29 oct 2020

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ENTREVISTA

Jordi Hereu: "Es hora de que la Ada Colau alcaldesa pida a la Ada Colau activista que se tome unas vacaciones"

El exalcalde insta a la actual regidora a que apueste por un pacto por Barcelona con todos los sectores que vaya más allá de la gente que la apoya

Reclama un sistema de evaluación de la efectividad de las políticas públicas y aprovechar el parón del turismo para rediseñar sus efectos y su acogida

Toni Sust

Jordi Hereu, en la avenida Diagonal de Barcelona.

Jordi Hereu, en la avenida Diagonal de Barcelona. / MANU MITRU

Jordi Hereu fue, del 2006 al 2011, el último alcalde del PSC en Barcelona, después de Narcís Serra, Pasqual Maragall y Joan Clos. Ahora es consultor. Mientras se produce esta conversación trasciende la noticia de que será nombrado presidente de Hispasat. Asegura que seguirá viviendo en Barcelona y que seguirá siendo consultor.

A esto me dedico, sobre todo, desde hace ocho años. Asesoría de ciudades y territorios.

¿Por ejemplo?
Ahora estamos haciendo el plan estratégico de Pamplona. Hemos empezado con el de Valencia. Hicimos el de posicionamiento internacional de Madrid. Hemos trabajado para ciudades colombianas.

Imagine que el Ayuntamiento de Barcelona le llama y la alcaldesa, Ada Colau, le contrata. ¿Qué propondría en el contexto actual?
Le recomendaría una cosa que no vale dinero. Algo que haría de ella una gran alcaldesa: de verdad, no de forma coyuntural, convocar un gran pacto por Barcelona. Va en contra de muchas cosas, eso. Ahora la política es asegurarte a tu parroquia: con un 20% de la gente, y mimándola, te puedes asegurar gobernar. En eso, Barcelona entronca con una tendencia general. En EEUU gobierna un señor que ha renunciado a representar a todo el país. 

“Colau debe trascender el 20% de su gente. Escuchar al 100% de la gente. Es muy fácil de decir y muy difícil de hacer. Pero quien lo hace, triunfa”

Siga con su plan.
Hicieron aquel vídeo, porque (los comuns) son creativos, en el que la Ada Colau activista le pegaba cierta bronca a la Ada Colau alcaldesa. Va siendo hora de que la Ada alcaldesa siente a la Ada activista y le diga: ‘Ahora te explicaré por qué tengo que pasar de ti para representar a toda la ciudad. Tú me dijiste que las soluciones eran fáciles y son muy complejas; me explicaste que teníamos la fórmula mágica y no la tenemos; tú me contaste que los recursos eran ilimitados y cada vez serán más limitados; me pintaste una película de buenos y malos y he visto que esto es mucho más poliédrico. Por lo tanto, ahora te pediré que te tomes una buenas vacaciones y déjame a mí hacer lo que toca hacer’. Eso, si nos interesa salir de esta. 

Hereu, durante la entrevista.MANU MITRU

¿Y qué debe suponer ese pacto por Barcelona?

Una convocatoria de todas las fuerzas sociales, económicas, políticas. No para hacerse una foto. La gravedad del momento, la suma de contradicciones de una ciudad de éxito con la urgencia del covid-19, tiene una parte negativa, que estamos como estamos, y una positiva: el momento hace que Colau pueda trascender lo que ahora tenemos. Si lo hace, está a tiempo de ser una gran alcaldesa. Pero tiene que trascender profundamente su mundo. La alcaldesa le tiene que decir a la activista que la política de las emociones tiene sus límites cuando se confronta con la falta de acciones. Es momento de que haya un plan concreto, consensuado, factible, que no se base en salir un día evitando un desahucio, sino en soluciones estructurales. 

“A Colau le recomiendaría convocar un gran pacto por Barcelona. Con todas las fuerzas sociales, económicas y políticas. Si lo hace, está a tiempo de ser una gran alcaldesa”

¿Qué ejes tendría ese plan?
La alcaldesa tiene que convocar a la ciudad, no solo a los suyos. O lo hace, o la ciudad le pasará por encima, porque se generarán alternativas. Lo digo en positivo: estamos a tiempo. Cuando llegaron, la economía crecía al 4%. Han pasado cinco años y muchos temas en los que ellos decían que tenían la solución están mucho peor. Hay algo que creo que pasará a ser fundamental para acabar con la propaganda: la evaluación de las políticas públicas. 

¿Por ejemplo?
Quiero que en cualquier tema pasado un tiempo haya una evaluación independiente, rigurosa, de los efectos de las decisiones. Se puede aplicar a lo que se quiera. Desde el 30% de reserva para vivienda protegida a la ley del límite de los precios del alquiler. Como en unos meses quiero que se evalúe la pintadita del Eixample, en términos de fluidez, de mejora ambiental, de cómo está la logística urbana, de cómo lo ven los integrantes del Pacto por la Movilidad en sus ámbitos respectivos. La movilidad: tenemos a una magnífica concejala, Rosa Alarcón. Solo necesita una área como debe ser, que no tiene, porque el área está diluida en un magma. La movilidad no es una cosa accesoria en la ciudad que alguien de urbanismo pueda ignorar cuando transforma espacio público. Por eso, cuando empiezas a pintar cosas sin hablar con nadie, ni con los de tu casa, claro que la ciudad se rebela. Eso significa que la ciudad está viva. Y significa que te has equivocado. Que has hecho movilidad para el 20%, no para el 100%. 

