31 may 2020

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LAS PRIMERAS COLONIZACIONES HUMANAS

El misterioso hombre de Célebes

Unos investigadores hallan en la isla indonesia herramientas talladas antes de la llegada de los 'sapiens' modernos

Antonio Madridejos

Piedras talladas con una antigüedad mínima de 118.00 años halladas en cuatro yacimientos del sur de Célebes, en Indonesia.

Piedras talladas con una antigüedad mínima de 118.00 años halladas en cuatro yacimientos del sur de Célebes, en Indonesia. / ERICK SETIABUDI

Cuando los humanos anatómicamente modernoslos ancestros directos de los hombres actuales, se aventuraron a abandonar África hace entre unos 100.000 años, llegaron a territorios que ya habían sido ocupados con anterioridad por otras especies humanas, herederas de migraciones más antiguas, o que incluso aún lo estaban, como sucedió en Europa con los neandertales. Uno de los ejemplos más sorprendentes llega ahora de la isla de Célebes o Sulawesi, en Indonesia.

Los primeros restos en la isla atribuidos a 'Homo sapiens' son de al menos 70.000 años después

Un equipo internacional ha localizado en cuatro emplazamientos del sur de la isla, cerca del poblado de Talepu, numerosos útiles de piedra con una antigüedad estimada entre 118.000 y 194.000 años, anteriores por tanto a la llegada de los humanos modernos a Célebes, cuyos restos más antiguos, incluyendo pinturas rupestres bien conservadas, son de hace 40.000 años.

El trabajo, publicado la revista Nature, lo ha coordinado el arqueólogo Gerrit van den Bergh, de la Universidad de Wollongong (Australia), en colaboración con colegas holandeses e indonesios. Las excavaciones se realizaron entre los años 2008 y 2012. El equipo desenterró 311 piezas, incluyendo bifaces talladas por los dos lados, así como huesos de búfalos y cerdos, lo que indica que las herramientas fueron empleadas muy posiblemente para descuartizar animales. Los autores aseguran que puede haber incluso restos más viejos en estratos más profundos.

El problema es que, sin huesos, atribuir las herramientas a una especie es imposible. Como no pueden ser de Homo sapiens, los autores plantean tres hipótesis. En primer lugar recuerdan que no muy lejos, en la isla de Flores, fueron descubiertos en el año 2004 los restos de un homínido de complexión muy pequeña, el llamado Hobbit de Flores u 'Homo floresiensis', una especie que habría reducido su talla con el paso del tiempo debido al aislamiento insular. Más recientemente, otro estudio localizó en la misma isla herramientas de piedra de hace un millón de años, presuntamente talladas por los antepasados de los H​obbit.

Los autores proponen tres posibles autores de los útiles, 'Homo erectus', 'Homo floresiensis' y los denisovanos, pero se inclinan por el primero

La segunda posibilidad es que los creadores de las herramientas estuvieran emparentados con los denisovanos, un misterioso homínido emparentado con los neandertales. Los únicos restos de la especie, encontrados en el sur de Siberia, han permitido comprobar que muestran similitudes genéticas asombrosas con los aborígenes australianos. Y el camino a Australia pasa por Célebes.

Van der Bergh, finalmente, propone un tercer candidato, Homo erectus, una especie cuya presencia en la vecina Java está documentada en el periodo comprendido entre hace 1,5 millones y 140.000 años. De hecho, el coordinador del trabajo cree incluso que Homo erectus llegó primero a Célebes, posiblemente desde Borneo o Filipinas, y luego avanzó hasta Flores, donde acabaría convirtiéndose en el pequeño Hobbit.

SALTAR LA LÍNEA WALLACE

Lo que sí confirman los hallazgos en Célebes y Flores es que otras especies al margen de Homo sapiens fueron capaces de atravesar la línea de Wallace, un estrecho de aguas profundas que constituye una barrera infranqueable para la biodiversidad. El paso entre islas pudo deberse a factores accidentales, como náufragos arrastrados por corrientes, pero no parece muy convincente. "Para la superviviencia de una población se necesitaban bastantes individuos, incluidas mujeres -dice Robert Sala, director del Institut Català de Paleoecología Humana (IPHES) de Tarragona-. Creo más factible pensar que otras especies antes que la nuestra tuvieron habilidades para navegar, aunque fuera precariamente". Sala también recuerda que diversos estudios han encontrado diferencias insalvables entre Homo erectus y Homo floresiensis. El misterio, por tanto, sigue abierto.