que provoca muchas molestias (las mujeres suelen ir mucho más protegidas con los sujetadores).

Los 'fisio runners' irán provistos de vaselinas para solucionar esta complicación. Lo más difícil será dar con ellos, rodeado de miles de participantes, ya que, por encima del ritmo de 3.30 horas, es cuando se acumula el mayor número de runners en las calles. El ciudadano de Barcelona, ajeno a la prueba, verá como la ciudad está afectada por el maratón, sobre todo el transporte público. Pero hay que tener paciencia y pensar que 200.000 personas se lanzarán a la calle para animar la carrera.

Para darle la mejor experiencia posible estamos cambiando nuestro sistema de comentarios, que pasa a ser Disqus, que gestiona 50 millones de comentarios en medios de todo el mundo todos los meses. Nos disculpamos si estos primeros días hay algún proceso extra de 'login' o el servicio no funciona al 100%.