“Cuando hicimos el área verde estuvimos dialogando nueve meses con la ciudad. Es muy distinto que pintar sin hablar con nadie. Por eso les ha explotado

Usted fue concejal de Movilidad. No parece un entusiasta del urbanismo táctico.
Cuando hicimos el área verde estuvimos dialogando nueve meses con la ciudad. Es muy distinto que pintar sin hablar con nadie. Por eso les ha explotado. Porque no ha sido consensuado, no se ha dialogado. Solo tengo la esperanza que sea tan táctico que cuando pase a ser una transformación estratégica se haga bien. Porque no se ha hecho nada bien. 

¿Qué hacemos con el coche?
Una cosa es decir que bajarás el uso del coche y otra, lograrlo. Ahora se habla de reducir una cuarta parte. Hay que acabar la infraestructura de transporte público pendiente en la ciudad. Y luego necesitamos una revolución en Rodalies. Si alguien cree que el uso del coche solo se restringe haciendo imposible su existencia, se equivoca. Será la conjunción de una políticas de movilidad. O hay revolución en el transporte colectivo o no habrá reducción.

¿Qué necesitamos para que la gente pueda prescindir del vehículo privado?
Acabar la línea 9 del metro, seguir desarrollando la red ortogonal de autobuses. Creo que necesitamos conectar el tranvía.

No quería sacar el tema.
(Ríe) Parece lógico conectar las dos ramas. Aunque, como en otras cosas, hemos perdido 10 años.

En vivienda. ¿Qué propone?
De nuevo, acción y menos emoción. Lo que salvará a la gente mayor de ser desahuciada es tener buenas alternativas. No me interesa el debate sobre quién lo hacía bien. Sí me interesa analizar qué ha ido bien y qué ha ido mal. ¿Por qué no miramos cara cara al mercado? Eso no supone bajar la cabeza ante él, pero tampoco puedes ignorarlo. Volvamos a las políticas públicas: ¿cuánta vivienda se ha generado en estos años? Que me digan el número de solares y el número de viviendas y si se quiere lo comparamos con hace 10 años. Aquí tiene que haber una explosión de oferta. No habrá muchos recursos públicos. Vamos hacia años complicados. O hay una revolución de la producción de vivienda o no saldremos adelante. Tenemos que ir a la Generalitat: pon dinero. Al Estado: pon dinero. Y poner dinero del ayuntamiento. Y, con el sector privado, articular la oferta. Porque hay demanda. 

Y todo, partiendo del pacto.
Tienes que ser consciente de que ya no eres el 20%. Eres el 100%. Tienes que escuchar al 100%. Es muy fácil de decir y muy difícil de hacer. Pero quien lo hace, triunfa. Lo que digo va contra lo que ahora gusta. Que es cómo sacamos hoy el mensaje. Cómo triunfamos hoy mediáticamente.

Como consultor, su cliente le dirá que tiene que ganar elecciones.
Es que las ganará si logra esto. Porque todos te reconocerán la generosidad, que tiene un punto de humildad, y eso ahora falta mucho. No eres depositario de la verdad. Para mí sería muy fácil decir que la alcaldesa es culpable de todos los desahucios. A nosotros nos lo dijeron. No lo diré, porque no es verdad. 

“Qué bien se vivía contra el turismo, ¿eh? No tendremos turismo y acabará la especulación. No tendremos turismo y acabará la gentrificación. No tendremos turismo y volveremos en masa al centro de la ciudad. ¡Liberaremos el Gòtic!

El turismo se fue. ¿Qué hacemos mientras no regresa?
Qué bien se vivía contra el turismo, ¿eh? No tendremos turismo y acabará la especulación. No tendremos turismo y acabará la gentrificación. No tendremos turismo y volveremos en masa al centro de la ciudad. ¡Liberaremos el Gòtic! ¡Y el Raval sud! Soy un defensor del turismo, lo más criticado y practicado del mundo a la vez. Tardaremos dos, tres, cuatro y cinco años en recuperar la normalidad del turismo. Mientras, tenemos tiempo.

¿Podemos modular algo?
Muchas cosas. Hay que evitar los excesos de lo que no nos ha gustado. La excesiva sustitución del residente por el visitante, la falta de control de la oferta comercial. El infortunio nos ha vuelto a hacer propietarios de lo que queremos gobernar. El turismo debe generar mejores salarios, mejor oferta. Necesitamos gente de todo el mundo. Eso sí, en aviones más limpios. Y todo eso de que bien se está sin turistas. ¿Pero has visto la cola de gente pidiendo comida? ¿Eso te gusta también? Hay mucho debate de salón de gente que vive muy bien.