Debate de Barcelona Futur

El sector turístico pide un pacto ambicioso para mejorar su modelo en Barcelona

La recuperación se ha acelerado mientras que las nuevas estrategias precisan tiempo para dar resultados, según los expertos

    Abellanet, Jené y Muro, en el debate de Barcelona Futur en el Palau Macaya.

    Abellanet, Jené y Muro, en el debate de Barcelona Futur en el Palau Macaya. / ALVARO MONGE

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    Patricia Castán
    Patricia Castán

    Periodista

    Especialista en Economía local, comercio, turismo, vivienda, ocio, gastronomía y tendencias urbanas.

    Escribe desde Barcelona

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    "Hemos aprendido de la pandemia que la gente quiere hacer turismo, viajar, descubrir culturas.... No se trata de hacer un cambio de modelo, pueden haber diferentes modelos conviviendo", reflexionó María Abellanet, CEO del CETT (Centre Universitaria de Turisme, Hoteleria i Gastromia adscrito a la UB) al abrir el debate organizado la tarde del jueves por Barcelona Futur sobre el modelo turístico al que debe aspirar Barcelona, recién salida de la crisis de la pandemia. El encuentro concluyó con la opinión unánime de los participantes sobre la necesidad de un pacto de ciudad "ambicioso" para afrontar cambios que, sin renunciar al éxito internacional desde los JJOO del 92, sí introduzcan mejoras en la gestión local de la actividad y la minimización de sus efectos secundarios.

    Tras algunas críticas del propio equipo de gobierno y de ERC por el retorno masivo del turismo esta Semana Santa y visible en los espacios más icónicos ya a diario, Abellanet enfatizó que "no se puede pedir un salto inmediato para un cambio que pide tiempo". "Hemos hecho un 'reset' dejando la actividad a cero y hemos visto las consecuencias, hay que aspirar a recuperar una posición de prosperidad", apuntó Gabriel Jené, presidente de Barcelona Oberta, entidad que aglutina a los ejes comerciales más céntricos y turísticos, insistiendo en que turismo y comercio "suman el 25% del PIB local" y que el historial turístico de Barcelona es muchísimo más corto que el de sus grandes competidores internacionales.

    Buenas perspectivas para el verano

    Un hecho que no ha impedido, según Marián Muro, directora de Turismo de Barcelona, que la ciudad sea uno de los destinos que mejor se está recuperando en este momento. Hasta el punto de que las previsiones apuntan a igualar los niveles de actividad de 2019 este mismo verano. "Cambiar un modelo implicaría un plan transversal de gran envergadura que afectaría a la movilidad, los residentes, las empresas, la seguridad y otros aspectos", advirtió, y que ninguna administración ha puesto sobre la mesa. Para estos expertos, la transformación pasa por un turismo más humano y sostenible, en palabras de la representante del sector académico, y de una suma de voluntades públicas y privadas para acometer las mejoras.

    Con la promoción convertida en estrategia clave, "no generalista sino por segmentos e intereses", Muro subrayó que "la desestacionalización, la descentralización y la diversificación" eran sus tres consignas. Para ello, es necesario que el ayuntamiento dote de contenido otros espacios (de Montjuïc al Palau de Pedralbes) que ejerzan de imanes, ejemplificó. E ir introduciendo herramientas tecnológicas, ya en marcha, que permitan programar las visitas evitando los espacios masificados.

    Más apoyo al comercio del centro

    Esa presión que parece volver a vivir el centro contrasta con una renqueante recuperación económica de parte de su comercio. Jené se quejaba de que el consistorio ha priorizado el apoyo al comercio de proximidad en los barrios (que ya contaban con los vecindarios para estabilizarlo), mientras que ha desatendido al de Ciutat Vella. El empresario reivindica que la centralidad va más allá del cliente turista, porque sus tiendas y actividad "forman parte de un modelo" urbano y deben atraer al ciudadano con sus "productos y experiencias". Por contra, ese olvido institucional está haciendo que se produzca un "relevo de negocios cerrados con pérdida de calidad" y muy enfocadas en la venta rápida al visitante.

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    Para los ponentes, urge avanzar a ese "pacto amplio de ciudad"en pos del turismo de calidad. La directora del consorcio turístico cree que la transformación es de largo recorrido y no debe plantearse con ideologías ni a "golpe de mandatos electorales". Abellanet defendió con convicción las herramientas al alcance local para reducir las "externalidades del turismo" que tantas críticas suscitan: actuando desde el ámbito medioambiental a la movilidad, el urbanismo y la digitalización.

    Todos fueron muy críticos con imponer un diseño urbanístico que pueda estrangular la actividad del centro urbano, pese a compartir los retos de sostenibilidad. En la misma línea, abogaron por "mejorar (regulando flujos) pero no destruir" la actividad crucerística del Port, dijo Muro, o afrontar el desarrollo del aeropuerto de El Prat teniendo en cuenta una conectividad que va mucho más allá del turismo vacacional y "a largo plazo" será clave para desarrollar otras actividades, de negocio o innovación, destacó Abellanet. Jené apostilló que Barcelona "no puede perder más oportunidades".