30 mar 2020

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sector clave

Barcelona primará este año recuperar al turista español

Ha caído un 6% desde el 2018 y ya solo supone el 15% en la ciudad

BCN establecerá acuerdos para potenciar los visitantes en tren

Patricia Castán

Turistas en el centro de Barcelona.

Turistas en el centro de Barcelona. / JOAN CORTADELLAS

Hace ya más de dos décadas que es más fácil toparse en Barcelona con un turista extranjero que uno del resto de España. Sin embargo, la proporción de los viajeros del resto del Estado nunca había sido tan baja en la capital catalana: en el 2019 representó un 15% de los visitantes alojados en hoteles (en torno al 18% en el conjunto de otros tipos de alojamiento), tras haber caído su peso un 6% desde principios del 2018. Esta circunstancia preocupa ahora al ayuntamiento y al consorcio Turismo de Barcelona, no solo por los datos fríos, sino porque el turismo de proximidad es el primero que quiere potenciar el consistorio para ser consecuente con sus retos contra la emergencia climática.

Con esa consigna, los planes de promoción del 2020 tienen al turismo del resto del España entre sus prioridades.
Si en 1990, el llamado turismo nacional suponía algo más de la mitad de visitantes, este porcentaje pasó a ser del 30,8% en el 2005, del 27,7% en el 2010, del 20,4% en el 2017, del 18,7% en el 2018 y del 15% el pasado año. La proporción no solo baja por el descenso de estos viajeros (atribuíble a factores políticos y económicos), sino también por el continuo auge del turismo internacional.

De hecho, los estadounidenses ya han superado este 2019 a los españoles en pernoctaciones hoteleras en la ciudad, que han perdido un 9% de fuelle.  Cabe precisar, que estos porcentajes se han elaborado históricamente en base a los alojados en hoteles. Los datos disponibles ahora sobre el total de alojamientos (incluyendo pisos turísticos) son algo superiores, en este caso en torno al 18%. Si se contempla toda la provincia (con algunos destinos turísticos de playa), la proporción crece al 24%. 

En tren y de 37 años

Según datos de Turismo de Barcelona, el 43% llegan atraídos por ocio y cultura, el 30% por negocios y el 26% por motivos personales. La mayoría (41%) viene en tren, con una media de edad de 37 años. El 43% lo hacen solos, seguidos por un 30% en pareja. 

En su afán por no perder este parte del pastel turístico que favorece el «mix de visitantes» (en nacionalidades y motivaciones) que quiere Barcelona, apunta el nuevo presidente del consorcio, Eduard Torres, la pasada Navidad ya hubo un convenio para atraer turismo de compras procedente de las ciudades conectadas con AVE. Por eso una de las primeras medidas estos días (en el marco de la feria de turismo Fitur, en Madrid) es un encuentro con la Red de Ciudades AVE, con el doble objetivo de facilitar la llegada de viajeros del resto de España, a la par que la de extranjeros que recorren el país y quieran acercarse también a la capital catalana en  el transporte que para el ayuntamiento de Ada Colau es ahora prioritario. 

Se quierer lanzar el mensaje institucional "de normalidad" y de que BCN es una ciudad "receptora"

De hecho, este viernes se firmará un acuerdo con Renfe para promover los desplazamientos en tren desde ciudades españolas (con paquetes o tarifas especiales), y en paralelo hay reuniones con el operador ferroviario francés SNCF para promover destinos de larga distancia por esta vía incluso en mercados como Reino Unido.

El concejal de Turismo, Xavier Marcé, explica a este diario que frenar «la tendencia a la baja del turismo nacional» aúna diversos aspectos estratégicos, como mimar el viajero de proximidad, los desplazamientos menos contaminantes y la reconexión con un viajero con el que por cuestión de idioma es más fácil «conectar y transmitir» aspectos culturales.  Y es que como suele ser repetidor, resulta idóneo para ofrecerle un producto de territorio (catalán) más allá de la gran ciudad. «Hemos de ser generosos con el resto de Catalunya», enfatiza Torres. Este es un aspecto clave para descomprimir algunas zonas saturadas de Barcelona, aunque esta sea la puerta de entrada, relata la misma fuente.

En este sentido, ese turismo de proximidad permite también profundizar en uno de los públicos prioritarios este año: las familias, donde el tren y las experiencias se convierten en aliados. 

Recuperar terreno

No obstante, para Torres es igualmente importante "lanzar el mensaje institucional de normalidad" y que de que Barcelona es una ciudad "receptora". Así lo está haciendo estos días en Fitur en sus encuentros con Turespaña, entre otros.

Ganar presencia en los medios de comunicación del resto de España y captar a ese viajero con destinos finalistas (como festivales, deporte o evento) son otros objetivos para este mismo año, apunta Marcé.

La ciudad gana peso como destino accesible

El esfuerzo de Barcelona para ser accesible y atraer a los turistas con discapacidades físicas, sensoriales o cognitivas se ha llevado hoy la mención especial Destino de Turismo Accesible de Naciones Unidas, que ha recogido el presidente ejecutivo de Turismo de Barcelona, Eduard Torres. Este reconocimiento valora las iniciativas que permiten mejorar la accesibilidad de un destino turístico para que cualquier persona pueda disfrutarlo. Torres ha destacado que el desarrollo urbanístico de la ciudad tiene presente este objetivo desde los JJOO, y el consorcio turístico trabaja para promocionarlo en el mundo, con un programa específico desde el año 2012.

Las medidas valoradas van del urbanismo a los servicios, pasando por las facilidades que ofrecen el transporte público o los hoteles, muy implicados en atender las necesidades especiales. Barcelona tiene un 92% de calles accesibles y un 91% de estaciones de metro con ascensor. Se estima que una de cada cuatro familias tiene una persona con discapacidad, y que el 72% de afectados viajan al menos dos veces año, la mayoría mujeres.