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La precampaña municipal en Barcelona

Ernest Maragall propone 'unidad de acción soberanista' pero no una lista única independentista

El alcaldable presenta su proyecto y no se cierra a llegar a acuerdos con Colau

Toni Sust

Maragall y Bosch escenifican su relevo en la plaza de Sant Jaume, en septiembre.

Maragall y Bosch escenifican su relevo en la plaza de Sant Jaume, en septiembre. / JOAN CORTADELLAS

Ernest Maragall ha presentado este lunes su proyecto como alcaldable de  Barcelona, casi tres meses después de que trascendiera que relevaría a Alfred Bosch como candidato y en un contexto en el que ERC está recibiendo presiones de gran calado para que acepte formar una lista única independentista con el PDECat y la Crida de Carles Puigdemont, una posibilidad que los republicanos rechazan de plano desde hace meses.

El alcaldable ha ofrecido un sucedáneo a los que reclaman esa lista única: “Propondremos  todas las fuerzas soberanistas un acuerdo firme y consistente para la unidad de acción en el camino para avanzar hacia la República". Es decir, ha abierto la puerta a un frente que actúe como tal en defensa del independentismo, pero no ha avalado una candidatura conjunta soberanista. Sin embargo, tampoco ha cerrado la puerta a un pacto con Ada Colau, al afirmar que está dispuesto a hablar también con fuerzas progresistas en materias como la vivienda, el turismo y la desigualdad,  pero sí con el PSC. Muchos de los que dentro del soberanismo acusan a ERC de perjudicar a la causa presentándose en solitario temen que el acuerdo que busquen los republicanos sea con Colau.

En la sede de la Universitat Pompeu Fabra, en el campus de la Ciutadella, ante unas 800 personas y arropado por pesos pesados de ERC, como el vicepresidente del Gobierno catalán, Pere Aragonès; el diputado en el Congreso Joan Tardà, y el exconseller Carles Mundó, y el propio Bosch, y ante personalidades que vienen del socialismo, como los exconcejales Itziar González y Oriol Bohigas, Maragall ha hecho un discurso básicamente de ciudad. Pero también ha hecho guiños al independentismo: ha advertido de que no hará nada de la mano de los partidos que defienden el encarcelamiento de políticos secesionistas y ha propuesto "una carta republicana de derechos y deberes".

“Es la hora de tomar riesgos”, ha empezado Maragall, que se ha referido a los políticos presos por el procés: “No tendremos la Barcelona que queremos hasta que no sean libres”. “El futuro pasa por constituir un buen gobierno”, ha dicho.

Ni una mención al tranvía

En lo que a temas de ciudad se refiere, Maragall ha defendido un salario mínimo de 1.100 euros y una apuesta por la educación como eje de su propuesta. Ha apostado por la ampliación de la oferta del transporte público, pero no ha hecho alusión al proyecto de la unión del tranvía por la Diagonal, que enfrentó al expresidente del grupo de ERC en el ayuntamiento Alfred Bosch con el  gobierno de Colau.