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LA COMPLEJA GESTIÓN DE LA CIUDAD REFUGIO

Barcelona mejora la primera atención a los solicitantes de asilo

El ayuntamiento traslada la sede principal del SAIER a un edificio más grande y pasa de cuatro a siete ventanillas

El nuevo local ofrece mayor confidencialidad a los usuarios y un pequeño espacio para niños

Helena López

Dos de las ventanillas de primera atención del nuevo SAIER.

Dos de las ventanillas de primera atención del nuevo SAIER. / MANU MITRU

En la entrada del edificio, uno de esos enormes edificios municipales con cristaleras de espejo de la calle de Tarragona, a pocos metros de de la plaza de Espanya, una pequeña mesa bajita con cuatro sillas de colores de idéntico tamaño. Ese mobiliario, un clásico en salas de espera de dentistas y pediatras, es una de las novedades de la nueva sede principal del Servicio de Atención a personas Inmigrantes y Refugiadas (SAIER), que el Ayuntamiento de Barcelona ha presentado este lunes a la prensa y que entró en funcionamiento hace pocos días. Lo que puede parecer un detalle menor -sobre todo a ojos del que no tiene niños- es un intento de hacer más agradable la espera de los pequeños en el poco infantil lugar, adaptándose a los nuevos tiempos (durante el primer semestre del 2019, visitaron el SAIER -la antigua seda- 1.304 niños y jóvenes acompañando a sus padres, solicitantes de asilo, un incremento del 50% respecto a los datos del mismo periodo del 2018). 

En las antiguas oficinas no es que no quisieran ofrecer un rincón algo más agradable para los más pequeños, es que físicamente no había espacio. En el nuevo local, han podido además pasar de cuatro a siete ventanillas -este es un servicio de ventanilla única- y más confidencialidad (otra de las asignaturas pendientes). Entre las mesas, ahora, unas pantallas altas y opacas permiten a los usuarios hablar con algo más de intimidad. 

Otra de las novedades de los últimos meses ha sido la introducción de la cita previa, para evitar las colas en la puerta (y, sobre todo, lo que supone para los usuarios esa situación). El tiempo de espera para obtener cita para tramitar la solicitud de asilo es de unos tres meses y medio. 

Durante el primer semestre del 2019 el SAIER atendió a 12.332 personas, de las que 5.624 fueron solicitantes de asilo, y calculan que cerrarán el año con 10.000. No disponen de cifras locales, solo de las españolas, al ser una competencia estatal, pero un 60% de estas solicitudes terminan denegadas, porcentaje que se eleva hasta el 90% con solicitudes de según qué países, como Honduras. Aunque tras la crisis de los refugiados en el imaginario colectivo se relaciona refugiado con Siria, la gran mayoría de los solicitantes de asilo que llegan a Barcelona proceden de países de América Central.

Otras cifras

El SAIER aloja cada noche en pensiones a unas 130 personas de media, en lo que se invierte 2,2 millones al año. Estas estancias pueden ser de semanas o de meses, dependiendo del tiempo que estas familias -solicitantes de asilo- tarden en encontrar una solución más definitiva. "Otro de los problemas con los que nos encontramos es que no hay sitio en las pensiones, a veces les tenemos que mandar fuera de Barcelona", señala el concejal de derechos de la ciudadanía, Marc Serra. 

Sobre el perfil de las personas atendidas, la directora del servicio de primera acogida, Vanessa Vidal, señala que los jóvenes extutelados son aún una minoría, porque muchos están aún en programas para extutelados. "Prevemos que el impacto fuerte vendrá en los próximos meses", concluye la directora.