Hurto en Francia

La historia de la bici robada a Geraint Thomas

El ganador del Tour 2018 tuvo que volver a casa en taxi y la Gendarmería se puso en acción

Geraint Thomas, en un taxi, de regreso a su casa tras el hurto de la bici.

Geraint Thomas, en un taxi, de regreso a su casa tras el hurto de la bici. / TWITTER / GERAINT THOMAS

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Sergi López-Egea
Sergi López-Egea

Periodista

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No todos los días le roban la bicicleta a un ganador del Tour. No todos los días un ciclista profesional tiene que volver a casa en taxi, por supuesto con su ropa de entrenamiento. Y menos, todavía, un departamento policial se pone a buscar una bici 'desaparecida' en circunstancias extrañas. Es lo que le ocurrió el domingo a Geraint Thomas, vencedor de la ronda francesa 2018, y que sigue siendo una de las estrellas de este deporte que continúa viviendo en Mónaco y no ha cambiado su residencia a Andorra, tal como han hecho estos últimos años varios astros del pedal.

Thomas inició la semana pasada los entrenamientos en bici después de las vacaciones. Como es habitual, desde entonces, salió todos los días a pedalear. Y como también marca la norma, a mitad de camino, se paró en uno de los bares del recorrido para tomar un café o café con leche. Así lo hizo el domingo, en la localidad costera de Menton, situada a 13 kilómetros del centro de Mónaco en dirección a la frontera italiana y la Riviera. ¿Cuál fue la sorpresa del corredor del Ineos? Pues que al salir de la cafetería su bici, marca Pinarello, la fábrica italiana que condujo a Miguel Induráin a ganar cuatro de los cinco Tours que conquistó, había desaparecido: casi 20.000 euros entre cuadro, ruedas y el resto de extras.

Al ciclista galés no le quedó otra opción que contratar un taxi, en este caso un vehículo de la flota Uber, para regresar a Mónaco, con el consiguiente cabreo y la sorpresa del chófer al ver que el cliente era un corredor profesional; y no uno cualquiera. Thomas se aprestó a comunicar la desaparición de la bicicleta a la Gendarmería local. Los agentes iniciaron casi de forma inmediata las pesquisas para localizarla, lo que consiguieron a media tarde. El siguiente capítulo, no el último, se escenificó con Thomas en la comisaría, junto a los agentes, la bicicleta y las sonrisas. La Pinarello, modelo Dogma F12, se había recuperado y el ciclista espera contar en las redes sociales toda la odisea en los próximos días. Por si fuera poco, también le había desaparecido el ciclocomputador donde había anotado todos los datos de los entrenamientos de la semana y que Thomas no había descargado en su ordenador.

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