Barceloneando

El fichaje callejero del Barça

“Vete para el Barça, que te necesitan”, le dicen a diario. Este 'freestyler' tiene vídeos con 12 millones de visualizaciones. Hace retos virales por Barcelona  

Gimnasios de Barcelona para los que odian los gimnasios  

 El mural para 'singles' de Barcelona

Conoce a Moha, el freestyler de Portal del Àngel.

Foto: Zowy Voeten | Vídeo: Zowy Voeten y Patricio Ortiz

Ana Sánchez

Ana Sánchez

Por qué confiar en El PeriódicoPor qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Se forma un remolino de transeúntes en el Portal de l’Àngel en cuanto lanza el balón al aire. No, no es Xavi Hernández intentando hacer piruetas para no acabar en el paro. “Me lo han comentado un montón de veces –se ríe este acróbata de la pelota-: ‘Vete para el Barça, que te necesitan’”. Es el fichaje callejero. Da toques al balón incluso haciendo el pino

Malabarismos futboleros en el Portal de l'Àngel.

Malabarismos futboleros en el Portal de l'Àngel. / ZOWY VOETEN

El mismísimo Messi lo contrató para el GOAT Camp de élite de los anuncios de Gatorade. Ha hecho acrobacias en ‘El Hormiguero’ e incluso ha compartido toques con Ronaldinho. “El chico del balón”, lo llaman. Habrá tenido 30: 6 pelotas las tendrá la policía, habrá regalado una docena. Mohamed El Khayari. En redes es Moha Freestyler (@moha.fs). Marroquí, 22 años, vive en Barcelona desde los 2; lleva desde los 14 pegado a una pelota. Su capacidad de dejar con la boca abierta es directamente proporcional a su humildad. Acumula más de 476.000 seguidores en TikTok y 61.000 en Instagram. “Lo tuyo –le escriben- hace mucho tiempo que dejó de ser normal”. “El fútbol con toques de magia”, ha resumido alguna tele. Tiene vídeos que superan los 12 millones de visualizaciones.

Lo contratan hasta en bodas. “Sí, sí, es una locura”, resopla él. Uno de sus vídeos más vistos, de hecho, es de sus virguerías con balón tras el “sí, quiero” de un amigo en Marruecos. Malabarismos futboleros con traje = 11,4 millones de visualizaciones. “Es el contraste –justifica el ‘punch’ viral-: ¿qué pinta un balón en una boda?”. En las de sus hermanas también hizo freestyle. “Incluso una vez –recuerda- hicimos un espectáculo para una boda en el Camp Nou”. 

Moha posa con balón.

Moha posa con balón. / ZOWY VOETEN

Freestyle fútbol: “Fútbol de estilo libre”, define Moha literalmente. “Es jugar al fútbol a tu manera –detalla-. Ser libre para hacer lo que a ti te gusta”. ¿Deporte o arte?”. Moha lo llama directamente “deportearte”. “Es arte, deporte y un estilo de vida”, describe en su web la asociación mundial, la WFFA (World Freestyle Football Association). “El arte de hacer trucos con un balón de fútbol”. La asociación calcula que hay por el mundo 15.000 atletas de la pelota. Hasta hay freestylers que ejercen de dobles de las estrellas de fútbol.

 ¿Se puede vivir del freestyle? “Se puede –asiente Moha-, pero te lo tienes que saber gestionar. Tienes que ir surcando las olas: hay rachas súper buenas y luego súper malas”. Él hace piruetas para llegar a fin de mes en bodas, cumpleaños, anuncios, talleres, eventos. Participó en la ceremonia de inauguración del Mundial de Clubes de la FIFA de Marruecos. “Es de las veces que más nervioso me he puesto”, confiesa. Más incluso que cuando coincidió en un evento con Ronaldinho. “Cuando entró por la puerta, me dijo: ‘Te he visto por redes sociales’”. Moha se encoge de hombros aún sin creérselo. “Me lo habrá dicho para animarme”, pensó. El encuentro acabó con final viral: su vídeo compartiendo toques con el exjugador azulgrana lleva más de 12 millones de visualizaciones en TikTok

Se le suele ver ‘freestyleando’ por el centro de Barcelona, Portal de l’Àngel y plaza de Catalunya, sobre todo. “Cada 5 toques, 1 euro”, lanza retos virales a los transeúntes. Los vídeos acaban en TikTok e Instagram con miles de likes. Él da recompensas, dice, “para que la gente se anime a hacerlo”. Más de uno le ha ganado con una ‘vuelta al mundo’, uno de los trucos más conocidos del freestyle [el pie da una vuelta alrededor del balón en el aire]. “Ahora –adelanta- me gustaría hacer más vídeos con niños”. 

Este año planea salir por Europa: “Ir a París, Roma, ciudades conocidas, y hacer allí retos y vídeos”. ¿Lo que le mueve? “Que la gente vea que realmente sí se puede hacer. Que es difícil es evidente –asume-. Pero tú también puedes hacerlo”. Esa es su meta: “Que llegue a más gente”.   

Moha reta a un transeúnte en uno de sus retos callejeros.

Moha reta a un transeúnte en uno de sus retos callejeros. / ZOWY VOETEN

En cuanto te da el balón a ti, se te pone la misma cara que a Laporta tras la goleada del Madrid al Barça de Xavi. Acabarás postureando con el balón por el cuello, la espalda y hasta con la boca. A él tampoco se le daba bien al principio, te anima al verte pelotear. “Para mí era un reto. Si él puede –pensó al ver a un chico haciendo trucos con una pelota-, yo también”. Ese es el secreto: “Soy muy cabezota”, se ríe. “Y me pasaba toda la tarde con un balón”. 

“En la vida pensé que iba a acabar haciendo freestyle”, asegura. A él lo que le gustaba de pequeño era jugar al fútbol. Hasta que empezó a quedar con un amigo en una pista al lado de casa. “Nos encontrábamos ahí y veíamos a un chico practicando toques –recuerda-. Al principio no nos daba mucha bola. Hasta que un día organizaron un taller en las propias pistas y fuimos los primeros en ir”. Comenzaron a practicar, les empezó a gustar. “Empezábamos a ser pesados con el chico este para que nos enseñara”, se ríe. Hasta que “a día de hoy –se encoge de hombros-, él lo ha dejado y nosotros seguimos”. Su amigo Amin tiene 166.000 seguidores en Instagram (@_amin.fs). En total, serán 30, 40 en Barcelona, calcula. “En el freestyle todos nos llevamos bien –dice sin cruzar los dedos-. A todos nos une un balón”. 

"El chico del balón".

"El chico del balón". / ZOWY VOETEN

¿Que esto es imposible, le insinuas? “Siempre se puede –te replicará él-. Créeme, que yo no he nacido haciendo trucos. De hecho, he estado meses practicando para hacer uno de los trucos más simples: ‘la vuelta al mundo’. Fue de los que más tardé en hacer: 3 o 4 meses”. No es fácil, no. “Lleva su tiempo –reconoce-. Pero eso es lo que te hace sentir bien y realizado”.