Sabores confortables

Restaurante Planta Baja: hogar, dulce hogar

  • Imagínate una vivienda de la zona alta reconvertida en restaurante. Pues eso es Planta Baja, en el Hotel Primero Primera, cuya cocina de mercado firma el chef de Capet, Armando Álvarez

Una de las salas del restaurante Planta Baja.

Una de las salas del restaurante Planta Baja. / Zowy Voeten

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Ferran Imedio
Ferran Imedio

Periodista

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Planta Baja es uno de los pocos restaurantes de Barcelona donde te sentirás como en casa. De esos en los que, nada más entrar, te quitarías los zapatos y te calzarías las pantuflas. Tal cual. Así de cálida y acogedora es la atmósfera de este establecimiento de la zona alta de Barcelona ubicado en los bajos del Hotel Primero Primera (doctor Carulla, 25). 

Una casa elegante, de lujo sobrio, llena de encanto, donde no falta la chimenea de diseño y donde la cocina, incrustada en una de las salas -porque aquello era una vivienda-, luce madera por todas partes. El que había sido hogar, dulce hogar, de la familia Pérez-Sala (Luis fue piloto de fórmula 1 en los años 80) es ahora un hotel con restaurante a pie de calle.

Carta agradable y con clase

La carta, cuyo tíquet medio ronda los 40 euros, va en consonancia con el ambiente: agradable, con clase, con un punto de sofisticación pese a su aparente sencillez. Lleva la firma de Armando Álvarez, chef de Capet.

Rosbif de lomo bajo de ternera del restaurante Planta Baja.

/ Zowy Voeten

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Buenos ejemplos de ello son la crema tibia de eneldo con salmón salvaje marinado y sus huevas, que propone comer a cucharadas la típica combinación salmón-eneldo; el excelente rape soasado con patatas en 'suquet' y 'allioli' de azafrán; los delicados 'rigatoni' rellenos de confit de pato; las impecables mollejas de ternera con puerro asado, mostaza y salsa de rustido...

Platos todos ellos de producto, de presentaciones aseadas, y muchos de ellos para compartir. Como su croquetón de 45 gramos de pollo de corral, de sabor profundo, y el rosbif de lomo bajo, meloso y tierno hasta decir basta (qué bien le va con la mayonesa de mostaza). Sabores confortables como Planta Baja, que bien podría haberse llamado Bievenidos a casa.