En primera persona

Los protagonistas del simulacro de atentado en la estación de Sants: "Ha sido una experiencia increíble"

VÍDEO | Un gran simulacro en la estación de Sants de Barcelona pone a prueba la respuesta a un atentado terrorista

FOTOGALERÍA | Simulacro de atentado terrorista en la estación de Sants

Laia Castaño, Oriol Guerrero y Maria Molinas, figurantes del simulacro de atentado y alumnos del Grado de Prevención y Seguridad Integral de la EPSI-UAB

Laia Castaño, Oriol Guerrero y Maria Molinas, figurantes del simulacro de atentado y alumnos del Grado de Prevención y Seguridad Integral de la EPSI-UAB / Cedida

Gisela Macedo

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"Ha sido una experiencia increíble, intensa, emocional, y de la que hemos aprendido muchísimo". Así valora lo que ha ocurrido esta pasada noche en la estación de Sants Oriol Guerrero, uno de los figurantes que ha participado en el mayor simulacro de atentado terrorista que se ha hecho nunca en Catalunya. En él han participado unas 500 personas, entre cuerpos de seguridad, emergencias, figurantes e incluso maquilladoras que se han encargado de hacer todavía más realista el ejercicio. EL PERIÓDICO ha hablado con algunos de sus protagonistas, que han narrado en primera persona cómo han vivido esta simulación.

Preparación previa

Entre los 500 participantes del simulacro, 250 eran figurantes que tenían que interpretar a pasajeros y personas que se encontraban en la estación, algunos de ellos heridos y muertos. Estos intérpretes eran estudiantes voluntarios del Grado en Prevención y Seguridad Integral de la Escuela de Prevención y Seguridad Integral (EPSI) de la UAB; del Grado en Seguridad del Institut de Seguretat Pública de Catalunya (ISPC) -centro adsquito a la UB-, del CFGM de Emergencias Sanitarias de los institutos públicos Alexandre Satorres (Mataró), Francesc Ferrer i Guàrdia (Barcelona), La Guineueta (Barcelona) y Les Vinyes (Santa Coloma de Gramenet). Días antes del simulacro, estos asistieron a una charla de Protecció Civil sobre cómo iba a funcionar el operativo y qué papeles iban a encarnar.

Cuando llegó la noche de este jueves, 26 de octubre, el grueso de participantes estaba convocado a las 23:00 horas en la estación de Sants, pero los figurantes que tenían un rol de persona herida tuvieron que acudir dos horas antes, a las 21:00 h, para que les maquillaran.

Amputaciones y cuchillos en la yugular

"Tuvimos que hacer fracturas, poli contusiones, amputaciones, heridas de arma de fuego, caídas, raspadas...", explican a este diario Ainhoa Macías y Alejandra Iglesias, dos estudiantes de 19 años del CFGS de Caracterización y Maquillaje profesional del Institut Salvador Seguí, que se encargaron de maquillar a figurantes. "A algunos tuvimos que cortarles la ropa con tijeras, porque teníamos que hacerles heridas en la rodilla, por ejemplo", relatan. Aunque los maquillajes más vistosos de la noche fueron "una amputación de un pie y un cuchillo clavado en el cuello". "Para la amputación tuvimos que poner mucho papel en los dedos para que no se vieran y pareciera que el pie terminaba en el tobillo, además de bastante sangre. La pobre chica a la que se lo hicimos iba todo el rato coja, le tenían que ayudar para moverse, bajar las escaleras...", recuerdan.

Maquillaje para el simulacro de atentado de Sants

Maquillaje para el simulacro de atentado de Sants / Mar Vila

Maquillaje para el simulacro de atentado de Sants

Maquillaje para el simulacro de atentado de Sants / Cedida

Atentado en tres partes: lo que no se vio

"Después del momento maquillaje, los técnicos de Protecció Civil nos explicaron cómo iría todo y empezó a llegar todo el mundo: SEM, Cruz Roja, Guardia Urbana, medios de comunicación, el 'conseller' de Interior...", prosigue el figurante Oriol Guerrero. Mientras todo esto ocurría, los "actores" se dividieron por zonas y se reunieron con sus correspondientes caporales de Mossos d'Esquadra, que les darían las pertinentes indicaciones.

Había tres zonas o escenarios en que se iba a producir el atentado: empezaría en la zona 1, en el vestíbulo de la estación, junto a la farmacia, que es la que más se ha visto en los medios. Allí comenzó el ataque y se produjo una primera intervención de los Mossos d'Esquadra.

La simulación continuó en la zona 2, que también se encontraba en la planta principal. Allí había una bomba y "se escuchó un disparo y vimos a un terrorista corriendo y apuñalando a gente", según el testimonio de Mohamed Aniss (19), figurante y alumno del CFGM de Emergencias Sanitarias del instituto Les Vinyes. "Entonces apareció un mosso, nos gritó que nos escondiéramos y los vigilantes de Prosegur nos indicaron por dónde ir. Nos escondimos detrás de una máquina que utilizaron los TEDAX para desactivar la bomba", prosigue.

La actuación terminó en la zona 3, en la planta inferior donde están las vías de trenes de alta velocidad. Se trataba del escenario con mayor complejidad y en el que no permitieron acceder a los periodistas, ni captar ningún tipo de imagen. Esta zona es la que les tocó a Oriol Guerrero (24) y Laia Castaño (20), estudiantes y compañeros del EPSI. Allí intervino el GEI, la unidad de operaciones especiales de los Mossos.

"En la zona 3, nosotros interpretábamos a pasajeros normales y corrientes que esperaban el AVE en el andén. De golpe, empezamos a oír tiros y vimos al supuesto terrorista con la cara tapada y una escopeta gigante. Empezó a pegar tiros que, aunque fuera un simulacro, terminaron de meternos en el papel, y ahí tuvimos que huir corriendo hacia la salida de emergencias. En esta zona de la estación teníamos heridos y también rehenes", cuentan.

"El momento de huir corriendo fue de muchas emociones diferentes, porque parecía de verdad. Cuando salimos por la puerta de emergencias, fuera estaban esperando los agentes del GEI y nos hicieron salir con las manos en la cabeza. Eso fue muy realista. Cuando dieron el grupo por evacuado, entraron para intervenir, abatir al terrorista y liberar a los rehenes", relatan. "Fue muy chulo ver como actuarían", añade Castaño.

Simulacro de atentado terrorista en Sants

Al salir, los figurantes tuvieron que dirigirse al área sanitaria que había instalado el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), donde se estaba llevando a cabo el protocolo sanitario. "Nos hicieron un triaje y nos clasificaron en función de la gravedad. Nosotros eramos leves", explican los dos compañeros. En el caso de Guerrero, le habían maquillado heridas en las piernas, la cara y el pie, como si hubiera tenido una caída en el momento de la evacuación. "Tenía que ir con el zapato quitado. Fue gracioso", recuerda el joven con humor.

Tanto los tres figurantes como las dos maquilladoras entrevistadas por este diario coinciden en lo positiva que ha sido esta experiencia para ellos, y en la "suerte" que han tenido en poder participar. Para los dos estudiantes del ETSI, como futuros profesionales de la seguridad consideran que ha sido "muy interesante ver cómo se gestiona un incidente de seguridad de estas características". "Animamos a todo el que tenga la oportunidad de participar en un simulacro a hacerlo, ya que se aprende muchísimo, también como ciudadano. Ves cómo funcionan las cosas", aseguran.