01 nov 2020

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hacia la ronda francesa

'Burbuja' alpina y Soler en ruta hacia el Tour

Los principales equipos están concentrados en los Alpes para aislarse del virus e inspeccionar puertos como el Col de la Loze

Sergi López-Egea

Marc Soler, al frente del pelotón, durante el Tour del año pasado.

Marc Soler, al frente del pelotón, durante el Tour del año pasado. / BETTINIPHOTO / MOVISTAR TEAM

El virus, por desgracia, está por todas partes, pero se mueve con mayor agresividad por ciudades y espacios cerrados. En la montaña el aire es más puro, hay cuestas para acabar de poner las piernas a punto, sobre todo cuando no parece que estén muy finas, o al menos lo que se esperaba, a falta de 12 días para que dé inicio en Niza el Tour más tardío de la historia. ¿Quién iba a pensar que la ronda francesa dejaría el tradicional mes de julio y se desplazaría a finales de verano?

La mayoría de equipos, al menos los más punteros, no quiere sobresaltos. Adiós a las reuniones familiares, a los paseos por la calle y hasta a la posible cena de despedida antes de partir hacia el Tour. Y la medida afecta a todos: corredores, auxiliares y técnicos. Es por ello que se ha creado lo que se podría denominar como la 'burbuja' alpina. Dos equipos, Movistar e Ineos, están concentrados en la estación de esquí de Courchevel, mientras que el Jumbo neerlandés, conjunto por el que debe pasar buena suerte de la próxima ronda francesa, ha escogido Tignes.

El miércoles próximo, hacia Niza

La semana se aprovechará para inspeccionar los puertos de los Alpes, hasta el próximo miércoles cuando los corredores ya deben dormir en Niza y someterse a los controles de salud, los de siempre, los de toda la vida, análisis de orina y de sangre, no para ver si están infectados con el covid-19, sino para comprobar que no utilizan ninguna sustancia prohibida para mejorar el rendimiento en carrera.

Hay una montaña, coronavirus al margen, que inquieta a todos, que se denomina Col de la Loze, y que se encuentra en lo alto de la estación de Méribel, en la zona de las concentraciones. Se trata de una subida inédita, final de la 17ª etapa, la jornada reina, con 21,5 kilómetros de ascenso, con la cima a 2.304 metros de altitud y con un porcentaje medio del 8,5%.

La planificación del Movistar

Los equipos no quieren que haya un positivo por coronavirus antes de la salida, desean que los corredores lleguen sanos y salvos a la Costa Azul y, de paso, en el caso concreto del Movistar, que la concentración sirva para encontrar las sensaciones que desaparecieron la semana pasada durante la disputa del Critérium del Dauphiné, donde el conjunto español tuvo una pobre actuación, lejos de los resultados que querían lograr en el último examen antes del Tour.

Por esta razón, el conjunto español tiene previsto cambiar de planes. En mayo se decidió que Alejandro Valverde Enric Mas fueran los líderes para la ronda francesa mientras que Marc Soler cogiera la jefatura en el Giro. Valverde yMas, de no haber problemas físicos camino de París, debían repetir en la Vuelta, que se disputa este año tan raro a partir del 20 de octubre.

No al campeonato de España

En el horizonte del Movistar, por ahora, solo se ve el monumento del Arco del Triunfo del París y, vista la irregularidad del Dauphiné, la intención es acudir a Francia con los tres principales valores del equipo. Esta es la razón por la que Soler ha viajado a Courchevel y no ha regresado a su residencia habitual en el Principado de Andorra.

Asimismo, los líderes del conjunto telefónico han renunciado al campeonato de España, que se celebra en Jaén, donde Valverde defendería título. Con el coronavirus y el Tour de por medio nadie quiere sorpresas ingratas de última hora.