TRANSPORTE PÚBLICO

Barcelona importa al fin el modelo de bus exprés urbano

TMB operará a partir de septiembre una línea entre Francesc Macià y Glòries que pasará por el centro de la ciudad y tendrá solo cuatro paradas

Concentración de autobuses en una de las paradas de la Diagonal

Concentración de autobuses en una de las paradas de la Diagonal / JOAN CORTADELLAS

  • Se espera que acumule cada año un millón de validaciones y que el 30% del pasaje provenga del vehículo privado

  • TMB estima que este bus semidirecto, que circulará siempre por carriles reservados, avance a unos 15 km/h

  • La compañía extenderá este año la oferta de bus de barrio a demanda tras el éxito del servicio en Torre Baró

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Carlos Márquez Daniel
Carlos Márquez Daniel

Periodista

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El bus es tan cercano como lento. Tener la parada cerca de casa es una bendición, pero detenerse cada dos manzanas para cargar pasaje y hacerlo en una ciudad tan congestionada como Barcelona, convierte el invento en un transporte de escasa eficiencia que apenas supera los 12 kilómetros por hora de media. En la primera década del presente siglo, cuando se empezó a hablar de modificar el transporte en superficie, se diseñó el Retbus, que en origen eran 11 líneas de gran capacidad y con las paradas más distanciadas de lo habitual. Pero la cosa mutó, y se achicó el espacio entre apeaderos para que el usuario no se revolviera. Pareció, puede que sea solo una sensación, que la política se comía la esencia del plan. Así nacieron los 28 recorridos de la red ortogonal de autobuses, desplegada entre 2012 y 2018. Más racionales y fáciles de interpretar, no resolvían el principal problema: la velocidad comercial. Este lunes, sin embargo, se ha presentado el que quizás sea el primer paso hacia el objetivo de agilizar el servicio que brinda Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB). Se trata de la primera línea exprés que empieza y termina dentro de la ciudad. Unirá Francesc Macià y Glòries, pero no a través de la Diagonal, lo que abriría una tormenta política colosal, sino por el centro.

Será una prueba piloto, ha insistido la concejala de Movilidad, Rosa Alarcón, en rueda de prensa. La idea es que este bus rapid transit (BRT) funcione de septiembre a junio y de 7 a 22 horas, con una frecuencia de paso de 8 minutos, con seis autobuses de 12 metros y con tan solo cuatro paradas por sentido (Hospital Clínic, Universitat/Aribau, paseo de Gràcia y paseo de Sant Joan). La circulación se hará íntegramente a través de carriles bus (Villarroel, Gran Via, Aragó y Urgell), lo que permitirá, según calcula TMB, alcanzar una velocidad media de 15 kilómetros por hora. La empresa calcula que a lo largo del año se acumulen un millón de validaciones y que el 30% de los usuarios provengan del vehículo privado. La línea, que todavía no tiene nombre definitivo pero sí color (el rojo corporativo de toda la vida), operará de lunes a viernes y pretende ser adalid de la intermodalidad, puesto que las paradas se colocarán en puntos de intercambio con cuatro líneas de metro, además de los dos ramales del tranvía.

Sin problema por la Diagonal

El bus exprés avanza por la Diagonal sobre parte del tramo (de Padilla hasta Aragó) que en menos de un año debería estar en obras para que empiece la expansión del Trambesòs hacia el Llobregat. La idea de este mandato que impulsar la llegada del tranvía hasta Verdaguer, a la altura de la calle de Girona. Tal y como ha señalado Gerardo Lertxundi, consejero delegado de TMB, no está previsto que la reurbanización de la avenida afecte al recorrido del bus. En cualquier caso, ha recordado Alarcón, "Barcelona es una ciudad viva y si hay que desplazar paradas, es algo que forma parte de la gestión diaria de los autobuses". La conexión entre los extremos de la línea y el centro se hará en poco más de 10 minutos, lo que supondrá un ahorro del 30%, siempre según las estimaciones de la compañía, respecto al tiempo actual que emplean autobuses de recorrido similar, como el 6 o el 7.

Tranvía del Trambaix, en la parada de Francesc Macià


/ El Periódico

El éxito o fracaso de esta conexión semidirecta entre Francesc Macià y Glòries determinará qué otros pasos pueden darse en el la configuración del transporte de superficie. La concejala de Movilidad, sin embargo, se ha mostrado optimista: "Si antes de un año podemos extender nuevas líneas, lo haremos". Deberán, eso sí, tener muy en cuenta el coste de la medida. Este primer experimento de bus exprés urbano no supondrá un incremento del presupuesto (el dinero saldrá de la optimización de los recursos existentes), pero una futura expansión de la cosa sí supondría inyectar recursos.

"Clara rectificación"

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La presentación de esta nueva línea no ha pasado desapercibida para los neoconvergentes, esto es, para el grupo municipal de Junts, heredero de la propuesta de Xavier Trias de olvidarse del tranvía para apostar por una línea de buses eléctricos que cruce la Diagonal. A través de un comunicado, dan la bienvenida al proyecto y consideran una "clara rectificación del gobierno municipal" el hecho de que se acepte enlazar en bus por el centro de la ciudad las paradas del tranvía entre Francesc Macià y Glòries. "Es lo que siempre ha pedido Junts", reza la nota. Lo que habían solicitado, sin embargo, era esa línea de bus que cruzara la Diagonal de punta a punta, no la vuelta por las entrañas del Eixample. Si nos vamos más lejos, de hecho, a finales de la primera década del presente siglo, el propio Trias había incluso defendido a capa y espada la conexión del tranvía a través de la Diagonal.

En la rueda de prensa también se ha anunciado la extensión de la oferta del bus a demanda, estrenado en febrero de 2019 en Torre Baró. El éxito de esa iniciativa, según TMB, con 46.000 viajes anuales antes de la pandemia, permite impulsar este mismo año servicios similares en Horta-Guinardó (para la línea 135), Sarrià-Sant Gervasi (118 y 128) y Ciutat Vella (120 y 121), con idea de seguir creciendo en 2022.