CELEBRACIÓN MARCADA POR LA PANDEMIA

Claves para las compras, comidas y rutas navideñas en Barcelona

El menor aforo aconseja la compra anticipada y apostar por las comidas con sobremesa

El Port ofrece la atracción alternativa a la programación del ayuntamiento y las calles principales

Ambiente este miércoles en el Portal de l’Àngel.

Ambiente este miércoles en el Portal de l’Àngel. / JORDI OTIX

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Patricia Castán

La Navidad menos navideña en muchas décadas estará marcada por la forzosa cruzada contra las masificaciones y la socialización habituales en estas fechas. Desde las compras navideñas, a las celebraciones a la mesa, pasando por las visitas a atracciones, las claves son menos aforos, más distancia, más paciencia, anticipación a las fechas punta y capacidad de adaptación a los horarios diurnos de la hostelería, que lucha por salvar la campaña.

Compras avanzadas para evitar colas en la calle

El comercio se enfrenta al reto de hacer una buena facturación pese a su aforo restringido, de momento al 30%. El tamaño de muchos pequeños establecimientos puede desalentar la compra, si hay que guardar colas a la intemperie. Las patronales del comercio son conscientes de que la coyuntura hará que muchos retrasen el gasto, dada la situación y la contención de muchas familias, aducen. No obstante, Barcelona Comerç, con más de una veintena de ejes adheridos, recomienda adelantar la compra o hacerla en horas que no sean punta. En ese sentido, recuerda que muchas tiendas de barrio abrirán a mediodía en los próximos días durante la campaña. Combaten contra las plataformas on line, aunque no pocos han digitalizado ahora su oferta para ser más competitivos. Para estimular las ventas, estos asociados sortearán 21 bicis eléctricas plegables y harán actividades de dinamización. Con los centros comerciales cerrados se convierten de momento en la única vía de compra presencial. Barcelona Oberta, que engloba a los ejes más céntricos y algunos centros comerciales también aboga por escalonar las compras, pero en este caso defienden la inmediata apertura de estos últimos, prevista al 30% desde el 7 de diciembre, cuando el resto ya funcionará al 50%. Insisten en que el 85% de comercios en dichos recintos son de pequeño tamaño, y con fácil control de afluencias.

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Más comidas en vez de cenas navideñas

Si no se produce la prórroga del toque de queda que demanda el sector de la hostelería, los actuales horarios (hasta las 21.30 horas) dejan fuera de juego tanto a las cenas navideñas como a las prenavideñas, sean de pequeñas empresas o de amigos. El otro hándicap a salvar son las mesas para cuatro personas, que disuaden a muchos comensales, aunque siempre queda la opción de ocupar más de dos mesas con las correspondientes distancias. En esta coyuntura, y con muchos establecimientos cerrados mientras no puedan abrir por la noche, los restaurantes activos están tratando de promover las reservas festivas al mediodía, a veces con una copa de cava gratis o precios ajustados y con una sobremesa más larga. El Gremi de Restauració de Barcelona sigue batallando para alargar hasta la medianoche y hasta los ocho comensales por mesa las reglas del juego de la segunda fase de esta desescalada a partir del 7 de diciembre. No obstante, parece improbable que el Govern flexibilice tan rápido las restricciones de la hostelería. Si se amplían como está previsto los grupos a 10 personas desde el 21 de diciembre, daría oxígeno a las familias y burbujas de convivencia, pero no a otros grupos. La patronal cree que la campaña solo se podrá salvar incorporando las cenas.  

El Port reformula su celebración

El covid-19 no ha dado al traste con el montaje navideño que inició el año pasado el Port de Barcelona, aunque sí ha obligado a reformularlo. El Moll de la Fusta será el corazón de la segunda edición de de Nadal al Port, centrado esta vez en la iluminación navideña, del 2 diciembre al 6 de enero. La autoridad portuaria pretende combinar «la tradición y la modernidad» en la luz y el color que desplegará un árbol de leds de 31 metros de altura. Será el elemento central de una convocatoria que ofrecerá cada tarde un espectáculo lumínico con música. Muy cerca, se instalará un pesebre acuático y una representación de la llegada de los Reyes Magos que iluminarán el mar, junto a los barcos históricos del Museu Marítim. Por último, los muelles de Bosch y Alsina se convertirán en un bulevar de luces, como una calle más de la ciudad. El diseño de este año, centrado en la luz, permitirá consolidar la implicación del puerto en las fiestas, pero permitiendo cumplir las medidas preventivas de higiene y distanciamiento social.  Se marcará un recorrido unidireccional y cerrado, controlado por personal de seguridad, que requerirá que los visitantes lleven consigo un código QR que podrán conseguir en unos paneles en los accesos para controlar el aforo del área en todo momento.