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José Esteban Montiel: "Me ilusiona la invitación"

El veterano atleta fue maratoniano olímpico en 1992 y 44 días después fue atropellado

Joan Carles Armengol

José Esteban Montiel, durante un entrenamiento.

José Esteban Montiel, durante un entrenamiento.

Veinte años después de correr el último, José Esteban Montiel saldrá mañana en un maratón, invitado por el de Barcelona, para conmemorar los 25 años de su participación en los Juegos de 1992. Este granadino que ahora tiene 54 años no es un popular, pero por primera vez correrá como tal la distancia de los 42.195 metros. En su tiempo fue tan bueno que rozó el récord de España. El 8 de agosto de 1992 (acabó 32º, con 2.19.15) no tuvo su día en los Juegos. Ahora ha aceptado la invitación del Maratón de Barcelona. Y lo suyo tendrá, además, mucho mérito por el infierno que le tocó vivir tras su experiencia olímpica.

Sucedió el 17 de septiembre de 1992, poco más de un mes después de su carrera olímpica. «Estaba entrenándome cerca de Granada para el primer Mundial oficial de medio maratón de Newcastle, y un coche se salió de la calzada a 80 kilómetros por hora, me dio por el costado y la espalda y salí disparado. Por fortuna, no me arrolló contra una valla. Después supe que el conductor no venía de dormir, precisamente». 

LAS SECUELAS DEL ACCIDENTE

Desde entonces, Montiel tiene tendinitis crónica en el tendón de Aquiles, sufre desnervación en el gemelo derecho, donde pierde masa muscular y tiene destruido el sistema neuromuscular, una fractura por aplastamiento de las vértebras dorsales 8 y 9 y un hematoma en la médula que hace que pierda sensibilidad en las piernas.

Un coche le arrolló durante un entrenamiento en Granada después de participar en el maratón de Barcelona-92

Pero volvió a hacer grandes cosas. Corrió en Granollers y en Londres, pero se tuvo que retirar en el Europeo de Helsinki-94, el del triplete Fiz-García-Juzdado en maratón. «A principios de 1995 estaba arruinado. Iba a nacer mi hijo, tenía mi casa en venta y la federación no quería saber nada de mí». Y se ofreció para hacer de liebre en el maratón de París de 1995. «Pude entrenar tres meses seguidos, y pasé por el kilómetro 30 por debajo de una hora y 31 minutos. Me sentía bien, así que seguí, empecé a remontar y quedé sexto con mi segunda mejor marca de siempre, 2.11.24». Un verdadero milagro.

Un par de años después, José Esteban empezó a trabajar en una farmacia de Granada, donde ya lleva 19 años. Ahora vuelve ilusionado, aunque solo sea por una vez, al maratón. Así Montiel, a otro ritmo, claro, podrá desquitarse de aquel 8 de agosto del 92 en que las cosas no le salieron como él quería. Ahora, todo será distinto... 25 años después.