Cribrado de cáncer de pulmón

Una fórmula eficaz contra la segunda causa de muerte

El cáncer de pulmón fue la segunda causa de muerte en España en el 2020 (la primera entre todos los tipos de cáncer). Los expertos reclaman la implantación de un programa de cribado para detectarlo en estadios iniciales y evitar fallecimientos

Una fórmula eficaz contra la segunda causa de muerte
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Rebeca Gil

El cáncer de pulmón fue la segunda causa de muerte en España en los cinco primeros meses de 2020. La incidencia se sitúa en 30 fallecidos por cada 100.000 habitantes. Y estas tasas de mortalidad siguen aumentando no sólo en nuestro país, sino en toda Europa: se estima que a lo largo de este año se diagnosticarán casi 31.000 nuevos en nuestro país

Según los datos de la European Society for Medical Oncology (ESMO), la mortalidad ha bajado un 10% en hombres desde el año 2015, pero está aumentando de forma preocupante en mujeres. La mortalidad debida a esta causa ha aumentado un 6,5% entre las mujeres en poco más de un lustro, de 2015 a 2021.

El principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de pulmón es el tabaquismo, aunque existen otras causas que pueden favorecer su desarrollo, como la exposición al radón, siendo este el segundo factor de riesgo. El problema es que este tipo de tumores se detectan cuando ya están en estados muy avanzados, lo que complica su tratamiento y curación. De ahí la importancia de realizar cribados, tal y como se hace con otros tipos de cánceres como el de colon.

Beneficios del cribado

El cribado de cáncer pulmonar consiste en una sencilla prueba de imagen: la tomografía computarizada, lo que todos conocemos como TAC, realizada con bajas dosis de radiación (TCBD).

Y según los expertos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) realizar esta prueba en pacientes de alto riesgo permitiría una reducción global de la mortalidad por cáncer de pulmón. Son muchos los estudios internacionales que así lo señalan. El estudio NELSON, por ejemplo, consiguió una mayor reducción de la mortalidad por esta patología en pacientes con determinadas características (mayores de 55 años que fuman más de 30 paquetes al año o individuos de menos de 50 y con un menor hábito tabáquico a sus espaldas –menos de 15 paquetes año–).

Gracias al cribado al que se sometieron estos pacientes, se redujo la mortalidad en hombres en un 26% tras 10 años de seguimiento. Además, el 50% de los cánceres de pulmón detectados con la tomografía computarizada en el estudio NELSON se encontraba en estadio inicial, en comparación con un 75% de estadios avanzados (III o IV) en el grupo control.

Una pandemia evitable

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De momento, en España no está implantado un programa de cribado de cáncer de pulmón. Por eso desde la SEPAR insisten en la necesidad de la puesta en marcha de esta herramienta de detección, al ser ésta una enfermedad muy prevalente, altamente mortal. “El cáncer de pulmón es una pandemia evitable. Desde SEPAR queremos trabajar en dos frentes para conseguir disminuir los casos y la mortalidad por este cáncer, mediante el impulso de estrategias para conseguir que cada vez más personas dejen de fumar, pero ahora también mediante la defensa de la implantación de programas de cribado del cáncer de pulmón. Los estudios científicos avalan la puesta en marcha de estos programas porque evitan muertes y logran detectar los casos en estadios iniciales”, reclamaba el doctor Carlos A. Jiménez, expresidente de SEPAR.

En esa misma dirección apunta el doctor Juan Carlos Trujillo, cirujano torácico y coordinador del Área de Oncología de SEPAR: “Sabemos que todavía hay mucho por hacer contra el tabaquismo, ya que las políticas antitabaco actuales han demostrado ser insuficientes, pero si no se lleva a la práctica el programa de cribado de cáncer de pulmón estaremos siendo testigos silenciosos de la alta mortalidad por cáncer de pulmón, cuando podría evitarse”.