¿El ejercicio puede tener un efecto similar al paracetamol o el ibuprofeno?

¿El ejercicio puede tener un efecto similar al paracetamol o el ibuprofeno?
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Los expertos recomiendan realizar ejercicio de forma regular por los numerosos beneficios que tiene para nuestra salud.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha cambiado recientemente las pautas y ahora aconseja al menos entre 150 a 300 minutos de actividad moderada a la semana para adultos y 60 minutos diarios en niños.

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«La actividad física es fundamental para la salud y el bienestar. Puede ayudar a añadir años a la vida y vida a los años. Cada movimiento cuenta, especialmente ahora que manejamos las limitaciones de la pandemia de COVID-19″.

«Todos debemos movernos todos los días, de manera segura y creativa»

Señaló en un comunicado de prensa el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Es de sobra conocido lo que el ejercicio aporta a nuestro organismo. Entre los beneficios podríamos destacar que mejora la resistencia a la insulina, regula la presión arterial, aumenta el tono y la fuerza muscular y reduce la sensación de fatiga.

Sin embargo, y pese a los numerosos estudios que se han realizado, todavía hay algunas bondades desconocidas del ejercicio. y eso es lo que han tratado de averiguar en una nueva investigación.

Científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de San Diego en California (USCD) han descubierto que la actividad física moderada actúa como un antiinflamatorio, como si de ibuprofeno o paracetamol se tratara.

El estudio, publicado en la revista Brain, Behaviour and Immunity, abre una puerta al tratamiento de patologías crónicas como fibromialgia, artritis reumatoide o enfermedad inflamatoria intestinal.

La investigación se llevó a cabo con 47 participantes, que caminaron en una cinta de correr en un nivel adaptado a su capacidad física, durante un total de 20 minutos. Antes y después del ejercicio físico, extrajeron sangre a los partícipes.

«Nuestro estudio muestra que una sesión de entrenamiento no tiene que ser especialmente intensa para tener efectos antiinflamatorios.

Veinte minutos o media hora de ejercicio moderado es suficiente. Pensar que para obtener beneficios es necesario realizar un nivel elevado de esfuerzo durante mucho tiempo, puede desalentar a quienes sufren enfermedades inflamatorias crónicas, que podrían beneficiarse enormemente de la actividad física», explica la autora principal del estudio, Suzi Hong, profesora asociada del Departamento de Psiquiatría y del Departamento de Familia.

Tras el ejercicio, reducción de células inmunes

La razón de este poder antiinflamatorio tras 20 minutos de ejercicio físico, como puede ser caminar a un ritmo moderado, montar a bicicleta o realizar una carrera (lo que se conoce popularmente como trotar) está relacionado con el cerebro y el sistema nervioso.

Las hormonas, epinefrina y norepinefrina, se liberan en la sangre desencadenando los receptores adrenérgicos, lo que genera respuestas inmunológicas además de producir proteínas del grupo de las citoquinas. La más conocida es factor de necrosis tumoral (TFN).

La sustancia, además de intervenir en la inflamación, también lo hace en la apoptosis, muerte celular programada, y la destrucción articular secundaria.

La investigación señaló que el 5% de los 47 participantes, tras la actividad aeróbica, presentaba un nivel menor de TFN en sangre.

«Nuestro estudio encontró que una sesión de unos 20 minutos de ejercicio moderado en la cinta andadora originaba una disminución del 5% en el número de células inmunes que producen TNF. Este conocimiento puede contribuir al desarrollo de nuevas terapias para las personas que sufren enfermedades inflamatorias crónicas», añade Hong.

Inflamación: respuesta inmune del cuerpo

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Cuando nos lesionamos, o tenemos un virus o bacteria, la respuesta inmunitaria del organismo es la inflamación. Es la forma con la que nuestro cuerpo se defiende ante estos patógenos. En el caso de las lesiones, la finalidad es reparar el tejido que está dañado. Y, aunque este estudio demuestra el poder antiinflamatorio del ejercicio físico moderado, la autora, Suzi Hong, advierte.

«Los pacientes que tienen enfermedades inflamatorias crónicas deben consultar con su médico para determinar cuál es el plan de tratamiento más adecuado, pero saber que el ejercicio puede actuar como un antiinflamatorio supone abrir una vía a numerosas posibilidades».