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Humor, libertad y sostenibilidad

El estreno de la exposición sobre la trayectoria del grupo Tricicle confirma que sin políticos se inaugura mejor

Carles Pujol escucha a Serrat

Carles Pujol escucha a Serrat / La Perspectiva

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Joan Vehils
Joan Vehils

Periodista

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El vicepresidente del Govern de la Generalitat en funciones de presidente había anunciado su presencia en el acto inaugural de la exposición del Tricicle que el lunes se celebró en el Palau Robert. No se presentó y nadie le echó de menos. La excusa es que estaba negociando. Él se lo perdió. Reír siempre le viene bien a uno y, además, hubiera salido en todas las fotos junto a tres de los tipos más queridos de este país.

Su lugar lo ocupó la consellera de Cultura, Àngels Ponsa, de la cual buena parte de la gente de la cultura habla bien de ella. Quizá sea porque va al grano y no se enrolla en sus discursos inaugurales. El acto fue emotivo y lleno de agradecimientos por parte de Carles Sans, Joan Gracia y Paco Mir. Dijo Paco que cuando empezó en esto, hace ya 40 años, uno de sus objetivos era poder conocer a Joan Manuel Serrat. Pues gracias a la exitosa carrera de Tricicle, no solo logró conocer al cantautor, si no que forma parte del grupo de amistades de los tres actores. Y, claro, allí estaba Serrat preocupado por su Barça. Dice que este año está sufriendo como nunca y así se lo contaba al capitán del Barça, Carles Puyol. A Serrat, por cierto, ahora que está de moda esto de la ‘Libertad’, ya va siendo hora que aquí le hagan una exposición, un homenaje o un sinfín de homenajes. Personajes como él han hecho más por la libertad que muchos de los que ahora se llenan la boca con esta palabra.

La huella de Tusquets

No quiso perderse tampoco la exposición el veterano arquitecto, diseñador y pintor Òscar Tusquets que acaba de publicar libro bajo el provocador título de 'Vivir no es tan divertido, y envejecer, un coñazo'. Tusquets, que el mes que viene cumplirá 80 años y está de vuelta de todo, es de las pocas personas que puede presumir de haber paseado por la Quinta Avenida de Nueva York con Salvador Dalí subidos en un Cadillac.

Joan Manuel Serrat y Òscar Tusquets

/ El Periódico

Otro de los que no pasó desapercibido fue el actor Pep Cruz que estos días ha sido más protagonista por su polémica con los lavabos que por su brillante y densa carrera teatral. Ya saben, Pep Cruz, estando una tarde de compras en un supermercado Sorli de Barcelona, le entraron ganas de ir al baño y no le dejaron. Lo denunció en un tuit y le han entrevistado en toda España. Fue un error y Sorli ya le ha pedido disculpas así que Cruz sigue comprando allí su vino preferido, el Pere Camps Merlot.

Mascó y Lorenzo, actrices por un día

No faltaron las siempre elegantes Judit Mascó y Vanesa Lorenzo, que demostraron tener buenos dotes para el humor participando en el ingenioso número virtual de la exposición. Vimos al interiorista chileno afincado en Barcelona Jaime Beriestain, que tenía la mejor tienda-café de la ciudad en la calle Pau Claris de Barcelona y que el covid se llevó por delante o al actor José Corbacho que anoche actuó en Lleida con su espectáculo 'Ante todo mucha calma'. Un monólogo en el que la gente se pasa una hora y media sin parar de reír mientras Corbacho explica cosas cotidianas. De hecho, algunos de los que se cruzaron con él por el paseo de Gràcia todavía ríen al verle con esa mascarilla con nariz incluida que los triciclos se inventaron para el acto.

Pues eso, que los Tricicle tienen muchos y buenos amigos, que no se echó en falta a nadie y que la exposición vale mucho la pena. El comisario e ideólogo de esta muestra que repasa la vida de Sans, Gracia y Mir es el arquitecto, diseñador y colaborador de este diario, Juli Capella, y que el lunes recibió tantos elogios como los tres actores.

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Ropa sostenible hecha en BCN

Fue ese mismo día, llegando al Palau Robert, que en la calle de Séneca observé que habían abierto un taller textil. Desde el exterior se ve la maquinaria, se llama Cus y se trata de un proyecto de ropa sostenible, producido 100% de forma local y que colabora con talleres sociales en determinadas fases de la producción. En definitiva, moda ecológica pero atractiva. La diseñadora se llama Adriana Zalacaín, estudió Ciencias Políticas, dedicando gran vinculación por las causas sociales hasta que decidió dejarlo todo por este proyecto tan personal de moda. Me temo que acertó.