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riesgo de exclusión

Los jóvenes sintecho se duplican en Barcelona en tres años

El perfil mayoritario de los atendidos en albergues son jóvenes inmigrantes extutelados

Elisenda Colell

Un sin techo, la semana pasada en Barcelona.

Un sin techo, la semana pasada en Barcelona.

En tan solo tres años, los jóvenes sintecho que viven en albergues de Barcelona han pasado de ser el 7% del total a suponer el 17% de este colectivo. Si en el 2015 los albergues municipales de primera acogida atendieron a 153 jóvenes de 18 a 25 años que viven en la calle, ahora ya superan los 300, según ha explicado este lunes la teniente de alcalde de la capital catalana, Laia Ortiz. Solo tres de ellos han conseguido un trabajo que les permite dejar de depender de las ayudas sociales. 

El pasado 2018 hubo 303 jóvenes de 18 a 25 años que acudieron a un albergue municipal pidiendo ayuda, y 80 más que durmieron en pensiones finanzadas por el ayuntamiento. Unos albergues que, por otro lado, el mismo consistorio admite que están rozando el 100% de su capacidad. Además, hay otros 869 chavales que acuden regularmente a los centros de día de personas sin hogar, y casi un centenar que se alimentan a base de comedores sociales.

El albergue de jóvenes, con lista de espera

Viendo la situación, el año pasado el Ayuntamiento de Barcelona inauguró un centro de acogida, el albergue Maria Feixa, que se dedica a atender solamente a los jóvenes sin hogar. Tiene 21 plazas y solo se puede acceder a él por derivación de los servicios sociales. "Constantemente recibimos llamadas de diversos muncipios de Catalunya para ingresar a chicos", ha explicado en rueda de prensa Ortiz, que ha culpado al resto de administraciones de alentar el fenómeno. De los 37 chicos atendidos en este centro a lo largo del año, el 40% han estado tutelados por la Generalitat y el 22% lo han sido en otras comunidades del Estado. 

La mayoría, inmigrante extutelado

"Intentamos que se formen y encuentren trabajo, aunque la ley de extranjería nos lo pone muy difícil", ha explicado el director del centro, Toni Lizalde. Uno de cada tres son chicos marroquís y el 89% nacieron fuera de España. Como no tienen permiso de trabajo, es prácticamente imposible que consigan trabajar. En este caso, solo tres lo han logrado. El resto, acaban alargando su estancia o entrando en otras fundaciones.

Sin embargo, también cabe destacar que el 10% de estos jóvenes sin hogar han nacido en Catalunya. "Muchos niños salen de los centros de tutela de la Generalitat y no tienen acceso a ninguna vivienda", ha advertido el director de la fundación Apip Acam, Josep Ricou, la oenegé encargada de gestionar el albergue, que se centra en formar a los jóvenes para que encuentren una salida.