Un duelo muy igualado

Maradona: "Dios va a querer que juguemos la final"

Argentina confía en Messi para superar el pulso de cuartos de final contra la Alemania de Ozil

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RAÚL PANIAGUA / Johannesburgo

No hay nadie como él. Con esa capacidad para ganarse a partes iguales admiradores y enemigos, con esa facilidad para atraer todo el protagonismo, con ese carácter tan extraño como imprevisible. Diego Armando Maradona siempre centra toda la atención. En su libreta, pero sobre todo en los pies de Messi, estará hoy el futuro de Argentina, que se mide con Alemania en los cuartos de final. Un duelo apasionante.

El Pelusa es optimista y mira ya hacia la final. Está en cuartos, pero ya se ve el 11 de julio en el Soccer City. A los alemanes, tan centrados en el triunfo como siempre, no les ha sentado bien tanta soberbia y piensan que más dura será la caída. Después de doblegar a Inglaterra, han fortalecido aún más esa mentalidad de hierro, aderezada con dosis de buen juego, gracias al talento de su nueva generación, comandada por Müller y Ozil, el mediapunta de origen turco que protagonizará un interesantísimo choque de talentos con Messi. En esa batalla radicará la clave del encuentro, aunque Maradona prefiere hablar de cosas más divinas. «Dios va a querer que estemos en la final. Estoy seguro», proclamó.

EL RECUERDO DEL 86 / El polémico seleccionador está convencido de repetir el éxito de 1986. Mucho se había hablado de unos cuartos ante Inglaterra, como ocurrió en el campeonato celebrado en México, pero Alemania se interpuso en el camino de Capello. Hace 24 años, Maradona condujo al éxito a la albiceleste gracias a su maravillosa zurda. Ahora está en el banquillo. Muchos pensaban que eso supondría más un lastre que una ayuda, pero el buen camino de Argentina está reforzando al míster. Sin embargo, la primera prueba seria llegará hoy, ya que Nigeria, Corea del Sur, Grecia y México no son rivales con suficiente peso como para calibrar el nivel argentino.

DESNUDO POR BUENOS AIRES / En 1986, Argentina también se enfrentó a Alemania, pero en la final. Ahora quiere repetir la receta del éxito. «Corriendo contra los germanos perdemos, pero haciendo jueguitos les ganamos», añadió Maradona, que prometió correr desnudo por las calles de Buenos Aires si logra el título. «Daría hasta un brazo», aseguró.

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Maradona, siempre en el centro de la controversia, no evitó tampoco una provocación a España, su posible rival en semifinales. «El gol de Villa a Portugal fue un fuera de juego tan grande como el Mundial».

Schweinsteiger fue otro de los que calificó de «provocadores» a los argentinos, pero Joachim Low, el seleccionador alemán, no quiere polémicas. «Respetamos a nuestro rival», dijo el técnico, que espera devolver la bofetada del amistoso del pasado 3 de marzo, que acabó con victoria albiceleste (1-0). Para ello, Alemania deberá sujetar a Messi. «Es tan bueno que podría ir por el campo con una corona», dijo de él Maradona.