14 ago 2020

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LAS FIGURAS DE LOS JUEGOS

Bolt busca un 'triple triple' inaudito

Phelps, ya con 22 medallas, será otro gran nombre en Río, junto a Ledecky, Neymar, Durant, Djokovic, Froome o Biles

Joan Carles Armengol

Usain Bolt. / AP / DAVID J. PHILLIP

Usain Bolt.
Michael Phelps.
Neymar, capitán del equipo olímpico brasileño.
Kevin Durant (derecha), con DeAndre Jordan (centro) y DeMarcus Cousins.
Katie Ledecky.
Kohei Uchimura.
Chris Froome.
Simone Biles.

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Han pasado cuatro años desde los Juegos Olímpicos de Londres 2012, y ocho desde los de Pekín 2008, y los grandes protagonistas de la cita olímpica de Río serán probablemente los mismos que entonces: Usain Bolt Michael Phelps. Habrá otros nombres, desde luego, decenas de ellos, que encontrarán un sitio privilegiado en el olimpo de los escogidos, pero a cuatro días del inicio de acontecimiento deportivo del año todos los pensamientos se dirigen a tratar de adivinar qué serán capaces de hacer esos dos monstruos para hacerse aún más grandes.

«No compito para ser el mejor, sino el más grande», asegura Bolt, que a punto de cumplir 30 años (los hará el día de la clausura, el 21 de agosto) persigue una gesta sin igual: conquistar por terceros Juegos consecutivos las tres medallas de oro de la velocidad (100, 200 y 4x100 metros). Nadie lo ha hecho en una sola de esas tres pruebas y el Relámpago jamaicano intentará un triple triple de infarto. Inaudito.

CITA CON LA HISTORIA

Su máximo rival no será Justin Gatlin (EEUU), cinco años mayor que él y con un pasado con una sanción de cinco años por dopaje, sino el propio Bolt. Este año se lesionó en las pruebas de selección jamaicanas en 100, y solo ha corrido un 200, el que ganó en Londres con unos modestos, para él, 19.89 segundos, por delante de la revelación española Bruno Hortelano (cuarto, con 20.18). No importa. Bolt quiere ser el más grande y llegará a punto a su cita con la Historia, en mayúsculas, encabezando el potente equipo de esprinters antillanos en el que también destaca su émula femenina, Shelly-Ann Fraser-Pryce, que persigue su tercer oro consecutivo en el hectómetro para igualar a las estadounidenses Gail Devers Wyomia Tyus.

Si Bolt promete ser la estrella en las cercanías de Maracaná, Phelps puede romper registros en el Centro Acuático de Barra de Tijuca. Juega en su contra la edad (31 años) y que regresa de un retiro de casi dos temporadas, salpicado de problemas de adicción al alcohol, infracciones de tráfico y depresión, pero también de una resurrección: ha sido padre y, en los recientes trials de EEUU en Omaha, simplificó su programa para clasificarse en tres pruebas individuales (100 y 200 mariposa, y 200 estilos) y una de relevos (4x200 libre). En ellas buscará, en sus quintos Juegos, ampliar un registro que, a día de hoy, ya pulveriza todos los récords: es el deportista olímpico más laureado, con 22 medallas (por las 18 de la mítica gimnasta soviética Larissa Latynina) y, de ellas, 18 de oro (por 9 de Latynina, el finlandés Paavo Nurmi y los estadounidenses Mark Spitz y Carl Lewis.

En definitiva, números, estadísticas, que reflejan la grandeza de un deportista que, en la piscina, deberá compartir esta vez protagonismo con una chica de 19 años que, como El Expreso de Baltimore de sus mejores tiempos, arrasa todo lo que encuentra por delante. Katie Ledecky no solo defenderá su oro quinceañero de Londres en 800 libre sino que intentará un tríptico sin precedentes en estilo libre (200-40-800), que sería un póquer si en los Juegos (como sucede en los Mundiales, como el de Kazán 2015, donde la imbatible estadounidense triunfó) se nadara también la prueba de 1.500 metros.

Y del agua al césped. Brasil, como país anfitrión, estará probablemente más pendiente de su equipo de fútbol, capitaneado por el azulgrana Neymar, que asume la responsabilidad de reflotar una selección canarinha depauperada por fracasos continuos, como el 1-7 de su Mundial ante Alemania o las eliminaciones tempranas en las dos últimas Copa América.

Brasil, pentacampeona del mundo, no tiene ni un solo título olímpico (tres platas, la última en Londres 2012 perdiendo la final ante México), y por tanto Neymar, Rafinha, Gabriel Jesús y Gabriel Barbosa Gabygol, entre otros, deberán luchar para acabar con ese déficit en un torneo que empieza el jueves, el día antes de la inauguración.

Si bien de Dream Team solo ha habido uno, el de Barcelona-92, Estados Unidos presenta un equipo de baloncesto lo bastante potente para proseguir su racha de éxitos. Desde el Mundial de Japón 2006 ganado por España, EEUU ha encadenado 66 victorias seguidas y persigue ahora su tercer oro olímpico seguido de la mano sobre todo de Kevin Durant, Carmelo Anthony (los dos únicos seleccionados con experiencia olímpica), Kyrie Irving, Klay Thompson o DeMarcus Cousins. Fortaleza pura.

TENIS Y GOLF, CON BAJAS

Ausente Roger Federer y convaleciente Rafael Nadal, Andy Murray intentará ser el primero en revalidar un título olímpico en tenis con permiso de Novak Djokovic, ganador de 12 grandes, mientras que Serena Williams (22 grandes) perseguirá su quinto oro, tras el individual del 2012 y tres con su hermana Venus en dobles.

El golf, que vuelve a los Juegos tras 112 años, acusará las bajas de 6 de los 10 mejores, lo que abre las puertas a Stenson, Watson, Fowler o los españoles García Cabrera. El ciclismo promete dominio británico, con Chris Froome en ruta y Bradley Wiggins y Mark Cavendish en pista. Y, en gimnasia, el japonés Kohei Uchimura (7 títulos mundiales) y la estadounidense Simone Biles (10 oros mundialistas) deben brillar.