18 sep 2020

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La nueva joya azulgrana

'Pal de paller' del Barça

El club azulgrana presenta a lo grande la nueva Masia, convertida en el símbolo de la esencia barcelonista

JORDI TIÓ
BARCELONA

El Barça escenificó anoche con un gran montaje audiovisual la inauguración oficial de la nueva Masia, el moderno edificio ubicado en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí que desde este pasado verano alberga la inagotable cantera barcelonista, orgullo de todos los culés y calificada por el presidente Sandro Rosell como «el pal de paller» del club. El acto se celebró el mismo día que, hace 32 años, la antigua Masia de Can Planes, la del Camp Nou albergó a sus primeros residentes.

El nuevo centro, que lleva el nombre de Oriol Tort, ideólogo del fútbol base azulgrana, nada tiene que ver con el vetusto edificio de piedra que sigue en pie junto al estadio, pero sus valores, deportivos y humanos, siguen intactos. «En este edificio creamos y criamos a las personas y deportistas que llevan lo que llamamos el ADN Barça», afirmó Rosell, mientras en la fachada del edificio, convertido en una espectacular pantalla de cine, se proyectaban palabras como esfuerzo, solidaridad, compañerismo, juego limpio o sacrificio. El dirigente puso como ejemplo del fruto de La Masia a Guardiola y Tito Vilanova. «Ambos pasaron por todas las etapas hasta llegar a ser técnicos del primer equipo».

«ALGO ÚNICO» / Del banquillo pasó al campo. «Jugadores como Messi, Xavi e Iniesta también se han formado en nuestra cantera y han llegado a ser los mejores del mundo», recordó Rosell en referencia al último podio del Balón de Oro. «Es algo único en el mundo del fútbol», sentenció para dar relevancia a una cantera que actualmente es admirada en todo el planeta. Rosell también se acordó de los padres «por la enorme confianza que tienen en el club al dejar a sus hijos». «Que estén tranquilos porque están en las mejores manos. Tenemos a los mejores masovers, como Carles Folguera», explicó en alusión al director del centro.

PRIMERO, LA PERSONA / Jordi Mestre, responsable del fútbol formativo, destacó que lo más importante «es la formación humana» de los residentes, incluso más que la estrictamente deportiva. Y es que muchos de ellos, posiblemente, no llegarán a los respectivos primeros equipos de las distintas disciplinas deportivas. Mestre valoró las tres décadas de trabajo de La Masia, «gracias al esfuerzo, a veces incondicional, de centenares de personas alejadas de los focos mediáticos», y agradeció especialmente el gran impulso que ha experimentado el vivero barcelonista desde la llegada de Guardiola y Vilanova. «Con ellos el fútbol base ha tenido un gran crecimiento». En este sentido, agradeció a Joan Laporta y a su junta el hecho de que apostaran por el actual técnico y su ayudante para dirigir al primer equipo, al que han convertido, en solo tres años, en el mejor Barça de todos los tiempos y, quizá, en el mejor equipo de la historia del fútbol mundial.

ORGULLO DE CATALUNYA / Al acto asistieron todos los integrantes del primer equipo, expresidentes (Josep Lluís Núñez, responsable de abrir la primera Masia, Joan Gaspart y Agustí Montalt), los alcaldes de Sant Joan Despí y Barcelona, Antoni Poveda y Xavier Trias, y el presidente de la Generalitat, Artur Mas, a quien Mestre aseguró que La Masia es un gran ejemplo del «trabajo bien hecho». Mas, por su parte, ironizó con su apellido: «Para alguien que se llama Mas, inaugurar una Masia le va como anillo al dedo». El president, ya en serio, destacó que el Barça «es un orgullo para todos los catalanes por todo lo que representa». Mas valoró también el hecho de que el club haya sabido «llegar a la excelencia manteniendo la esencia» de su filosofía». El dirigente nacionalista recordó el reciente acto del Parlament en el que se entregó la Medalla de Oro a Guardiola. «Puedo afirmar que la medalla de oro del Barça es La Masia».

Con anterioridad, uno de los coros infantiles del Palau de la Música interpretó el himno del Barça y el actor Lluís Soler recitó el Viatge a Ítaca. Para cerrar el acto, Viedma y Bobby, los dos canteranos más pequeños, ambos de 12 años, junto con Rosell, Puyol, Mas, Guardiola y Amor, apretaron un balón que encendió el piromusical. Bobby es holandés. De un compatriota suyo, creador del dream team y de una forma de entender el fútbol, no hubo noticias.