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JUICIO EN BARCELONA

El fiscal pide un año y medio de cárcel para un urbano que placó a un mantero

El agente acusado declara que fue el vendedor ambulante quien chocó contra él

El Periódico

Una patrulla de la Guardia Urbana en Barcelona.

Una patrulla de la Guardia Urbana en Barcelona. / DANNY CAMINAL

La fiscalía ha pedido este jueves un año y seis meses de prisión e inhabilitación de empleo a un agente de la Guardia Urbana de Barcelona por placar a un mantero, que cayó al suelo y se rompió el tobillo, durante un dispositivo contra la venta ambulante ilegal en las Ramblas.

Durante el juicio, que ha comenzado en la Audiencia de Barcelona, el ministerio público ha acusado al agente de un delito de lesiones, por el que exige una indemnización de 7.200 euros en la que el Ayuntamiento de Barcelona es el responsable civil subsidiario, informa la agencia Efe. Los hechos, según  recoge la acusación pública en su escrito, tuvieron lugar la noche del 21 de julio de 2016, cuando el acusado formaba parte de un dispositivo policial para prevenir y evitar la venta ambulante de objetos falsificados en las Ramblas.

La zona, según ha descrito el policía en el juicio, estaba muy transitada por turistas y era "peligrosa" la circulación. El acusado ha explicado que estaba persiguiendo a la víctima porque ésta estaba corriendo, "a gran velocidad", con una manta repleta de ropa interior falsificada. Al gritarle para que se detuviera, ha detallado, el mantero giró la cabeza por error hacia atrás, pensando que las voces venían de esa dirección, y al volver a poner la vista al frente chocó contra el agente de la Guardia Urbana.

El policía ha explicado que, al ver que el mantero se dirigía directo hacia él, se limitó a abrir los brazos para recibir el impacto y causar el menor daño posible. Tras el choque y la posterior inmovilización por parte de la policía, el mantero, según el relato del acusado, se mostró "tranquilo" y les comunicó, sin grito alguno, que se había hecho daño en la pierna. Diferentes agentes de la Guardia Urbana que han corroborado los hechos expuestos por el acusado y han asegurado que el incidente fue "un choque" y no una agresión.

Gritos del mantero

Por su parte, un dependiente de una tienda de las Ramblas que presenció los hechos ha explicado que el guardia urbano "placó" al mantero mientras caminaba a paso "normal" hacia el metro. "Me pareció impactante el placaje", ha recordado el testigo, que ha remarcado que los agentes se abalanzaron contra el mantero sin intercambiar palabra alguna. Además ha asegurado que el mantero sí que gritó cuando le lanzaron contra el suelo.

Fruto de la presunta agresión, el mantero tuvo que ser intervenido quirúrgicamente por una fractura en el tobillo, que le obligó a estar 10 días hospitalizado. Según ha explicado el médico forense, este tipo de lesiones no se producen por frenar en seco una carrera ni por una simple patada, a no ser que esta se propine con una fuerza "considerable". Los motivos principales de este tipo de fracturas, ha concretado, son situaciones en las que el pie se queda atrapado "fijo" en una posición y el resto del cuerpo se mueve con fuerza hacia otro lugar.

El mantero no se ha presentado hoy en la sección segunda de la Audiencia de Barcelona para declarar. Por este motivo, el tribunal ha decidido suspender el juicio hasta el día 28 de enero, para que las partes puedan practicar el interrogatorio a la víctima, cuyo relato consideran de mucho valor.