Princesa de Asturias

Lucy Lake, directora de Camfed, a las niñas españolas: "Que recuerden que pueden ser lo que se propongan"

La activista de la entidad que lucha por los derechos de las niñas se complace del "altavoz que ofrece Asturias para que se oiga la fuerte voz de las jóvenes líderes del mundo"

Lucy Lake, directora de Camfed, a las niñas españolas: "Que recuerden que pueden ser lo que se propongan"
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C. Lamuño

La activista británica Lucy Lake, directora general de Campaign for Female Education (Camfed) celebra que la organización que dirige haya sido merecedora del premio “Princesa de Asturias” de Cooperación Internacional. En el salón del hotel Reconquista la activista por los derechos de las niñas cree que el galardón le da a su organización para hacer resonar en todo el mundo “la fuerte voz de las jóvenes líderes del mundo”, algo que solo se ha hecho posible con el altavoz de la Fundación. Todo a pesar de que Camfed no ha hecho nunca “grandes campañas de comunicación”, por lo que el premio es una “oportunidad extraordinaria” para mostrar su trabajo y celebrar los logros de los últimos años.

Camfed dedica sus esfuerzos a pelear por la educación de las jóvenes en África. Un trabajo siempre amenazado, ahora también por el gobierno Talibán en Afganistán. La británica cree que los ataques a los derechos de las niñas merecen una “respuesta global”. A su juicio, “debemos mostrar el progreso, cómo se rompen los ‘techos de cristal’ para las mujeres en todo el mundo y consiguen grandes puestos de liderazgo” y, al mismo tiempo, crear ‘suelos de cemento’ en otros países donde ni siquiera se puede hablar de limitaciones como el ‘techo de cristal’. Se explica hablando de los derechos fundamentales de las niñas, un tema a trabajar en países como Afganistán.

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Respecto de su organización, Lake destaca la labor que hacen las niñas a las que han convertido en líderes, lo que en Camfed llaman el “efecto multiplicador”. Muchas niñas a las que han facilitado su acceso a la educación hacen lo mismo con otras jóvenes de su entorno, convirtiendo el trabajo de Camfed en un efecto dominó exponencial. “Lo bonito de esto es que es una opción, no una obligación para ellas”, resume.

A las niñas españolas, la cooperante internacional solo tiene una cosa que decirles: “Que recuerden que pueden ser cualquier cosa que se propongan”