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problema social

Expertos proponen impulsar pisos asequibles y recalificar suelo para ganar vivienda en Barcelona

Un estudio impulsado por Barcelona Global destaca que las políticas de las administraciones son insuficientes para afrontar el problema

Patricia Castán

Una promoción de viviendas en la zona del Fòrum.

Una promoción de viviendas en la zona del Fòrum. / FERRAN NADEU

A grandes problemas de vivienda en Barcelona, grandes y nuevos remedios. Así se desprende del documento elaborado desde la asociación Barcelona Global tras un proceso participativo con más de 50 expertos (de arquitectos a urbanistas y constructores), que recetan a la capital catalana asumir un nuevo modelo urbanístico con políticas de vivienda desde la gestión metropolitana y no solo de ciudad, y la distinción entre pisos sociales -siempre de alquiler- y pisos asequibles, como balón de oxígeno para las nuevas demandas. Pero el informe también plantea mejoras en la fiscalidad, recalificación de suelo que permita hacer aflorar más pisos y hasta regulación de nuevos tipos de vivienda.

El colectivo, que aglutina a 191 instituciones, universidades, empresas, centros de investigación, escuelas de negocios, emprendedores y más de 700 profesionales, con el reto de promover la captación de talento y la actividad económica en Barcelona, ha impulsado el Barcelona Global Challenge sobre Vivivenda Asequible. Los profesionales que han participado han formulado sus aportaciones desde la convicción de que las políticas impulsadas por las administraciones se quedan muy cortas ante la problemática actual, tanto por el déficit como por los altos precios. Recientes medidas, como destinar un 30% de las nuevas promociones a pisos asequibles, son insuficientes amén de no consensuadas, opinan. Tampoco ven "realista" incrementar el gasto público en la materia, vistos los problemas presupuestarios tanto municipales como de Estado.

En el documento que han presentado hoy a la prensa y que entregarán en próximas reuniones a responsables de vivienda de la Generalitat, los ayuntamientos de Barcelona y L'Hospitalet y la AMB, sugieren para empezar la "metropolización" de la política de vivienda, reflejada en medidas concretas de gestión de suelo, concesión de licencias y registros de demandantes con "dimensión y alcance" a toda el área y la creación de una Autoridad Metropolitana de la Vivienda que concentre estrategias de planificación.

Pisos sociales solo de alquiler

Se reivindica, además, diferenciar la vivienda social (para personas sin ingresos o con presuuestos mínimos) de la vivienda asequible (que consideran clave, para sueldos medios que no pueden accder a pisos del mercado libre). En este sentido, destacan que los pisos sociales deben ser de alquiler, de modo que sea una solución temporal y rotativa. Y rechazan la vivienda protegida de compra porque pasado un tiempo pierde su condición y se pierde parque público, han destacado y porque la situación laboral de las personas es cambiante, como ha explicado su presidente, Pau Guardans. 

Esa cuota asequible se condecería con criterios revisables, y partiría de incentivos al constructor, como la cesión de suelo público por un periodo de tiempo o una mayor densidad para fomentar esos alquileres a precio tasado. En las propuestas se sugiere también analizar califaciones urbanísticas del Plan General Metropolitano de difícil cumplimiento e impulsar modificaciones para ganar suelo de vivienda en terreno industrial, por ejemplo. O agilizar trámites de licencias, aumentar los criterios de densidad en algunos puntos, reducir la fiscalidad, modificar la LAU ampliando los alquileres y con precios de referencia (para el asequible), dar nuevos usos a locales comerciales sin demanda, permitir nuevos modelos de vivienda acorde a los nuevos tiempos (como pisos y servicios compartidos) y otras propuestas argumentadas profusamente.