MOVILIDAD

Barcelona quiere obligar a los usuarios de patinetes a llevar casco y seguro

La Guardia Urbana puso 23 multas diarias a conductores de vehículos de movilidad personal durante el 2020, un 30% más que en el 2019

Una mujer circula en patinete por la acera en el centro de  Barcelona, el 4 de enero

Una mujer circula en patinete por la acera en el centro de Barcelona, el 4 de enero / Manu Mitru

  • El ayuntamiento descarta por ahora que las bicis también tengan que llevar obligatoriamente casco o seguro

  • La policía local inicia el lunes una campaña de control de las actitudes peligrosas de los patinetes, como llevar al niño al cole en el vehículo

  • El consistorio aspira a ordenar las empresas de alquiler de VMP antes del verano, pero debe resolver antes el problema del estacionamiento

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Barcelona fue pionera con la regulación del patinete al modificar la ordenanza de circulación en mayo del 2017. Los denominados vehículos de movilidad personal (VMP) pasaron a tener estatus propio con cinco categorías y una serie de limitaciones. El Gobierno ha bebido de ese documento y a partir del 2 de enero ya hay una decreto estatal que pone coto a este tipo de artilugios. A la capital catalana le tocará adaptarse en algunos detalles, como la velocidad o el tipo de vías por las que pueden o no pueden circular. La novedad pilla a nuestra ciudad con la guardia alta, con un intenso trabajo de la Guardia Urbana en materia de sanciones que en este 2021 irá a más. En el 2020, por ejemplo, y a pesar de la pandemia, se impusieron 8.492 multas, un 29,7% más que en el 2019. Eso son 23 cada día. A todo ello, y con el ánimo de incrementar la seguridad de este colectivo, el ayuntamiento plantea que el casco y el seguro sean obligatorios para los usuarios del patinete.

Así lo ha anunciado este miércoles en rueda de prensa la concejala de Movilidad, Rosa Alarcón, que ha aclarado que la medida se discutirá en el seno del Pacto por la Movilidad, la mesa redonda en la que se sientan todos los implicados en la circulación de personas o mercancías en la capital catalana. El consistorio, no obstante, parece tenerlo muy claro: "Por un tema de seguridad y siniestralidad, es muy importante", ha detallado la edila socialista. La obligación de llevar casco y de tener contratado un seguro, en caso de prosperar, no será efectiva como mínimo hasta dentro de un año, ya que a la discusión con las entidades debe seguirle un trámite administrativo que incluye la modificación de la ordenanza, algo que debe pasar obligatoriamente por el pleno municipal.

¿Y la bicicleta?

La pregunta, ante este anuncio, era obligatoria: ¿y los ciclistas? Alarcón ha lanzado balones fuera y ha explicado que ese es un debate a parte en el que, por ahora, no se tiene intención de entrar. Las asociaciones de usuarios de la bicicleta se han mostrado siempre contrarios al casco obligatorio, puesto que diversos estudios demuestran que desincentivaría mucho el ciclismo urbano. Es decir, que sería peor el remedio que la enfermedad, puesto que muchos ciclistas se pasarían a medios de transporte que no requieren ejercicio alguno. Eso sí, recomendable lo es siempre. En resumen: Barcelona quiere imponer el casco a los patinetes pero antes escuchará a los implicados. Si luego se echa atrás, y puesto que la razón principal es la seguridad, dado que la presencia de patinetes en siniestros se ha multiplicado por cuatro en dos años, lo tendrá complicado para argumentar el nuevo rumbo.

Un hombre circula en patinete por la calle de Consell de Cent, en Barcelona.


/ JORDI COTRINA

En cuanto a la normativa, la capital catalana deberá reducir de 30 a 25 kilómetros hora la velocidad máxima permitida a estos vehículos para adaptarse al real decreto aprobado por el Consejo de Ministros a principios de noviembre. Ya no se permitirá circular por plataformas únicas que veten el paso a vehículos y tampoco se podrá añadir un asiento suplementario; nada de llevar al niño al cole en patinete. Así las cosas, los patinetes solo podrán circular por las siguientes vías:

  • Calles de plataforma única por las que también circulen vehículos.

  • Carriles bici en acera a una velocidad máxima de 10 km/h.

  • Carriles bici en calzada sin rebasar los 25 km/h.

  • Calzadas de las calles 30.

  • Dentro de los parques, a un máximo de 10 km/h y con prioridad para el peatón.

A partir de la semana que viene, la Urbana intensificará las tareas de control del correcto uso de los ciclos, biciclietas, VMP y ciclos de más de dos ruedas. También se tendrá especial atención a la conducta del resto de vehículos respecto a los primeros. Esta tarea se realizará en distintos puntos de los 10 distritos de la ciudad y los más de mil agentes que patrullan las calles se encargarán de ello sin que haya una unidad específica. También está prevista una campaña informativa sobre la nueva regulación.

Respecto a las sanciones del 2020, teniendo en cuenta las semanas de confinamiento y la bajada generalizada de la movilidad, llama la atención ese incremento del 30% de las sanciones respecto al 2019. Destacan las impuestas por circular con riesgo (+49,7%, de 2.731 a 4.091), mientras que las vinculadas al estacionamiento han bajado de manera espectacular, de 366 a 50.

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El ayuntamiento inicia ahora la complicada tarea de poner orden en las empresas de alquiler de patinetes que usan la vía pública para estacionarlos, algo que por ahora está prohibido puesto que carecen de licencia. El consistorio ha informado este miércoles que su intención es regular el uso compartido de estos vehículos, del mismo modo que se hizo con las bicis y las motos con una limitación del número de permisos y el pago de una tasa anual por unidad. El principal reto, ha admitido la concejala Alarcón, es el estacionamiento de estos vehículos. Están estudiando qué lugar de la vía pública cederles en una ciudad ya tan llena de cosas como Barcelona, pero parece descartada la imagen de urbes como Estocolmo, donde es habitual encontrarlos tirados por la calle. Las sanciones a estas compañías que operan de manera furtiva bajaron mucho el año pasado a consecuencia de la pandemia. De las 13.441 del 2019 se ha pasado a 2.721 en el 2020. El consistorio trabaja con la idea de tenerlo todo listo antes de verano. Por ahora, según ha avanzado la edila, se han interesado 25 empresas.