19 feb 2020

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La Tierra entra en números rojos

Hoy se alcanza el Día de la Sobrecapacidad 2019

D. R. / Barcelona

Un hombre se refresca las manos en una fuente.

Un hombre se refresca las manos en una fuente.

Este 29 de julio la Tierra entrará en déficit ecológico. Es el conocido como 'Overshoot day' o 'Día de la Sobrecapacidad', la fecha que fija el momento en que la humanidad ha consumido todos los recursos naturales que nuestro planeta es capaz de regenerar en un año.

Agua, alimentos, madera, combustibles fósiles, emisiones de carbono... En la actualidad la humanidad consume las riquezas que genera la Tierra hasta 1’75 veces más rápido del que los ecosistemas son capaces de regenerar.

Se trata de un dato que se registra desde los años 70 pero que ha avanzado de forma alarmante en los últimos veinte años como consecuencia del aumento de la explotación de los recursos del planeta, el incremento de la población mundial y los efectos del cambio climático.  En el año 1987 se fijó para el día 19 de diciembre; en 2000 se situó en el 1 de noviembre y este año ya se ha establecido el 29 de julio como fecha tope.

El agua, un recurso amenazado

A escala global, en los últimos 50 años la extracción de agua del subsuelo se ha triplicado en el mundo. Entre 2011 y 2050 se prevé que la población mundial pase de 7.000 a 9.000 millones de habitantes, según el informe de población de Naciones Unidas, un factor que será determinante en la demanda futura de agua. Para alimentar a toda esta población, la producción de alimentos tendrá que crecer en un 70%.

Todo aquello que comemos o bebemos –huevos, o cualquier bebida como el vino o la cerveza– requiere de agua. De hecho, el 92% del agua que se consume diariamente se utiliza para producir alimentos.

A veces, el agua forma parte del mismo producto mientras que en otros ha sido necesaria en el proceso de fabricación.  La industria la utiliza en la mayoría de los procesos industriales: en refrigeración, disolución de materias, limpieza, etcétera.

El papel, los plásticos, la ropa, los coches y la inmensa mayoría de los objetos que nos rodean son consumidores de agua. Es la llamada huella hídrica. Por ejemplo, segundo la organización Water Footprint Network, se calcula que se necesitan 109 litros de agua para una copa de vino de 125ml; 560 litros para producir un kilogramo de naranjas o 4.325 litros para un kilogramo de carne de pollo.

Otro futuro es posible

El cambio climático tiene un impacto directo cada vez mayor en nuestro día a día y es debido a causas naturales, pero sobre todo a la acción del hombre. El mundo industrializado ha provocado que la concentración de gases en la atmósfera haya aumentado casi el 30% durante el último siglo, llegando al nivel de emisiones más alto de la historia.

Para minimizar los efectos del cambio climático, la convención de Naciones Unidas celebrada el 2015 en París alcanzó un acuerdo para combatir el calentamiento del planeta. Pero la lucha contra el cambio climático requiere de la suma de sinergias entre todos los actores implicados: administraciones, empresas y ciudadanía.

Pequeños gestos como hacer un uso responsable del agua y de la energía en casa, apostar por medios de transporte sosteniblereducir el consumo o elegir productos y servicios con un bajo impacto ambiental, ayudan a combatir el cambio climático.

Aigües de Barcelona, ​​comprometida en la lucha contra el cambio climático y el fomento del desarrollo sostenible, ha establecido medidas y objetivos ambiciosos en ámbitos como la reducción de la huella de carbono, que ha disminuido un 40,6% desde el 2015, el fomento de las energías renovables y de la movilidad sostenible, con la flota de vehículos eléctricos más grande de Barcelona.

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