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PRUEBA PILOTO

L'Hospitalet arranca una campaña para controlar el uso de los patinetes eléctricos

La campaña empieza en dos barrios y se extenderá al resto del municipio en febrero

Las sanciones por un uso negligente de estos vehículos pueden alcanzar los 200 euros

Luis Benavides

Imagen de archivo de un joven circulando con su patinete por una rambla.

Imagen de archivo de un joven circulando con su patinete por una rambla. / MARTÍ FRADERA

La policía local de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) ha puesto en marcha en Collblanc y La Torrassa -los dos barrios del distrito II- una acción informativa y sancionadora para controlar la circulación de los patinetes eléctricos. Esta acción, a modo de prueba piloto, se alargará hasta el próximo 31 de enero y continuará durante todo el mes de febrero en el resto de la ciudad.

Según fuentes municipales, los agentes vigilarán especialmente que los conductores de estos vehículos de movilidad personal circulen por la calzada o los carriles bici, no por las aceras, y que tampoco usen teléfonos móviles ni auriculares. Asimismo controlarán que se haga un uso unipersonal de estos ciclos de una o dos ruedas propulsados por motores eléctircos capaces de alcanzar hasta 25 kilómetros por hora.

En el 2019, estos vehículos estuvieron implicados en medio centenar de accidentes en el término municipal de L’Hospitalet de Llobregat, según recuerda el comunicado emitido por el Ayuntamiento, que también recuerda que la “proliferación en los últimos años” ha obligado al consistorio a tomar cartas en el asunto para establecer unas normas de uso.

El objetivo de la campaña es informar y aplicar las normas e instrucciones dictadas recientemente por la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre el uso de los patinetes eléctricos, para que los conductores hagan un uso adecuado y se respete el buen uso compartido del espacio público", ha explicado el consistorio.

Las normas básicas

Las instrucciones de la DGT, recuerda el comunicado, prohiben la circulación de estos vehículos unipersonales por las aceras  y zonas de peatones, y tampoco permiten superar la velocidad de 25 kilómetros por hora y circular por la noche sin ilumninación y ropa reflectante. La norma también establece que los usuarios tienen la obligación de someterse a las pruebas de alcohol y drogas como el resto de conductores.

La Guardia Urbana de L’Hospitalet de Llobregat sancionará las infracciones con unas multas que pueden ir desde los 80 hasta los 200 euros. Con todo, los agentes encargados de vigilar el cumplimiento de las normas dictadas por la DGT centrarán sus esfuerzos en las conductas más peligrosas. Así, la actuación priorizará  la circulación de forma “negligente e irregular, tanto por la acera como por la calzada, y sobre los autores de infracciones graves que circulen en sentido contrario, no respeten la preferencia de paso, usen el móvil o auriculares, transporte una segunda persona o conduzcan bajo los efectos de bebidas alcohólicas o drogas”, detalla el comunicado. En el caso de los menores de 18 años, subraya el comunicado, la responsabilidad corresponde a sus progenitores.